No sé, te juro… No sé. Pero estaban ahí. Eso no se puede negar, yo los vi… los sentí. Bueno, no hacían ruido. No. Igual los sentí. Era como si pesaran de alguna manera, como si al moverse arrastraran algo. Tal vez así lo imaginaba adentro. Yo era chico. ¡¿Me entendés, Miguel?! No sé cuántas veces pasó, pero fue durante un par de años y después aparecían menos. Creo que porque yo rezaba mucho o porque no dormía y los esperaba con el palo de amasar de mamá. Viste cómo eran los viejos de antes, si prendía la luz, venía papá y me cascaba. Había que dormir, sí o sí, así estaba despabillado para la escuela. Por eso me alumbraba con un encendedor Zippo que le había robado a un tío.

Cuando aparecían, a veces eran largos y oscuros, como la brea de la calle, se les doblaba la cabeza en la unión de la pared y el techo del cuarto. A veces era uno solo, más bajo y con dedos largos. Ese tenía unos ojos horribles, abiertos, lisos y muy blancos. Eran ojos sin ojos, y yo me cagaba todo, del espanto.

(Testimonio de Pablo, de Berazategui, amigo de un gran amigo músico, que hasta el día de hoy sufre de insomnio)

La gente sombra es un fenómeno sobrenatural reportado por cientos de personas alrededor del mundo. En su mayoría, estos fenómenos son descriptos como siluetas humanoides negras, sin ojos o boca, aunque a veces se reporta que poseen ojos rojos, blancos o amarillos.

El término apareció por primera vez el 21 de septiembre de 1953, como el título de un radiodrama transmitido por la WNG-AM de Chicago.

Sin embargo, hay reportes de gente sombra desde hace siglos, por ejemplo, en 1887, el célebre autor francés Guy de Maupassant escribió la historia "Le Horla" (La Horla) sobre seres sombríos que vivían en la leche y el agua, aterrorizando mentes humanas y acechando a los incautos. Por otra parte, las investigaciones y reportes comenzaron a abundar con la proliferación de Internet en los hogares, lo que permitió que cada uno contase su propia historia.

Según el experto en fenómenos paranormales Stephen Wagner, hay diversas teorías para explicar el verdadero origen de la gente sombra. Wagner cree que ciertas entidades fantasmales tienen la capacidad de adaptar una figura oscura y amenazante. Sin embargo, a diferencia de las apariciones de fantasmas, que son generalmente una bruma blanca de apariencia humana, la gente sombra son figuras mucho más oscuras y más en forma de sombra.

Pero también podríamos estar hablando de “entidades demoníacas”. Su rostro oscuro y la fuerte sensación de energía negativa asociadas a la gente sombra han llevado a algunos investigadores a especular que puedan ser de naturaleza demoníaca.

Su origen podría ser los bajos astrales, entidades que se alimentan de la negatividad. Debido a que en la mayoría de los encuentros las personas se encontraban bajo un estrés extremo, estas entidades aparecerían para alimentarse de la energía negativa. Otra evidencia de que podrían ser entidades demoníacas es que algunas personas han informado haber visto la sombra con cuernos o con los ojos rojos. Aunque no hay que descartar la posibilidad de que los bajos astrales utilizarían la forma demoníaca con el único objetivo de engañar y asustar a la persona, así poder alimentarse de la energía del miedo.

Aunque los relatos varían, siempre hay una constante: tienen alrededor de dos metros y medio de altura, de color negro. Aun sin poseer rasgos faciales, se percibe una mirada de odio y resentimiento, quizás por anhelar la vida, quizás por estar anclados ahí o a ti, o no tener la fuerza necesaria para llevarte con ellos.

Rosemary Ellen Guiley es una de las principales expertas en lo paranormal y ha publicado al menos 50 libros acerca del tema. En un reportaje que le hiciera a Katherine Ramsland, en el año 2020, se da la siguiente conversación:

Eres famosa por tus libros sobre ángeles, demonios, vampiros, brujas y similares. ¿Qué te atrajo a la criatura Djinn?

Había dos cuestiones principales, ambas involucraban a la gente de las sombras, humanoides oscuros y amenazantes que había estado investigando desde 2004. Ya sabía un poco sobre el Djinn por investigaciones anteriores en demonología. Me di cuenta de que muchos casos de apariciones persistentes negativas involucraban a la gente de las sombras, así que comencé a investigar su verdadera identidad.

Descubrí que muchos de los que percibían a la gente de las sombras también habían percibido extraterrestres, especialmente los abducidos. A través de un largo proceso, llegué a la conclusión de que la gente de las sombras es una de las formas tomadas por los Djinn. Por lo tanto, hay una profunda conexión entre los Djinn y las apariciones negativas y las abducciones extraterrestres. Además, las huellas de los Djinn son evidentes a lo largo de nuestras mitologías sobre antiguos extraterrestres y dioses. La imagen que surgió es de una importante participación de los Djinn en todas nuestras experiencias de contacto con entidades a lo largo de la historia.

