Una plataforma web desarrollada por la Fundación Iniciativa Social y Laintersección, en España, fue lanzada en febrero de 2025 con el objetivo de transformarse en un espacio en donde jóvenes de diferentes edades y experiencias de vida pudieran encontrar respuestas a las decenas de interrogantes que abundan en temas como la sexualidad, cómo establecer relaciones de intimidad o incluso “¿cuál es la nueva norma social?”, como afirman Jesús y Lionel.

Después de un año de funcionamiento, reflexionan sobre lo que ha sido este tiempo en Bróders: impacto, formación, desafíos y sueños para lo que consideran “un espacio de cuidado que cambie las reglas del juego” en la realidad actual de los jóvenes.

En los últimos años, una de las muestras más claras del llamado backlash masculinista como respuesta frente a los avances alcanzados por las mujeres con relación a sus derechos y a la igualdad de género es la consolidación de lo que hoy conocemos como “manosfera” o “machosfera”. Se trata de un intrincado ecosistema en donde se promueven discursos de odio contra las mujeres y al cual millones de hombres en el mundo entero antes accedían de una forma más escondida. Sin embargo, estos contenidos rápidamente ganaron terreno y alcance, sobre todo entre las generaciones de varones más jóvenes.

Para quienes han indagado en profundidad en esta realidad antes escondida, pero hoy extremadamente visible y promovida por llamados influencers —figuras reconocibles de lo que hoy se conoce como masculinidades neoliberales—, muchos de estos jóvenes tienen una serie de necesidades, sienten una gran soledad y están desorientados ante las nuevas dinámicas sociales. Hay un vacío del cual las sociedades no se han hecho cargo de manera proactiva y empática.

Fue en este contexto en que la Fundación Iniciativa Social (FIS) y Laintersección, ambas con sede en España, desarrollaron Bróders, un espacio pensado para chicos y hombres jóvenes donde hablar, compartir dudas, crear comunidad y pedir apoyo, como puede leerse en su página web. Se trata de un proyecto colectivo en el que participan diferentes organizaciones y profesionales. Son más de 40 las personas que atienden el chat —uno de los espacios creados por la plataforma—, mientras que casi 200 componen la activa comunidad que se dedica a asesorar y apoyar el proyecto.

La importancia de su labor fue reconocida en noviembre de 2025, nueve meses después de su puesta en funcionamiento, con el Premio Menina del Ministerio de Igualdad de España, por el “Trabajo con hombres contra la violencia machista”. Jesús Pizarro y Lionel Delgado, integrantes del equipo de Bróders, aceptan que este hito reconoce la necesidad de salir de esta estrategia hacia una actitud más proactiva en el campo de la igualdad, incluyendo a los hombres entre sus principales líneas.

A continuación, una entrevista realizada a fines de abril de 2025, en la cual Jesús y Lionel nos entregan sus reflexiones sobre la experiencia, desafíos y sueños en Bróders.

Bróders surge en un momento de auge de los discursos antifeministas entre hombres, principalmente jóvenes. ¿Qué elementos concretos incidieron, en vuestro diagnóstico, para crear esta plataforma?

Creemos que existe un cambio crítico en los modelos de género. Las cosas están cambiando frenéticamente, y lo hacen a una velocidad cada vez mayor. Pero, justamente, creemos que no solo existen cambios negativos, o sea, hay un auge de los discursos antifeministas, sino que también las posiciones respecto a la igualdad están cambiando y ampliándose. En las investigaciones de la FAD, del Consejo de la Juventud de España o del INJUVE (Instituto de la Juventud de España) se muestra que el apoyo a la igualdad es la posición más compartida entre mujeres y hombres.

