Una verdad de perogrullo, a nadie le gusta pagar impuestos. Es darle parte del esfuerzo de nuestro trabajo para que lo gasten los burócratas en sus intereses, que muchas veces no coinciden con los del contribuyente. En lo personal, como profesor entiendo que de las clases que doy, algunas son íntegras para el nefasto Estado mexicano. Sin embargo, en este mundo que la oración describe “gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas”, si uno quiere vivir en una sociedad al menos medianamente próspera hay que pagar impuestos.

El tema es de vital importancia para México en medio de la campaña electoral presidencial. Los candidatos, como sirenas en el Mediterráneo, nos quieren encantar con cantos y propuestas para ganar nuestros votos. Promesas de programas y servicios que nos dará el Estado si ellos ganan. Pero nadie responde, de modo serio, de dónde saldrá el dinero. Podemos aprovechar, más allá de la coyuntura electoral, para tratar el tema necesario del financiamiento de Estado mexicano y cómo este está ligado a muchos de los problemas de México. Históricamente México no ha dependido de los impuestos de sus ciudadanos; no me malinterpreten a mí sí me cobra hacienda para su financiamiento. Actualmente solo el 16%de la población económicamente activa paga impuestos. El Estado Mexicano siempre ha dependido de otras fuentes de ingresos; primera mitad del siglo XIX de las tarifas al puesto de Veracruz, en la segunda mitad de los fees a las empresas extranjeras de extracción de materia prima, y durante el siglo XX de la industria petrolera y la paraestatal que controlaba toda la industria: Pemex.

Pretendo en el texto mostrar que muchos de los problemas de México (separación entre la ciudadanía y su Estado, la pobreza y la ineficiencia del Estado mexicano) se deben al modo en que el Estado se ha financiado.

Paradoja de abundancia o la maldición de los recursos

En economía se conoce como paradoja de la abundancia al fenómeno donde países con muchos recursos naturales, gas, petróleo, oro, entre otros, son países pobres y poco democráticos y sin libertad. Esto es contraintuitivo ¿por qué si existen los recursos los habitantes de esos países viven tan mal, económica y políticamente?

Basta revisar la lista de países con grandes reservas de gas y petróleo, controlados por el Estado, para tener una alegre colección de terribles lugares para vivir, a menos que seas de la clase gobernante: Venezuela, Rusia, Arabia Saudita, Irán, entre otros. Sin mencionar las naciones africanas con grandes reservas de diamantes, cobalto, cobre, uranio, oro, casiterita y otros, donde la riqueza solo ha servido para enriquecer a los dictadores y autócratas, financiar guerras civiles y empobrecer la existencia de los ciudadanos.

Evidentemente en cada lugar hay razones históricas pero la economía da razones para ir más allá de los detalles de cada lugar. En una economía dominada por commodity, los recursos de ese país son sobre-invertidos en la extracción y comercialización de ese recurso, dejando de invertir en otros sectores y servicios. No vale la pena invertir en educación o salud de los ciudadanos, solo en la extracción de ese recurso.

Al mismo tiempo, como el recurso está controlado por el gobierno, se termina en una economía centralizada, comand and control economy, que la experiencia nos muestra reduce la innovación, es incapaz de predecir lo que los consumidores quieren, necesitan. Esto se complica pues basar una economía en un único recurso, cuyos precios los determina la demanda internacional, es sumamente riesgoso, una caída de precios implica una crisis segura. Recordemos a México durante los años 70 e inicio de los 80.

La segunda parte de la paradoja, formar naciones menos democráticas y menos libres. Al momento que el Estado controla la única fuente de ingresos carece de los incentivos para invertir en sus ciudadanos y garantizar su participación política.

Formación Estado

Ante las preguntas ¿cómo se fundan los Estados Nación? y ¿cómo se logra una identificación entre el ciudadano y las instituciones del Estado?, una de las mejores respuestas es la que brinda el historiador Charles Tilly, en su libro Coerción, Capital y el Estado Europeo de 1990-1992.

El Estado Nación, como forma de organización, fue un proceso que inició en el siglo XVII en Europa y se extendió al resto del mundo hasta el siglo XIX. Se consideran a la Guerra de los Treinta Años (1618-1648) y la Paz de Westfalia (1646-1648) como el comienzo de este proceso. Los cambios del surgimiento de la modernidad transformaron las instituciones políticas. Entonces surgen nuevas instituciones coercitivas, a saber, ejército nacional y la policía. El primero para amenazas externas, el segundo para amenazas internas. La formación de ejércitos nacionales, reemplazando a los ejércitos locales de la edad feudal, implicó un mayor control del poder central en detrimento de los señores feudales y los gobiernos locales.