Aunque otras culturas han desarrollado una variedad de historias de los Djinn, los estadounidenses no lo han hecho. ¿Has especulado sobre la razón de esto?

La mayor parte del folclore no nativo americano en Estados Unidos fue importado por los primeros inmigrantes, que eran principalmente europeos, ingleses, escoceses e irlandeses. La mayor parte de la tradición de los Djinn proviene del Medio Oriente y nunca penetró en la cultura popular más allá de las historias de genios en botellas, que nunca son conectados con su homónimo, el Djinn.

Mientras exploraba tu libro y tu sitio web, la tipología del Djinn me recordó mucho a las tipologías de los ángeles medievales. ¿Tienen orígenes comunes?

No. En la tradición árabe temprana, el Djinn se originó a partir de los vientos. El Corán dice que fueron creados por Allah con fuego sin humo, y los ángeles de pura luz espiritual. Percibimos a los ángeles, los Djinn, las hadas, los demonios, los extraterrestres e incluso a pie grande como si tuvieran jerarquías humanas y estructuras sociales, pero es incierto si realmente las tienen o si esto es una proyección humana.

Una cosa que noté sobre los Djinn, por cómo los describes, es que parecen cambiar de forma y son expertos en ello. En ese caso, ¿podemos realmente reconocer a una entidad como esta entre nosotros?

Supuestamente hay signos que los delatan. En la antigua tradición de Djinn, no podían replicar al 100 por ciento el cuerpo humano, y generalmente sus piernas de tipo animal y pies peludos los delataban. He especulado que las personas de las sombras usan sombreros y capuchas para cubrir sus cabezas imperfectas. Algunos que los han visto dicen que los ojos del Djinn cuando toman forma humana cambian a colores extraños o que tienen una apariencia reptiliana. Creo que el Djinn y otros cambiadores de forma están entre nosotros todos los días, y nunca lo notamos a menos que tengamos ciertas experiencias con ellos.

Como aparentemente tienen un universo paralelo, ¿qué motiva a los Djinn a estar entre nosotros? ¿Por qué deberían molestarse?

De acuerdo con la tradición, los Djinn estaban aquí primero y fueron expulsados por o para nosotros, y algunos de ellos todavía están enojados por eso y quieren su lugar de vuelta. Sus motivos incluyen la curiosidad, el enamoramiento, la obsesión, la alegría, el engaño, la hostilidad y la malevolencia. Algunas personas sienten que los Djinn son benévolos y serviciales, pero si lo son, siempre tiene un precio. La gente tiende a pensar que otras entidades son como galletas producidas en serie, todas iguales. Los Djinn (así como otros seres) son variados, como los humanos, ni todos son buenos ni todos son malos, y tienen personalidades únicas.

Mientras recopilabas estas historias para tu libro, ¿te sorprendió o te perturbó algo sobre los Djinn?

Los Djinn tienen una presencia de larga data, profundamente arraigada y oculta entre nosotros, mucho mayor de lo que esperaba en las primeras etapas de mi investigación. Solo vemos la punta del iceberg. Además, su interferencia en los asuntos humanos también es extensa. Estamos influenciados y manipulados, algunos más que otros.

Heidi Hollis es una reconocida presentadora de radio y televisión. Ha contribuido con la difusión de ciertos fenómenos paranormales, entre ellos, la gente sombra y el hombre del sombrero. Durante el show radial nocturno Coast to Coast AM ha logrado popularizar las creencias modernas de la gente sombra. Hollis los describió como siluetas oscuras con formas humanas y perfiles que parpadean dentro y fuera de la visión periférica. Ella cita a personas que reportaron extrañas figuras intentando "saltar sobre su pecho y estrangularlas".

Hay un caso particular y una película: Real Cases of Shadow People: The Sarah McCormick Story (USA, 2019). En esta dramática historia se cuenta, burdamente, la desaparición de tres estudiantes universitarios. Aunque los directores han reconocido que para promocionar el film elaboraron un amplio montaje, muchos insisten en que lo acontecido es real.

Lo cierto es que en esta cinta aparece el fenómeno de la gente sombra y, después de la primera hora bastante aburrida, la opresiva situación se torna espeluznante. Si la película ha decepcionado es porque no despliega grandes efectos especiales y porque el fenómeno de la gente sombra es demasiado particular. Aquellos que conectan, muchas veces lo hacen solo por un instante y de soslayo. Lo perturbador radica en esa levedad del fenómeno que está y no está al mismo tiempo. Un hecho perturbador que va dejando pisadas en nuestro subconsciente, como si una criatura terrible y amenazante caminase alrededor de nuestra vulnerable casa, cada tanto y a su antojo.