Nací en 1989. Toda mi niñez escuché en los medios las promesas que traería el 2000: nueva tecnología, con internet todo se podrá resolver, el futuro será increíble. Promesas necesarias cuando vives en un país que sobrevivió a una ola de violencia en los ochenta y su mayor anhelo, la paz, no se veía. Claro, en ese momento no pensé todo esto, mi destino obligado era pasar por el año 2000. Y más allá de las promesas cumplidas o no, aquí quiero hablar de cosas que nadie vio venir en los primeros 25 años del nuevo milenio, del nuevo siglo, porque no fui al único que le pintaron un porvenir histórico distinto.

Empecemos por el elefante en la sala: solo unos pocos creyeron en la candidatura presidencial de Donald Trump de 1999. Sí, el sujeto ese que también repartió golpes en la WWE1. Aunque al final no fue el candidato del Partido Reformista, recibió un apoyo minoritario. Luego, en el 2000, Trump se convirtió en la imagen del reality The Apprentice. Y salvo aquellos que apoyaron sus intenciones de llegar a la Casa Blanca a comienzos del siglo, solo un puñado apostaría por los dos periodos de Trump, no consecutivos

Valdría la pena saber si un grupo igual de numeroso intuyó el final de MTV, Music Television, un canal que para finales del siglo XX era un éxito y con todo el potencial de crecer todavía más. Para mi generación hubo momentos icónicos que sucedieron en sus pantallas, como aquel beso de Britney Spears y Madonna2 —y Madonna con Christina Aguilera, aunque no se menciona—, o las sesiones Unplugged de Shakira o Café Tacuba. Sí, la marca continúa en las redes, pero está lejos de ser aquella muestra del mercado cultural pop, la más valiosa de mitad de los 2000: hubo MTV Latinoamérica, China, Asia, UK, Francia, España, Brasil, Japón y África. El internet y las redes sociales cambiaron demasiado el negocio de los videos musicales y la cercanía con las estrellas.

Tampoco creo que los clarividentes vieran que el fútbol, ese espectáculo y negocio tan europeo, se convirtiera en otro de los activos de los jeques. Un Manchester City hegemónico, un París Saint-Germain capaz de enfrentarse a los clubes más históricos y fuertes de España, Inglaterra y Alemania. Una liga de Arabia Saudita que, además de contratar a ciertas figuras —como Cristiano Ronaldo, Sadio Mané o Karim Benzema— se animó a competir por rating, a que los televidentes de otros países sintonicen los partidos del Al Hilal o el Al Ittihad. Sí, hubo figuras latinoamericanas que a comienzos de los 2000 tomaron una propuesta saudí para ganar buen dinero y participar allí. Pero de eso a pensar que Arabia Saudita sería sede del Mundial en 2034 hay trecho.

Entre lo inesperado y maravilloso que trajo el primer cuarto de siglo fue la fiebre por las películas de superhéroes. Aunque las cintas de Batman de final de los ochentas y todo el noventa dieron esperanzas a los fanáticos de los cómics, no se podría haber adivinado las más de 30 películas del Universo Marvel que lograron presentar, explotar y agotar el género3. Robert Downey Jr., que para el final del siglo era un rechazado en Hollywood, se convirtió en Iron Man y pronto en el Doctor Doom.

Pero más allá de lo cultural, lo político presentaba otra perspectiva. La Unión Europea (UE) empezó demostrando su fortaleza y acuerdo; en 2002 el euro comenzó a circular por los países miembros y se posicionó como la segunda moneda más importante, detrás del dólar. ¿Cómo anticipar que el Brexit4, esa campaña británica para salir de la UE tendría éxito? Cinco años después, las encuestas dicen que fue un error votar para salir y muchos británicos se nacionalizaron franceses, alemanes, entre otros. ¿Se vislumbraba una UE amenazada por Rusia y por los Estados Unidos? De acuerdo a la última reunión en Davos, China ya no se ve tan lejos, en posturas políticas.

Y aquí debemos volver al elefante: Estados Unidos ha amenazado a la UE y a sus aliados de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) al declarar que Groenlandia debe ser suya. Para cuando este artículo esté disponible, la discusión puede haber cambiado mucho, porque el 2026 ha sido también una réplica corta de los agitados 25 años que van de este milenio.

Se podría también hablar de un viaje a comienzos del siglo XX, a ese pasado marcado con palabras como “Guerra Mundial” —porque hay conflictos internacionales donde un paso en falso involucraría a varias potencias, como el que ocurre en Irán— y “fascismo” —ante la persecución del gobierno de Trump a quienes se oponen a sus políticas, como los estudiantes de varias universidades, y un apoyo irrestricto a quienes cumplen con su voluntad, como ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, por sus siglas en inglés).

Ahora, un cuarto de siglo después, entiendo que debí tomar el 2000 y lo que seguía como cualquier otro periodo nuevo entre personas. No nos culpemos, tenía tan solo una década en este mundo. ¿Cuántas tenía usted? Quizás lo único que puedo destacar es que sí hubo acuerdo de paz en Colombia, firmado en 2016: imperfecto, complejo e incumplido por algunos.

Postre

Me he dedicado a leer lo que el club de lectura que dirijo me exige. Por ahora he ido por textos traducidos y otros tantos latinoamericanos para encontrar un balance. Destaco La otra hija de Annie Ernaux y Entre los rotos de Alaíde Ventura Mendia, dos autoficciones que dialogan bastante bien.

Notas

1 Donald Trump ataca a Vince McMahon en la WWE.
2 Beso entre Britney Spears y Madonna.
3 El agotamiento del género de superhéroes.
4 Más información sobre el Brexit.