El presente es un repaso de palabras y frases que pronunciamos mal, que además escribimos mal, o ambas acciones. Tiene mayor sentido en el caso de México, los lectores de otros países disculparán pues mucho de esto les es ajeno dadas las peculiaridades del español según los pueblos y naciones.

Identificar esos errores debiera ser urgente partiendo del convencimiento de que somos lo que hablamos, de que los demás se forman una imagen de nosotros por lo que decimos… y por cómo lo decimos.

A la par observamos este aspecto: pareciera que la claridad es propia de las personas sin mayor nivel académico, y que a medida que se avanza en este se va complicando nuestro lenguaje hasta llegar finalmente a un punto de retorno donde las personas muy instruidas hablan con toda claridad y sencillez: asombroso, ¿no cree usted?

A muchos de los lectores les parecerá que este artículo sale sobrando; que no les hace falta. Lo sé. Mas aspiro a que pueda ser útil para los menores de casa, quienes se encuentran en formación, o para sus colaboradores en el trabajo.

Palabras que pronunciamos mal

¿Cómo que «Errefecé»? ¿Cómo que «O-cedé»?

Pronunciamos los acrónimos como alguien (locutor o periodista) lo hizo cuando se crearon —muy recientemente—, letra por letra (A-D-O, H-S-B-C) o de corrido cuando hay vocales que nos lo permiten (DIF, FAO). Pero lo que no se vale es que combinemos el deletreo con la lectura de corrido. Pues no se ha de valer, pero esto hacemos cuando decimos «Errefecé»(de RFC, el Registro Federal de Contribuyentes) en vez de «Erre-efe-ce» que parece lo mismo, pero no lo es; o bien cuando decimos «O-cedé» (de OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) en lugar de «O-ce-de-e» o de «Ocde», como se ha dado en leer.

Palabra y frase que escribimos mal

¿Conque ya vienes? No vayas a salir con el conque de siempre. Con que llegues a la hora me conformo. ¿Con qué quieres empezar?

Veamos las diferencias entre conque, con que y con qué, frecuentemente no respetadas.

«Conque» escrito junto, aunque la computadora nos lo separa y tenemos que cerciorarnos de que quede finalmente unido y sin acento, equivale a de manera que, de modo que, así que: «¿Conque ya vienes?»; «¿Ah! ¿Conque no quiere dar respuesta?»; «¿Conque eso dijeron?». En México hay —pues no sé si en otros países— una derivación de esta palabra, haciéndola sustantivo: «No vayas a salir con el conque de siempre»; «Se aferra al conque de la regla obsoleta»; «Y no me vengas al último con tus conques».

Tenemos a continuación «con que», ahora sí en forma separada sin acentuarlo. Por ejemplo, en estos usos: «Con que llegues a la hora me conformo»; «Este es el texto con que saldrás de dudas»; «Con que siempre traigas una buena moneda en la bolsa».

Por último, está «con qué», escrito separadamente y ahora sí con acento (único caso): «¿Con qué quieres empezar?»; «Hay que pensar con qué pueden ganar»; «Primero digamos dónde y luego con qué».

Palabras que pronunciamos y escribimos mal

Dichos con palabras cambiadas

Más que dicho es una frase latina consagrada por el uso: motu proprio. Sucede con ella que es víctima de cambios tanto al decirla como al escribirla. ¿Qué significa motu proprio? Una traducción sería «por iniciativa propia» y es como se usa comúnmente. Por otra parte, es un documento del papa que emite sin las formalidades ni obligatoriedad de, por ejemplo, una encíclica; digamos que cuando el papa se pronuncia sobre un punto que urge fijar, sin que necesariamente medie una solicitud ni estudio de sus cuerpos colegiados. Su significado más extendido, decíamos, es tan solo «de manera libre», o sea: sin tener que decirlo, sin obligación de por medio. Ejemplos: «motu proprio me devolvió lo que le presté»; «Ya es justo que hagas algo motu proprio no que puro copiar…»; «Te equivocas: vinieron motu proprio».

Su alteración más grande es más bien al hablar, cuando se dice de motu proprio, agregando una «d» que arrojaría algo muy mal dicho: «de con movimiento propio».

Otra incorrección muy fácil de ver es al decir o escribir «propio» en vez de proprio, su original latino, que se conserva. Y una más que llega a oírse o verse es «mutuo proprio».

Para terminar

Concluyo de una manera que he de repetir en tantos artículos sobre nuestro idioma y sus incorrecciones como me sea dado escribir: recuerde que con su lenguaje, ya sea oral, ya sea escrito, los demás se forman una imagen de usted; más aún, para algunos el lenguaje será lo único que cuente de usted, su valor estará dado por sus palabras. ¿Es eso válido?, ¿es ético? No lo sé, en parte no, pero ocurre.

Obituario

Durante los años 60 y 70 nos acompañó con su música agradable. Hoy en día nos parece nostálgica…

Escuchemos su gran éxito (They long to be) Close to you con el conjunto The Carpenters (esta grabación contiene algunos mínimos timbres ajenos a la composición).

Hablamos, por supuesto, del músico estadounidense Burt Bacharach, quien ha partido en días recientes de este 2023.

Asimismo, y ya en las puertas del cierre de este artículo, murió don Antonio Valles Luna, cofundador y cantante del grupo vocal Los cardencheros de Sapioriz.

El canto cardenche es absolutamente popular, sin acompañamiento musical, con origen en La Laguna, al norte de México.

Si hay música que acaricia el alma también hay la que la estruja, este coro es un lamento hecho canción que alcanza niveles definitivamente de sobrecogimiento, lo que se debe a las condiciones en que se entona —agotados luego de la faena y con una ritual dosis de bebida muy fuerte— y a qué se dedica —a los adioses y a las pérdidas, en especial la de algún amor—; todo en un marco rural y de pobreza.

Escuchemos Yo ya me voy amigos míos. Juan Pablo Villa dirige al Coro Acardenchado.