La abundancia es más que dinero en el banco, es tener la mano llena. Dicen que el estómago es del tamaño del puño de nuestra mano. Para mí la abundancia es ver el árbol cargado de frutos, sacudir sus ramas y oír tronar el piso cuando caen al suelo. Trruuuum, trruuuum, trruuuum. Cosechar el fruto, compartirlo, venderlo, comerlo es otra parte de ese ciclo. Es la sensación de plenitud en cada una de las etapas de la vida, hasta en la muerte.

«Que otra cosa es un árbol, más que libertad» dice Gustavo Cerati en su canción Raíz. Qué puede ser más libre que el que ofrece sus frutos sin mirar a quien; deja que se descompongan en el piso, sabiendo que va a haber más; sabe que eso que muere, es alimento y tesoro para otros. En esta imagen esta todo el ciclo de la experiencia y las cuatro leyes de la abundancia: generar, sostener, disfrutar y compartir. (Ver Las cuatro leyes de la abundacia) También refleja las cuatro riquezas de las que quiero hablar en este artículo.

De acuerdo con la filosofía de yoga, las cuatro riquezas son las maneras en las que se manifiesta la abundancia y la prosperidad del arquetipo de la diosa Lakshmi. Lo que ha llegado a Occidente sobre ella está relacionado con la riqueza material, la belleza y la buena fortuna. Ella es mucho más. Tanto, que en su versión de Mahalakshmi, es la que revela y libera la verdad, así como la que la oculta.

Sally Kempton, en su libro El despertar de la Shakti describe a Lakshmi como la diosa de la sostenibilidad, el poder para gobernar, la abundancia, la belleza, la generosidad, el equilibrio entre el dar y el recibir, el orden y la limpieza, la nutrición​ (Kempton, 2014, págs. 115-153)​. Ella es la fuerza del sostenimiento en acción, al ser la energía femenina del dios Vishnu. Uno de sus símbolos más significativos es la flor de loto. En esa versión recibe el nombre de Kamala ​(Kempton, 2014)​1.La flor de loto que integra el lodo/pantano, oscuro, denso y nutritivo (pues no hace juicio) y lo transforma en la flor más sublime, bella y aromática. Ella es todo eso y nosotros también.

En su mito Lakshmi se oculta cuando la ofenden, entonces hay escasez y el mundo pierde brillo, sabor, color, olor. De esta manera, es requerida la acción conjunta de los seres de luz y los seres de la oscuridad para batir el océano del universo. Como al batir leche para hacer mantequilla, emergen otros productos. Primero los venenos y lo radioactivo. Luego, el elíxir, los perfumes, las joyas y lo más excelso. Al final, del centro del océano surge Lakshmi, majestuosa, brillante. ​(Kempton, 2014)​.

Hay un aspecto de ella que no es tan conocido y es el de la autoridad y poder para gobernar. Quienes gobiernan encarnando sus atributos, tienen capacidad de hacer lo que corresponde y son dignos de confianza. Esto es porque están en sintonía con las necesidades del grupo y tienen un interés genuino por los demás.

En una versión más personal, digamos mi Lakshmi, ese poder me inspira a ser soberana de mí, apropiarme de mis necesidades y satisfacerlas. Autogobierno y autogestión, en vez de esperar a que otros suplan mis necesidades o de manipular para que lo hagan. Considero que la autonomía y la autenticidad también propician la abundancia pues implica ejercer los dones con los que nacimos y los recursos que hemos activado en nuestro camino. Todo va sumando a la cuenta. A veces se nos olvidan esos saldos a favor y canjearlos en nuestro cajero automático personal.

Las cuatro riquezas

Constantina Rhodes en su libro Invoking Lakshmi, describe a la diosa como la encarnación de cuatro riquezas: Dharma, artha, kama y moksha. Ella dice que cuando se abordan juntas facilitan nuestro buen vivir en esta experiencia humana y contribuyen a una vida en balance y armonía.

Conocí las cuatro riquezas con los audios de Constantina en Spotify The four paths of abundance. Trabajé con su libro para mi tesis de constelaciones familiares y para mis salas en Clubhouse. El material de Constantina no se encuentra en español. A mí me ha nutrido mucho, por eso quiero que la conozcan y la tengan como referencia.

