Casado Santapau se complace en presentar Espacios de tiempo, la exposición del dúo artístico Detanico Lain, formado por Angela Detanico (Brasil, 1974) y Rafael Lain (Brasil, 1973). La muestra supone la primera presentación del dúo en Madrid.

Desde 1996, Detanico Lain desarrolla una práctica situada en la intersección entre arte, lenguaje y sistemas de significación. Su colaboración une dos formaciones complementarias, la semiótica y la lingüística, por un lado, y el diseño gráfico y la tipografía por otro, dando lugar a una investigación sostenida sobre los códigos que organizan nuestra experiencia del mundo. Su trabajo cuestiona la aparente neutralidad de los sistemas de representación y examina cómo signos, convenciones gráficas y protocolos culturales modelan nuestra percepción de lo real.

Interesados en estructuras que exceden la escala humana, como ciclos naturales, datos científicos, configuraciones astronómicas o construcciones filosóficas, los artistas elaboran métodos precisos mediante los cuales transforman información en forma. El lenguaje deja de ser únicamente un medio de comunicación para convertirse en materia plástica y conceptual. A través de sistemas de escritura alternativos, donde las letras tradicionales son sustituidas por objetos, cantidades o fenómenos, el signo adquiere dimensión espacial y física, desplazándose al ámbito de la experiencia.

Su aproximación se inscribe en la tradición del arte conceptual, donde la idea precede y estructura la forma. Reduciendo la visualidad a elementos esenciales, como líneas, tramas, alfabetos, estructuras, Detanico Lain evidencian que toda representación está mediada por convenciones culturales. Esta economía formal no implica austeridad, sino una intensificación perceptiva: las obras requieren lectura, atención y tiempo. Las obras reunidas en la exposición desarrollan estas cuestiones desde distintas aproximaciones formales. P.e.r.s.p.e.c.t.i.v.a presenta configuraciones geométricas que funcionan como piezas estructurales de un vocabulario visual donde línea, forma y espacio constituyen el significado mismo, alejadas de toda dimensión narrativa. En A.h.o.r.a, el tiempo se convierte en eje conceptual sin recurrir al reloj como objeto, mediante animaciones, diagramas o proyecciones la obra explora cómo la duración puede representarse, medirse o escribirse, integrando percepción y temporalidad en la experiencia.

Con .V.i.s.t.a, varias piezas con flores dispuestas en jarrones se organizan en secuencias alfabéticas o conceptuales, el orden de los elementos naturales sugiere una lectura visual que vincula naturaleza y sistema simbólico. En Horizonte, a partir de páginas de libros de Jorge Luis Borges donde aparece la palabra horizonte, los artistas seleccionan y aíslan frases que disponen en cuartillas como dispositivos de lectura. La obra toma el horizonte como concepto y figura visual, línea límite entre cielo y tierra siempre visible e inalcanzable, y emplea un procedimiento de selección y apagamiento textual cercano a la poesía concreta, donde el lenguaje no solo comunica sino que organiza y determina lo visible y lo silenciado. Por su parte, M.i.r.a, composición en madera pintada dividida en cuatro elementos, trabaja la noción de “canto”, no como sonido literal, sino como fragmento visual y lingüístico. Formas geométricas, color y repetición operan como unidades modulares de un lenguaje abstracto, remitiendo tanto a la estructura de las letras como a patrones sistemáticos de organización.

En conjunto, estas esculturas y estructuras se conectan con una pregunta central en la práctica de Detanico Lain, cómo rehacer la escritura, el orden y la lectura a partir de sistemas visuales que funcionen también como objetos. Su trabajo no trata de representar palabras, sino de crear sistemas donde lenguaje, forma y percepción se cruzan, como si cada obra constituyera una gramática visual autónoma. Esta investigación encuentra resonancia en proyectos recientes, como su actual exposición en el FRAC Sud, donde proponen instalaciones que conectan luz, tiempo, flores y universo. Allí, imágenes de florecimiento y cuerpos celestes se yuxtaponen en proyecciones inmersivas que invitan a reflexionar sobre ciclos vitales y cósmicos, ampliando las líneas de trabajo presentes en Espacios de tiempo.