Apertura y agenda provisional de la 81.ª sesión de la Asamblea General de la ONU.
En el cuadro1 tenemos:
Apertura y agenda de un día antes de la apertura oficial de la 81.ª sesión de la AG de la ONU, la agenda provisional de los “High-level meetings de la Sesión 81 en su mes de apertura”.
¿Qué destaca?
Estamos en la recta final de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Y como primera y destacada reunión de alto nivel de la AG encontramos la dedicada al "momento" sobre el tema.
El impulso global para la Agenda 2030 está impulsado, y valga la redundancia, por el próximo “1. Momento ODS del 18 de septiembre de 2026”, que sirve como meta crucial durante la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Progreso y estadísticas actuales
36%: Sólo el 36% de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) evaluables están actualmente en camino o registran progresos moderados. 48%: Casi la mitad de los objetivos avanzan demasiado lentamente, mientras que el 15% retrocede activamente.
Avances clave: Desde 2015, casi mil millones de personas han obtenido acceso a agua potable gestionada de forma segura, y el 92% de la población mundial ahora tiene acceso a la electricidad. El Momento ODS anual de las Naciones Unidas se reúne bajo el lema "Juntos, podemos llegar".
High-level Meeting sobre acción climática y transición justa
Según el resumen de la convocatoria, el Secretario General habrá convocado una reunión de alto nivel sobre la acción climática y la transición justa centrada en acelerar una transición energética justa y ordenada hacia las energías renovables; movilizar y ampliar la financiación y las inversiones asequibles para los países en desarrollo; y proporcionar apoyo a la adaptación y resiliencia en una era de exceso de responsabilidad climática.
El informe Limiting Overshoot (Limitación del sobreimpulso) del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA-UNEP), presentado el 2 de setiembre pasado marcará, sin duda, gran parte de este High-Level Meeting
El informe analiza un futuro en el que las temperaturas medias mundiales aumentan por encima de 1,5 °C respecto a los niveles preindustriales y posteriormente podrían volver a bajar.
El informe concluye, pues, que ahora se espera que el mundo supere el umbral de 1,5 °C. Lo que todavía no está claro es cuánto subirán las temperaturas por encima de este nivel, cuánto tiempo permanecerán, con qué rapidez podrán volver a bajar y cómo atravesaremos este período mientras trabajamos para reducir de nuevo las temperaturas a 1,5 °C. Durante unos años, el objetivo ha sido evitar superar los 1,5 °C. Pero este informe dice ahora muy claramente que los vamos a superar, que el sobrepasamiento previsto planteará una nueva serie de interrogantes, muy especialmente de entrada para los pequeños estados insulares.
Nos vemos en la necesidad de cambiar incluso el vocabulario que tenemos para describir la evolución de la realidad. Del “Más allá de los Límites del Crecimiento” de la cumbre de la Tierra y posteriores debemos pasar a hablar de la “Limitación del sobreimpulso”; la palabra de intersección entre ambos conceptos es que hemos llegado a los sobrepasos.
El informe del PNUMA advierte que el aumento del nivel del mar continuará durante siglos y que el descenso de las temperaturas mundiales no revertirá todos los daños acumulados durante el período de sobrepaso. Algunas pérdidas de ecosistemas, biodiversidad y glaciares persistirán, lo que significa que volver a 1,5 °C no permitirá recuperar el mundo que existía antes de cruzar ese umbral.
La adaptación comprará tiempo, no inmunidad. ¿Sin margen?
Durante décadas, la adaptación se presentó como la principal defensa de los países que ya enfrentan los efectos del cambio climático. Sin embargo, el informe del PNUMA señala ahora que muchos de los enfoques existentes fueron diseñados para un calentamiento paulatino y unidireccional, no para temperaturas que aumentan, se estabilizan y eventualmente pueden bajar.
Las estrategias diseñadas para un conjunto fijo de condiciones podrían perder eficacia o incluso aumentar la vulnerabilidad a medida que cambien las condiciones. En cambio, el informe propone una adaptación flexible, orientada al futuro y capaz de evolucionar a lo largo de las diferentes etapas del período de sobrepaso.
La gran brecha entre la planificación y la implementación de medidas de adaptación podría ofrecer una estrecha oportunidad para revisar los proyectos antes de que se construyan para condiciones que ya no podrán soportar.
Tenemos muchos planes, pero muchos de ellos todavía no se han implementado. Esto nos da una oportunidad, aunque no muy grande, para ajustar estos planes de cara a un mundo en el que se hayan superado los 1,5 °C. Este cambio requerirá financiación antes de que ocurran los desastres. Muchos países en desarrollo intentan ya adaptarse, recuperarse de fenómenos extremos, transformar las economías y reducir las emisiones mientras afrontan una pesada carga de deuda.
