Muchos de nuestros lectores habrán entrado alguna vez en una iglesia, sea del rito que sea. Pero ésta, de la que hoy nos vamos a ocupar, es muy diferente. Se encuentra en pleno corazón de Madrid y es una isla de misericordia que sorprende a cuantos visitantes de la capital de España pasan por delante de sus puertas abiertas.

Y es que la Parroquia de San Antón no es solo un centro religioso o de culto, es también un hospital de campaña, un punto social y cultural donde todo el mundo es recibido y escuchado. Además de la iglesia, es un centro social y ofrece diariamente servicios sociales para personas en situación de calle o en riesgo social que reciben asesoramiento y alimentación. También ofrecen en su interior actividades culturales (coros, conciertos, charlas, exposiciones).

Sus responsables la definen como “una iglesia de puertas abiertas: día y noche; una isla de misericordia; una casa de acogida; un pequeño ‘hospital de campaña’, como decía el Papa Francisco; un oasis de silencio y oración; una casa solidaria para compartir; la iglesia donde se bendicen los animales”. Y además: un templo con valor artístico porque allí se conservan las reliquias de San Antón y de San Valentín; una copia del cuadro de Francisco de Goya “La última comunión de San José de Calasanz”, un órgano de 1824 y uno de los relojes más antiguos de la capital de España.

Ubicado en Madrid, este proyecto nació en 2015 y, a pesar de la pandemia de COVID, mantuvo su espíritu pastoral, social y cultural, garantizando además el derecho a la alimentación de las personas que allí acuden. Sus principales líneas de acción son: Actividades Pastorales (práctica de la oración y misa diaria por streaming); Intervención Social (ofrecen diariamente servicios sociales para personas en situación de calle o riesgo social); Actividades culturales (durante el 2021, la iglesia de San Antón ofreció más de 100 actividades culturales); Actividades para garantizar el derecho a la alimentación (este proyecto fue cofinanciado en 2022 por la Comunidad de Madrid y la Unión Europea a través del FSE, para hacer frente a la crisis social y sanitaria de la COVID-19).

Cuando preguntas quiénes son los destinatarios de este singular proyecto de la Iglesia de San Antón, nos contestan que es “para los descartados del sistema, para los que buscan y no encuentran, para los alejados de Dios y de la iglesia por las razones que sea; para los que quieren silencio y oración; para los heridos por la vida; para los que están solos; para los que desean compartir tiempo, dinero y cariño; para los que buscan consuelo a cualquier hora del día y de la noche; para los que quieran subirse a la ola ilusionante de la primavera del Papa Francisco; para los que sueñan con un mundo mejor”.

Una acción humanitaria de esta realidad eclesial son los célebres ‘Desayunos de San Antón’. Con el apoyo de voluntarios y voluntarias, ofrecen diariamente el desayuno a más de 200 personas en situación de calle o soledad. Los desayunos se ofrecen a diario y sin cita previa de 7:30 a 8:50 h.

Otra de las actividades destacables es la ‘Despensa solidaria’. Este proyecto nace en 2020 para reforzar el compromiso con las familias en riesgo de pobreza agravada por la crisis de la epidemia de COVID-19. Entregan cestas solidarias de emergencia y brindan acompañamiento, buscando encontrar la solución más adecuada en cada caso, a través del trabajo en red con otras entidades.

Esta acción se complementa con la ‘Máquina solidaria’ donde se puede colaborar con alimentos no perecederos para las familias afectadas gravemente por la crisis. Y también con ‘Cepillo abierto’: los cepillos están siempre abiertos para “dejar lo que uno pueda y coger lo que necesita”.

Como esta iglesia está concebida como lugar de oración y culto, pero también de descanso, de 12:45 a 14 horas funciona el ‘Café solidario’ donde hay café para quien lo desee y también se puede dejar pagado un café para aquel que no pueda y desee tomarlo.