Dharma: riqueza en la conducta virtuosa y la armonía en las relaciones

De acuerdo con Rhodes el dharma es la base, el fundamento, lo que da soporte. Ella señala que son varias las aseveraciones en las que se usa este término: virtud, conducta virtuosa, relación armoniosa, religión, etiqueta o normas de conducta, deber, obligación comunal, conciencia social, forma balanceada de vida, responsabilidad, vivir en relación correcta y hasta hacer lo correcto ​(Rhodes, 2010, pág. 38)​. Constantina, indica que esta palabra implica la armonía en las relaciones, con el mundo, con uno mismo, con otros, con la comunidad, con lo divino, con la fuente de todo. Entiendo que es estar en orden y actuar en consecuencia, lo que que permite que la energía fluya sin obstáculos.

Para mi el dharma implica hacer lo correcto. Esa acción correcta está relacionada con cumplir el propósito de vida, que supone vivir la experiencia humana en la vida material y con lo mundano. Me ha costado porque a veces es menos doloroso quedarse en las pléyades, sin hambre, frío, conflicto.

Esa acción correcta ha significado alinearme con mi misión de vida y así he venido sintiendo que el resto fluye en armonía. ¿Qué es el resto? ¿Qué quiere decir que fluya? Mientras estuve en un camino diferente al mío la vida se encargó de mostrarme en contraste, cómo volver a mi «carril de la pista», a punta de llamados dolorosos. Cuando estuve siguiendo el camino de otro(s) y complaciendo a otros, tuve la sensación de desorden, de caos, de que todo es difícil y que todo implicaba un gran esfuerzo. También sentí que nada salía o cuajaba. Me acostumbré a estar en alerta, control y vigilancia para lograr que las cosas sucedieran. Fue la terquedad la que me mantuvo fuera del carril y fue el cansancio lo que me ha hecho volver, dos veces.

Recientemente, también comprendí que la acción correcta debe ajustarse a lo necesario en cada momento. Esto porque estamos en constante cambio y crecimiento. Todo en la vida están en proceso, nada permanente estático. Así que será preciso preguntarnos por la acción correcta en cada momento.

Artha: riqueza material

Artha se refiere a la riqueza material que sustenta o permite el cumplimiento del dharma. Artha es la cualidad con la que mayormente se asocia a Lakshmi pues incluye, la vivienda, el alimento, vestido, y en general todos los elementos para tener una vida cómoda.

Constantina dice que en relación con Lakshmi, artha no es solo la riqueza material sino la energía o la cualidad de la gran Conciencia que genera y sostiene la prosperidad. Por eso ella afirma que mantener y atraer esta riqueza implica una actitud, un estado de la mente y de la propia conciencia en alineación con la energía de la prosperidad por sí misma​ (Rhodes, 2010, pág. 36)​. Rhodes afirma que recibir esta bendición de Lakshmi lleva a estar en alineamiento con la fuente ilimitada de esta energía. Si no se está en sintonía con ella, no hay capacidad de recibir esta riqueza ni sostenerla cuando la abundancia llegue.

Estar en frecuencia con esa energía implica ser expansivo y disciplinado a la vez. Expansivo y abierto a experimentar en la vida diaria, la divina benevolencia, plenitud y comodidad, estando inmerso en lo humano. La disciplina viene de mantenerse en el dharma.

La sensación de carencia es la que me ha impedido manifestar la riqueza material. He tenido corto circuito con la energía de la prosperidad por sí misma. Gran parte de mi trabajo personal y espiritual ha tenido que ver con una impresión de insuficiencia. En parte ha sido la herencia de mi sistema familiar y sus creencias y comportamiento hacia el dinero y la abundancia y otra se debe a que me he mantenido leal a esas creencias. En especial las asociadas al trabajo duro y esforzado para merecer el dinero. Mi elección de estudiar Derecho y ser abogada fue para tener una profesión que me asegurara un buen ingreso para sostenerme.

A pesar de las dificultades económicas que vivimos en mi familia, siempre hemos tenido lo necesario para vivir cómodamente y hemos experimentado lujos como viajar fuera de Colombia o estudiar en colegios y universidades privadas. El bloqueo que reconozco en los patrones de mi familia tiene que ver con el dinero líquido y con la capacidad de sostenerlo y disfrutarlo. Sobre este tema pueden leer mi artículo Las cuatro leyes de la abundancia.