En ese sentido, Bróders nace motivado por dos presentimientos clave: primero, que debemos cambiar las retóricas con las que hablamos a los chavales y sobre los chavales. Creemos que incidir en una mirada alarmista sólo puede empeorar la situación ya que normaliza la reactividad, instala el miedo en la sociedad y nos lleva a posicionamientos defensivos. Segundo, creemos que debemos también cambiar las metodologías con las que nos acercamos a los chicos. Los talleres champiñón, puntuales y descontextualizados, no funcionan. Tampoco los talleres directivos que se basan en “instruir” a los chicos diciéndoles cómo tienen que ser. Necesitamos estrategias que partan de la escucha activa y nos motiven a prestarles atención para entenderles antes de nada. Y de ahí, construir vínculos para acompañarles.

En el día a día del funcionamiento de Bróders, ¿cuáles son las preocupaciones más frecuentes que traen consigo los jóvenes?

Durante el tiempo que llevamos con el proyecto, las categorías del foro que más mensajes han recibido han sido: “relaciones” y “sexualidad”. Sobre relaciones, muchas consultas van sobre temas de inseguridades para vincularse, no saber cómo declararse a la persona que les atrae, hablar con chicas, mantener amistades o tener problemas en la pareja.

Estas edades son muy convulsas, y creemos que es importante que estos jóvenes tengan espacios de escucha y acompañamiento mientras atraviesan sus primeros enamoramientos, rupturas o rechazos. Lo mismo pasa con el tema de la sexualidad. Nos sorprendió desde el primer momento que hicieran preguntas tan básicas, sobre el tamaño ‘correcto’ del pene, sobre la frecuencia de la masturbación, sobre el consumo de pornografía, sobre salir del armario… Eso nos demostró que aún queda por implementar una Educación Sexual Integral de manera eficaz, sobre todo en lugares del país marcados por la ruralidad o la precariedad.

¿Qué les dicen esas preguntas o temas específicos sobre cómo se están viviendo hoy las masculinidades por los jóvenes en España?

Hay una mayoría de chicos que se están preguntando cuál es la nueva norma social. Los feminismos han conseguido romper con las normas patriarcales clásicas que servían de guía como modelos de conducta y de relación entre chicos y chicas, y ahora se encuentran sin saber muy bien a qué código acogerse. Las preguntas que más se repiten son sobre si algo es normal, si está bien ser de una determinada forma…

En un momento como la adolescencia, en el que los valores identitarios son muy fluctuantes y nos encontramos en búsqueda constante de la definición del propio yo, la desarticulación activista de un rol normativo conlleva una búsqueda que para muchos adolescentes varones puede ser abrumante, sobre todo porque queremos que acuerpen los valores igualitarios y no que miren con nostalgia los valores tradicionales.

Bróders combina foro, chat anónimo y acompañamiento profesional. ¿Qué aporta cada uno de estos espacios en términos de escucha y transformación?

El foro1 es un espacio completamente anonimizado donde se pueden tener dos certezas: que no te responderán con violencia y que las personas que te respondan intentarán que te sientas comprendido. Al introducir una variación con respecto a los foros tradicionales, la moderación de las respuestas por inteligencia humana (la persona técnica del proyecto) nos asegura el cumplimiento de los objetivos: que el foro sea un espacio para compartir vivencias sobre unas problemáticas específicas que pueden ser de ayuda para otros chicos que están pasando por lo mismo.

En el chat2 se trata de que los jóvenes tengan un espacio en el que, sin miedo a sentirse juzgados, puedan preguntar a una persona (personal voluntario formado y acompañado por el equipo profesional del proyecto) sobre problemáticas relacionadas con los intereses de su edad: relaciones, cuerpo, futuro deseable, amistades, etc. La labor que se realiza aquí es intentar traducir al género la problemática que trae y encauzarla hacia una alternativa de acción basada en el cuidado.

El acompañamiento profesional3 se utiliza sólo en aquellos casos verdaderamente acuciantes que precisan de una atención no anonimizada (conductas suicidas, dependencias, situaciones de violencia explícita). Aquí, mediante 3 sesiones, se intentan cumplir tres objetivos: informar sobre la socialización de género y sus consecuencias en la problemática que traen como demanda, valorar la problemática en sí misma, sus raíces, y orientar sobre posibles líneas de acción a futuro para mejorar su calidad de vida y la de las personas que les rodean.