Esta iglesia, situada en el corazón de Madrid, permanece abierta las 24 horas del día y ofrece servicios gratuitos como asesoramiento legal, ayuda para encontrar alojamiento, atención psicológica y de coaching. También entregan vales de ducha (lunes, miércoles y viernes), junto a un kit de higiene.

De las Eucaristías, del bautismo, de las primeras comuniones, de los cursillos de novios y bodas, de la unción de enfermos y de las exequias se ocupan cinco sacerdotes: Padre Ángel, Padre Joaquín, Padre Domingo, Padre Carlos y Padre Valentín, coordinador de todos ellos en diálogo permanente con el Padre Ángel.

Nos explican sus responsables los criterios que siguen en su labor pastoral: acogida a todos; preparación minuciosa de los diversos sacramentos implicando a los padres y a los diversos participantes; celebración participativa de los mismos. Además, cuidan con verdadero interés todas las fiestas religiosas así como Adviento-Navidad, Cuaresma-Semana Santa y el resto de festividades. Por ejemplo, el 17 de enero, día de San Antonio Abad, patrono de los animales, los vecinos de Madrid llevan sus mascotas para que reciban la bendición del santo.

En las pastelerías cercanas a la Iglesia, también mantienen la tradición de los ‘Panecillos de San Antón’, una especie de pastas que se ofrecen en fechas próximas a la celebración de San Antonio Abad. Son pastas, pero su aspecto rudo y áspero les hace asemejarse a panecillos. Estos panecillos, ya en el siglo XIX, eran muy habituales en las romerías del Santo, denominadas las vueltas(las vueltas de San Antón). Pueden adquirirse en las pastelerías madrileñas de la zona nada más concluir la Navidad y hace bueno el refrán “Hasta San Antón, Pascuas son…”.

Fue en 2015 cuando le concedieron al P. Ángel García Rodríguez, fundador de Mensajeros de la Paz, gestionar la Iglesia de San Antón y tenía muy claro desde el primer momento que debía ser un “hospital de campaña, lugar de acogida para que cualquiera que se dirigiera a nuestra iglesia tuviera una mano tendida y las puertas abiertas”. Tenía que ser “una Iglesia en salida, ir a los márgenes del mundo”.

En este caso, los márgenes del mundo pueden estar en el centro de una gran ciudad. A día de hoy, San Antón pretende ser una iglesia que se sitúa en el corazón frío de una gran ciudad como es Madrid para hacerlo más cálido, más humano, más cercano”.

San Antón es una iglesia muy diferente a muchas otras en Madrid, que quiso estar en total consonancia con la pastoral del Papa Francisco.

Creo que lo más importante es que, siguiendo el espíritu de las palabras del Papa, nuestra iglesia no disocia lo espiritual de lo humano. En este sentido, para trabajar en San Antón, a nadie le pedimos el carnet de cristiano, pero todos y todas entienden que deben ser totalmente respetuosos con la línea pastoral de San Antón: los sacerdotes, los coordinadores y los voluntarios. Cada uno cumpliendo un cargo que corresponde a sus funciones, distintas, pero en una línea común: cualquiera que entre en nuestra iglesia tendrá una mano tendida y las puertas abiertas; y los primeros siempre serán los pobres y los olvidados.

(Padre Ángel García Rodríguez)

Subraya el P. Ángel que San Antón es una iglesia con la mirada puesta en los excluidos del sistema, los que buscan y no encuentran, los alejados de Dios y de la Iglesia por las razones que sean, los que quieren silencio y oración, los heridos de la vida, los que están solos, los que buscan consuelo, los que sueñan con un mundo mejor. Cree este sacerdote ejemplar que las grandes ciudades necesitan más que nunca una visión integral de la persona y espacios donde cuidar a quienes más lo necesitan. “En San Antón y en otros muchos lugares de la Asociación Mensajeros de la Paz, intentamos trabajar en esa línea y ojalá, poco a poco, otros muchos más se unan. Porque entre todos, un mundo mejor es posible”.