Llevo un tiempo trabajando el disfrute asociado con la tercera riqueza, kama. Si para tener abundancia y prosperidad y dinero líquido hay que estar en vibración alta y disfrutar, parece que parte de mi dharma es experimentar la negación del placer y la escasez, para encontrar el camino de vuelta y poder compartir esa experiencia con otros que viven lo mismo.

En mi familia está sobrevalorado el deber, el sacrificio, el trabajo extremo como vías para el merecimiento. Esto hay que entenderlo en el contexto colombiano en donde abundan las historias sobre personas que han escogido la vía del dinero fácil, el narcotráfico, la delincuencia, entre otros. En ese marco, en familias como la mía, nos ha distinguido, hemos estado a salvo, cultivando el valor de la honradez y el trabajo de sol a sol.

También debo decir que en el contexto colombiano en el que he vivido, está mal visto el derroche y mostrar el lujo desmedido. Se ve de mal gusto y asociado a los «nuevos ricos». De otro lado, entre los años 80 y 2000 no era seguro mostrarse en abundancia porque había riesgo de ser extorsionado con amenazas de secuestro o muerte sino se pagaban grandes sumas de dinero. Esta estrategia fue utilizada por delincuentes y por los grupos guerrilleros para financiar sus actividades hasta que descubrieron que ganaban más dinero participando en la actividad del narcotráfico. Aun así, en Colombia estas prácticas permanecen.

Mi familia ha sido amenazada tanto por grupos de delincuencia común como por grupos guerrilleros porque sobresalimos en un pueblo pequeño. Entonces, en todo mi sistema familiar la abundancia y la riqueza material, aunque deseada, está asociada en lo más inconsciente de nosotros a ser vulnerables. Así que sobrevivimos teniendo un bajo perfil. El «disfraz» de no tener dinero líquido nos ayudó y nos acostumbramos a tener actividades económicas en donde llega el dinero, pero así como llega se va.

Estoy haciendo conciencia sobre este patrón. Para mi ha significado tener muchas dudas sobre estar puesta al servicio, hacerme visible y promocionarme, pues la exposición me hace vulnerable. Llevábamos unos años en donde parecía que estábamos a salvo y recientemente la vida nos ha vuelto a mostrar con un hecho inesperado y doloroso, que el predador sigue rondando y rondará hasta que traigamos ese miedo a la conciencia. Ya tengo cita con mi terapeuta para trabajar ese tema.

Kama: riqueza en placer, deleite, sensualidad, sexualidad

La definición de Kama es el placer, el deleite, la sensualidad, la sexualidad. Tiene que ver con el impulso de la naturaleza que enciende la chispa de la procreación, que asegura la continuidad de la vida de una generación a otra. Ese pulso es más profundo que los pensamientos o la intención y es el que lleva las ideas a su materialización ​(Rhodes, 2010, pág. 32)​.

Kama es la apreciación de la vida, de lo mundano, en todos sus sabores y colores. Es lo sabroso, lo que huele, se oye, se toca, se ve bien en la experiencia humana. Constantina en un audio en Spotify dice que todo lo relacionado a Kama se siente bien porque es la experiencia física y material de lo divino.

Kama es lo que enciende, prende y hace que te sientas emocionado desde adentro; es lo que te anima; es el pulso de la energía divina que se expande en ondas. Cuando los sentidos se avivan, elevan la propia experiencia. El rango de Kama es amplio. No es solo el sexo lo que prende la llama, aunque en disfrute si que la prende. Está en el placer de un baño con aceites aromáticos o recibir el sol en la espalda. Tiene que ver con sentir la presencia de quien amamos y deseamos. En la intimidad de una conversación profunda o en una comida preparada con amor y diversa en color, sabor y texturas.

El año pasado escribí un artículo sobre vivir sabroso y lo que me enciende o me hace sentir en «mi salsa». Se llama El Juicy mango. Ahora solo quisiera agregar entre los placeres sin costo y lujo, está la delicia de acariciar a un animal con pelaje suave y esponjoso. Lo recordé ayer, cuando mi gata Ota, se puso encima de mi pecho, ronroneada y volteaba los ojos cuando la acariciaba. Encuentro delicioso el tacto lustroso de su pelo y en su cara de agrado cuando lo hago. Una comunión entre el dar y el recibir con ella. Desde su inocencia también me muestra como moverme y ser erótica. Maestra.