Con estas tres estrategias cumplimos con objetivos a nivel tanto individual como grupal, incidiendo en todas las áreas de vida de los chicos.

A partir de vuestra experiencia, ¿cómo se construye un entorno de confianza real en un espacio digital anónimo?

Aunque suene un poco tajante, con herramientas de mediación. La mayoría de los espacios digitales que habitamos suelen estar mediados por el consumo y la captación de la atención, primando aquellas interacciones que permitan que ese consumo se mantenga el mayor tiempo posible.

Por nuestra parte, la confianza parte de dos premisas: no hay violencia, porque mediamos las respuestas y las respuestas que recibas irán encaminadas a ayudarte con la duda que plantees. En definitiva, un espacio seguro.

De lo que se trata es de volver a ligar lo presencial, lo humano, lo vivencial a la experiencia digital y no desligarla como nos han obligado a hacer durante todos estos años.

En algunos testimonios que recoge la plataforma, aparece el miedo o rechazo al feminismo. ¿Cómo trabajan esas tensiones sin caer en la confrontación, el paternalismo o los juicios de valor?

Partimos de la base de que el concepto de feminismo está muy tergiversado tanto en los medios mainstream de comunicación como en la mente de los chicos. Intentamos partir de la base de sondear su concepción del feminismo y orientar su pensamiento a que, actualmente, sigue siendo el único movimiento social que lucha por la igualdad de género para conseguir paliar las desigualdades que existen.

Los jóvenes han nacido en la época más igualitaria (al menos al nivel legislativo) que pueden reconocer; por lo tanto, se hace necesaria una pedagogía de la comprensión para poder volver a sentar consensos que creíamos ya dados. Desde la escucha, la legitimación, pero orientando su discurso hacia una mejor comprensión del movimiento social.

¿Qué significa, en la práctica, promover masculinidades igualitarias entre adolescentes?

Promover prácticas de cuidado entre las diferentes opciones de actuación.

Muchas veces lo que se plantea es que, frente a una resolución de los conflictos y las problemáticas basadas en la escalada de la violencia (lo que aprendemos por socialización masculina), elegir diariamente y cotidianamente opciones basadas en el cuidado, la empatía, la escucha y la ternura es una opción mucho más gratificante para uno mismo y para el mundo que nos rodea.

Se suele hablar de Bróders como una alternativa a la “manosfera”. ¿Qué elementos se deben incluir o qué temas se deben abordar para que resulte más atractiva o útil en estos momentos para los jóvenes?

En nuestros talleres observamos que los jóvenes de hoy están deseosos de ser escuchados. El poder plantear una plataforma donde lo que importa no es lo que puedes consumir, sino cómo puedes ser parte de una comunidad para construir relaciones que te beneficien, pero que también beneficien a otros, es un cambio de paradigma.

Somos conscientes de que nos queda mucho camino por recorrer para hacer que Bróders sea un espacio tan atractivo como Instagram o TikTok, pero preferimos dar pasos seguros antes que correr para llegar a muchos chicos.

De hecho, ya estamos recibiendo chicos a los que otros chicos les han recomendado la página porque les fue de ayuda en algún momento. Creo que este es nuestro mayor logro.

Desde que lanzaron Bróders, ¿qué aprendizajes les han sorprendido más sobre los jóvenes y sus formas de relacionarse?

Creo que lo que más nos sorprende es que los discursos que la adultez tiene sobre la juventud poco o nada tienen que ver con su forma de relacionarse. Nos sorprende que la pregunta más repetida sea: “¿Cómo acercarme a una chica?”. Por un lado, esto se ha leído como si los chicos estuvieran deseosos de estrategias de manipulación para conquistar a las chicas. Pero nosotros creemos que esta pregunta encierra un gran triunfo: que desde los feminismos se ha conseguido romper con las normas patriarcales de relacionarse y por eso ahora están preguntando más que nunca cómo acercarse.