Sin embargo, los ejércitos nacionales permanentes son muy caros y para financiarse no es prudente depender de los antiguos señores feudales, quienes ven perder su poder frente al fortalecimiento militar del poder central. Por ellos tuvieron que surgir instituciones económicas, dedicadas a la extracción de pagos, impuestos, directo a los ciudadanos para financiar a las Instituciones coercitivas. Esto implicó el surgimiento de la burocracia profesional, leal al poder del Estado que cobraba impuestos y, en su caso, recurría a la policía para obligar aquellos que se negaban. El círculo se cierra perfecto.

Ambos grupos de instituciones, controladas y leales al Estado Nación en formación, incrementaron el control directo del Estado sobre los ciudadanos, en detrimento de las instituciones intermedias. Esto generó, contra intuitivamente, una ventaja o prerrogativa (leverage) de los Ciudadanos sobre el Estado. Pues ellos pagaban y ponían a sus hijos como soldados. Por lo tanto, el pueblo, los ciudadanos pudieron extraer concesiones del Estado, la más importante mayor participación política.

El pago de impuestos no solo facilitó el surgimiento del Estado Moderno sino es la base de la relación que los individuos tienen con él. (Es verdad que el modelo explicado por Tilly puede ser llamado eurocentrista, sin embargo, el Estado mexicano siempre ha seguido el modelo occidental de organización, por lo que es junto con el resto de los Estados de las Américas, de tradición e influencia europeas.)

Reglas del gobierno

Para cerrar el argumento necesitamos un paradigma o marco conceptual que termine por explicar los fenómenos mencionados. Seguimos a los profesores Bruce Bueno de Mesquita y Alastair Smith, ambos de la New York University, y su libro The Dictator's Handbook: Why Bad Behavior is Almost Always Good Politics de 2011.

Los profesores Bueno y Smith proponen que existe una serie de reglas que explica el funcionamiento de todos los tipos de gobierno. No son reglas morales, ni deontologías filosóficas. No es Platón argumentando que el mejor gobierno sería el Rey Filósofo (convenientemente para el filósofo ateniense). Lo que tenemos son reglas operativas del modo en que, fácticamente, funcionan los gobiernos.

  1. Ningún político gobierna solo, gobernar implica lograr que otros sigan tus órdenes. Por eso decimos que el poder viene del apoyo de ciertos grupos, llamados keys supporters to power.
  2. Estos keys supporters to power se pueden dividir en dos, pues hay que distinguir entre quienes te llevan al poder y quienes te mantienen en el poder. Por esto en las dictaduras y democracias muchas veces no se cumplen las promesas a aquellos quienes con sus armas o votos te volvieron gobierno.
  3. Los apoyos para estar en el poder se pagan con el dinero del tesoro u otro tipo de concesiones, como corrupción e impunidad. Dádivas, prerrogativas, favores. Esto pasa en dictaduras y democracias. Los apoyos fiscales al campo nada tienen que ver con la generación de comida y todo que ver con mantener alineados a los votantes rurales.
  4. El manejo de la Hacienda del Estado bajo la lógica de costo de oportunidad. Todo dinero que le des a un grupo o programa social es dinero que no le das a otros. Así que debes seleccionar muy bien qué grupos debes recompensar y cuáles no (está es una de las razones por las cuales los políticos hacen poco caso a los votantes jóvenes y sus necesidades; ellos no votan).
  5. La diferencia entre dictadura y democracia es el número o cantidad de key supporters to power se necesitan.

Una de las consecuencias de estas reglas es que se vuelve clave el control sobre el dinero de la Hacienda Pública. Tanto de en quién se gasta el dinero, como de dónde sale el dinero. Cuando la fuente del dinero o financiamiento es un* commodity, solo se gasta el dinero en lo necesario para extraer y comercializar ese *commodity. No se invierte en nada más, por costo de oportunidad. Si se invierte en el bienestar de la población, se desperdicia ese dinero, que bien podría irse en pagar el apoyo de los key supporters to power. En el fondo, en este caso los intereses entre los gobernantes y los key supporters to power frente a los de la población general no coinciden y son antagónicos.

Por otro lado, cuando el financiamiento viene de los impuestos, el gobernante y su Hacienda necesita de los ciudadanos que sean productivos. Mientras más dinero genere el ciudadano mayor dinero podrá recaudar el gobierno. Por ello se necesitan ciudadanos y contribuyentes educados, trabajando y sanos. Por lo tanto, el Estado invierte en ellos, y se le dan más concesiones políticas que se transforman en mayores libertades. Esto resulta en ciudadanos con mayor bienestar y libertad. Los impuestos generan que los intereses entre los gobernantes y los contribuyentes coincidan. Y como esto se da en democracia los key supporters to power vienen de entre los ciudadanos y contribuyentes.

Conclusión

Una transformación del financiamiento del Estado mexicano, superar el 16% de contribuyentes entre la población económicamente activa, podría ser la clave para generar una mayor participación del ciudadano frente a su Estado y generar los incentivos para tener una población más libre, sana, productiva y educada.

(Privatizar toda la industria petroquímica sería un primer buen paso.)