De acuerdo con Constantina, estas primeras tres riquezas tienen que ver con la experiencia humana, con vivir en gozo lo mundano. La cuarta, moksha, alude a la experiencia de lo humano en lo divino, con aceptar ser parte del todo y liberarse de la identificación con nuestra parte humana. Rhodes dice que Lakshmi es experta en navegar esas dos vías, la de la manifestación y la de la liberación. En ella se conquista el Bhukti-Mukti.

Moksha: riqueza en la liberación

Moksha es la liberación espiritual que significa estar libre del apego mundano ​(Rhodes, 2010, pág. 40)​. Este desapego no implica regalar o deshacerse de todas nuestras pertenencias. Significa entender que todo lo que pasa en el plano material puede tener una intención más elevada, y superar la idea de separación del Todo y de todos.

La liberación también tiene que ver con la conexión con la energía sutil de la abundancia, es su versión amplia. Tiene que ver con entendernos y reconocernos conectados con el Todo indiferenciado y como manifestación de algo más grande, que algunos llamamos Dios.

Muchos recibimos y no damos. En eso se estanca la energía, no fluye. Entonces al recibir y manifestar/compartir eso más grande contribuimos con el flujo de energía. Esa energía elevada de la abundancia también implica aceptar que hay suficiente para todos y por eso no es necesario retener ni acumular. Creo que esta riqueza es la que más reta todas nuestras creencias sobre el dinero y la abundancia.

Estoy leyendo el evangelio de San Marcos y ahí está clara la vocación de servicio. Tenemos la capacidad de ser instrumentos de Dios. Eso sucede cuando nos damos cuenta de la interconexión entre todos. Entonces ideas como el fondo de inversión de Acumen no parece tan utópico. Cada uno en su propósito es una extensión de Dios. Como dice Jorge Llano, cada uno puede dedicar lo que hace hacia un propósito más grande que eleve la frecuencia de vibración de otros.

Moksha completa el sistema al conectarnos con nuestro propósito más alto y al permitirnos percibirnos como parte de algo que es más grande. Está relacionado con la sensación de no estar sometido ni apegado a las formas de manera consciente y en armonía. Cuando se está así todo se eleva, deja de ser plano. Constantina dice que entonces bailamos en vez de caminar, o que escribimos poesía y no en prosa.

Experimento Moksha cuando recibo la comunión en la misa católica, cuando medito, canto mantras o tejo en dos agujas. Hay muchos temas de la institución de la Iglesia Católica con los que no estoy de acuerdo y otros en donde pienso que podría actualizarse. Sin embargo, el sacramento de la comunión y muchas otras prácticas como la cuaresma o las novenas en Navidad, San Francisco de Asís y las homilías del papa Francisco me mantienen vinculada a esta fe.

Es súper sabroso sentirse en frecuencia. Es como entrar en la «CAO» (Corriente Australiana Oriental) descrita en esta escena de la película Nemo. En esa parte de la película, el papá tortuga le dice al pez que una vez en la corriente se viaja sin esfuerzo. Así mismo, la pequeña tortuga se sale de la corriente y el papá deja que él mismo se vuelva a meter. Así comprueba que siempre que tenga voluntad, puede volver. «Suave» y «gózalo», ese es el mensaje de la CAO.

En Anusara yoga, el estilo de yoga en el que me formé como profesora, se llamaba 'surfear la ola' a eso de estar en la CAO. Creo que está asociado a su primer principio de alineamiento que es ‘abrirse a la Gracia’. Moksha tiene que ver con la Energía Orgánica (el quinto principio), cuando se expresa la postura desde el core hacia afuera. En Anusara también se hablaba de actitud, alineamiento y acción. En yoga y en general en la vida, hay una acción determinada que muestra la voluntad de estar en alineamiento (frecuencia) y es ahí donde creo que sucede el Bhukti-Mukti de Lakshmi y la permite la experiencia de las cuatro riquezas que expliqué en este artículo.

Como digo al final de mis consultas, hoy te pregunto: ¿Qué te llevas? ¿Qué queda en tu mano luego de cosechar este artículo? ¿Con cuál de estas cuatro riquezas experimentas más la plenitud? ¿Cuál de estas riquezas es la que podrías vivir más? ¿Cómo encarnas o podrías encarnar el arquetipo de Lakshmi? Te invito a abrirte a su gracia, a montarte en la ola, meterte en la corriente y a gozar esta experiencia de vida humana en plenitud.

Notas

1 Kamala Harris, la vicepresidente de Estados Unidos tiene su nombre en honor a Lakshmi.