Otra cuestión sorprendente es que están usando el chat de Bróders como una alternativa a la IA. De hecho, hay varios chicos que nos preguntan cómo desengancharse de la IA porque sienten que los tiene absorbidos, y echan de menos comunicarse con otros humanos.

Vemos en estos dos ejemplos el gran desconocimiento que tenemos sobre los deseos de formas de relacionarse por parte de los chicos jóvenes y estamos deseosos de poder explorar muchas más singularidades.

¿Ha sido posible identificar cambios concretos en los usuarios tras participar en la plataforma? ¿Cuáles?

En nuestro caso es difícil, puesto que la plataforma tiene mucho de un solo contacto. Los jóvenes / usuarios llegan, dejan su pregunta o chatean durante un rato y se van. Al utilizar el anonimato para asegurarles que se sientan más seguros, la evaluación del impacto es difusa.

En los acompañamientos profesionales sí se puede observar una cuestión clara: los chicos entienden que para mejorar su calidad de vida, necesitan desescalar el conflicto en el que se encuentran y creemos que esto tiene un valor preventivo muy grande, sobre todo en lo relacionado con las violencias machistas.

Recientemente, el proyecto recibió el "Premio Menina" del Ministerio de Igualdad de España 2025. ¿Qué representa este reconocimiento para ustedes?

Para nosotros fue un reconocimiento enorme por parte de la principal institución en España en materia de igualdad. Desde hace años, los proyectos destinados al trabajo con hombres se han hecho en lo que denominamos una “estrategia silenciosa”, mucho currillo (trabajo), pero en segundo plano.

A su vez, sentimos que es un reconocimiento al movimiento de Hombres por la Igualdad y a los más de 20 años de lucha activista, refutando que el activismo también puede ser digital y que hay nuevas formas de hacer que el mensaje llegue cada vez a más personas.

¿Qué retos enfrenta hoy un proyecto como Bróders en un ecosistema digital tan polarizado?

Convertirse en una alternativa real. La cantidad ingente de financiación por parte de las redes sociales o de creadores/as de contenido hace que el tablero no sea meritocrático ni igualitario. Contamos con un presupuesto escueto que nos permite hacer lo mínimo. En ese sentido, Bróders se enfrenta a la necesidad de una estabilidad que le permita crecer y presentarse como alternativa, ante lo cual estamos muy lejos todavía.

Por otro lado, tiene el reto de no tomar parte de forma tan explícita en la polarización, sino apostar por ser un espacio de cuidado que cambie las reglas del juego.

Si pudieran ampliar el proyecto, en cualquier dimensión posible, ¿qué les gustaría desarrollar o explorar en los próximos años?

Tenemos muchas ideas de cómo poder proyectar el proyecto: montar festivales de ocio alternativo donde Bróders sea el nexo de unión, llevar a cabo campañas de sensibilización en redes sociales para potenciar su incidencia, crear redes internacionales que pongan en marcha en sus países propuestas similares. Pero la que más sentimos que nos falta es la investigación. Contamos con una cantidad ingente de información cualitativa que no podemos explotar por falta de recursos. Estos datos encierran un potencial enorme: análisis de los sistemas de discursos, de posibles líneas de interés para llevar a cabo acciones con base en esos intereses, profundización sobre temáticas en específico, entre otros.

Por ahora, nuestra labor se está centrando en consolidar lo ya conseguido, pero sin olvidar buscar nuevas formas que hagan que el proyecto crezca firme, consolidado y de a poco, con cuidado.

Además del chat, el foro y la atención profesional, la plataforma cuenta con una sección de temas y recursos que permiten aprender más sobre relaciones, intimidad y bienestar.

Hasta abril de 2026, Bróders registraba 196 sesiones de chat, 27 atenciones telefónicas y 770 mensajes en los 216 hilos abiertos. Para conocer más sobre esta plataforma, acceda a Broders4.

Notas

1 Foro.
2 Chat.
3 Apoyo.
4 Broders.