Una injusticia más profunda
La financiación climática llega demasiado lentamente y a menudo se proporciona mediante préstamos que aumentan la carga.
Un desastre absorbe fondos públicos destinados a la respuesta de emergencia y reconstrucción. Esto deja menos dinero para reducir los riesgos que plantea el próximo evento, que después golpea a un país debilitado con más fuerza. Cada vuelta de esta rueda reduce la capacidad que se necesita precisamente para salir de ella. Romper este ciclo requerirá subvenciones, financiación anticipada e inversiones en prevención, en lugar de financiar repetidamente para reconstruir después de las pérdidas.
La justicia climática está cada vez más en entredicho, particularmente para los países con poca responsabilidad histórica por las emisiones que impulsan el calentamiento. En cambio, los daños que se concentran durante este período, especialmente aquellos que son irreversibles, recaen con mayor fuerza sobre los países menos responsables de las emisiones que los han provocado.
Una de las autoras del informe del PNUMA que vive y trabaja en una “small island” afirma que 1,5 °C nunca fue simplemente un número en un gráfico. Era la línea que nos dijeron que representaba la supervivencia. Era la línea en la que nos dijeron que la supervivencia todavía era posible. Ahora, ayudar a escribir la ciencia de lo que hay más allá de esta línea es difícil de asumir, tanto a nivel personal como profesional.
Cruzar los 1,5 °C representa «un profundo fracaso de la voluntad colectiva». Pero no quiere decir que debamos darnos por vencidos. Qué tan alto llegue el pico, cuánto tiempo quedamos y con qué rapidez volvemos a bajar las temperaturas son decisiones que todavía están en nuestras manos. Cada una de estas decisiones se medirá en vidas y medios de subsistencia aquí, en nuestra región, y en las pequeñas islas de todo el mundo. Para las pequeñas islas, limitar el exceso podría significar la diferencia entre pérdidas crecientes y la posibilidad de conservar los sitios que las personas llaman hogar.
Los océanos del mundo van a completar 100 días de calor récord el 10 de setiembre
Un océano más caliente altera las pesquerías y el suministro de alimentos, estropea los arrecifes y playas que sostienen el turismo, somete a tensión la infraestructura energética y alimenta el clima extremo que afecta a las comunidades y los negocios costeros, según un informe del World Resources Institute (WRI) liderado por el experto Tom Pickerell.
Los científicos estiman que sólo en la última década se añadieron en el océano unos 104 zetajulios de energía, equivalentes a 1700 millones de bombas atómicas.
El océano absorbió el 93% del exceso de calor atrapado en la Tierra, pero este colchón de seguridad se debilita: las temperaturas superficiales suben aceleradamente, los océanos absorben cada vez menos dióxido de carbono (CO₂), y las consecuencias son devastadoras.
El factor que impulsa ese calentamiento récord es la tendencia de calentamiento a largo plazo, no limitada a una sola parte del océano, ya que tiene un carácter global”.
La quema de combustibles fósiles está calentando el planeta y los océanos absorben la mayor parte de ese calor, a una tasa que en los últimos 20 años es más del doble que en los 40 años anteriores.
Del Debate General con la participación de los Jefes de Estado o de Gobierno
Estoy acabando de escribir estas líneas el 24 de septiembre y apenas estará empezando el High Level Meeting sobre el cambio climático y, en cambio, el debate general de la AG ya estará acabando de ofrecer las intervenciones quizás más importantes.
Sólo me quedaré, para terminar hoy, con una parte que yo considero muy muy significativa de la intervención de Trump (quien si no) del lunes 21. Vino a decir Trump respecto a la ONU: su potencial es muy importante y por eso he de seguir controlándolo y debilitándolo. Con los recortes presupuestarios que he seguido haciendo, se ha tenido que despedir a 4000 trabajadores de la organización. Habiendo devuelto a EE.UU. a su posición de liderazgo mundial (MAGA), hay que volver a evitar para siempre que una organización como la ONU continúe definiendo y marcando las agendas globales mundiales y, por tanto, obligando a EE.UU. a aplicar algunas de ellas – o aunque sólo sean partes de ellas –, y que tan nefastas son para nuestros intereses. Basta de ODS, basta de lucha absurda contra el cambio climático, más IA libre…
Y aún le quedan, siendo optimistas, 2 años más de mandato...
Nota
1 Apertura y agenda provisional de la 81.ª sesión de la Asamblea General de la ONU.
