San Antón es, efectivamente, una iglesia sin puertas a la que puedan acudir todos los que lo deseen, un lugar para la reflexión y la meditación, para oír, ser oído y dialogar. Con este espíritu nacen Las Charlas de los Miércoles de San Antón, unas conversaciones donde los asistentes pueden encontrar a destacadas personalidades del panorama nacional en el ámbito político, literario o artístico; pero también a Yeshi Beyene, una mujer etíope que creó el primer lugar de cuidados a la maternidad en Gondar, o la presencia de Ana María Brea, la directora del Teléfono Dorado, relatando las historias que escucha cada día. Estas charlas se emiten en directo vía streaming a través de la web de Mensajeros.

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Padre Ángel —responsable de la parroquia y fundador de Mensajeros de la Paz— y nuestro escritor Juan José Sánchez Balaguer.

Un templo con valor artístico

La iglesia de San Antón (denominada también como Real Iglesia de San Antón o Real Iglesia de las Escuelas Pías de San Antón) es un templo religioso ubicado en la ciudad de Madrid, anexo al edificio de las Escuelas Pías, en la calle Hortaleza.

La iglesia es un ejemplo del barroco madrileño, obra del arquitecto Pedro de Ribera, creada antes de 1742 como iglesia del hospital de leprosos. El rey Carlos IV entrega el templo a los Padres Escolapios en 1794, fecha en la que se reparó la fachada para acomodarla al edificio de las Escuelas Pías. Durante el gobierno de José I, los edificios de la iglesia y las escuelas fueron incautados, siendo ambos clausurados, para volver a ejercer su función como parroquia de San Ildefonso a partir de 1814.

El templo fue completamente modificado al entrar en la gestión de las escuelas y de la iglesia los padres escolapios a comienzos del siglo XIX. De esta obra de remodelación se encargó el arquitecto español Francisco de Rivas entre los años 1794 y 1832. Esta remodelación fue la que proporcionó al edificio un aspecto neoclásico. En esta remodelación se rebajó el carácter barroco del edificio que dejara las trazas de Pedro de Ribera.

A comienzos del siglo XXI el edificio anexo de las Escuelas Pías se demolió, a excepción de la fachada, para albergar la sede del Colegio de Arquitectos de Madrid; esta reforma hizo que se volviesen a sanear y uniformar las fachadas de ambos edificios. En el año 2015, tras un tiempo prácticamente cerrada y sin culto, la iglesia de San Antón fue entregada a la Fundación Mensajeros de la Paz que preside el Padre Ángel García Rodríguez.

El material con el que fue edificado el templo es de sillería y ladrillo. El cuerpo de la fachada se divide horizontalmente en cuerpos y la entrada al templo se caracteriza por la existencia de tres puertas, siendo la central de mayor tamaño. En las dos puertas laterales se encuentran los escudos de las órdenes antonianas y escolapias (órdenes que tuvieron la regencia del templo). La fachada se remata con dos torres de disposición asimétrica, una de ellas con un reloj que es el de uso público más antiguo de Madrid.

La iglesia, declarada Bien de Interés Cultural, data de mediados del siglo XVIII y conserva en su interior varias obras artísticas de gran valor, como el Cristo de los Niños, del siglo XVII, así como un magnífico órgano de principios del XIX. También posee gran parte del esqueleto de San Valentín, patrón de los enamorados, cuya festividad es muy celebrada por las parejas de gran parte del mundo. Estas reliquias llegaron a España a finales del siglo XVIII como regalo del papa al rey Carlos IV, quien las cedió a los escolapios. Permanecieron custodiadas pero ocultas a los fieles hasta 1984 en que fueron depositadas en una urna de vidrio de estilo rococó instalada en la iglesia, con la inscripción San Valentín Mártir, Ob. Patrón de los Enamorados.

La iglesia de San Antón conservaba un cuadro de Francisco de Goya titulado La última comunión de San José de Calasanz1, hoy en el Museo Calasancio de Madrid, que ha sido sustituido por una copia fiel.

Nota

1 La última comunión de San José de Calasanz.