La Fundación Internacional Ernesto Cardenal es una entidad sin fines de lucro cuyo fin es resguardar, preservar, difundir, conservar, organizar y clasificar la obra literaria, filosófica, teológica y artística del sacerdote, poeta y escultor nicaragüense que impulsó la llamada “teología de la liberación”. Asimismo, tiene como objetivo principal el apoyo a la difusión de la cultura, los derechos humanos y el empoderamiento de las comunidades a través de la educación. Además, pretende ser un referente de cambio y fortalecimiento social a través de la cultura y la educación; y promover unos valores de equidad, justicia y solidaridad en todos los ámbitos.
Respetando en todo caso el pensamiento y la obra del autor, dentro de sus objetivos figura el desarrollo de actividades culturales vinculadas al ámbito académico y literario, el desarrollo de las artes plásticas y visuales, la defensa y promoción de los derechos humanos, así como exaltar los nexos de conexión cultural en Iberoamérica y el resto del mundo, a través de simposios, cursos, seminarios, recitales de poesía, concursos literarios y artísticos y apoyo a estudios de la obra de Ernesto Cardenal.
El vicepresidente ejecutivo y director general de la Fundación, Óscar de Baltodano, nos anuncia con satisfacción que próximamente saldrá una publicación con la prosa completa de Ernesto Cardenal (Prosas Dispersas), “una obra monumental que reúne todos los escritos del célebre poeta y pensador nicaragüense”. Este proyecto, realizado en colaboración con la Fundación Santander (en su Colección Obra Fundamental), representa un esfuerzo conjunto para preservar y difundir el legado literario de Cardenal, ofreciendo al público una colección exhaustiva que abarca sus ensayos, memorias, crónicas y otros textos que reflejan su profundo compromiso con la cultura, la espiritualidad y la justicia social.
La publicación de esta importante obra —añade Baltodano—“no solo enriquece el panorama literario, sino que también permite redescubrir el pensamiento y la voz única de Ernesto Cardenal, un intelectual que dejó una huella imborrable en la historia de la literatura hispanoamericana”.
Por otra parte, para destacar el compromiso de Ernesto Cardenal con el mundo cultural y los derechos humanos, la Fundación convoca anualmente un Premio Internacional que reconoce y premia el trabajo desarrollado por personas y entidades. Se trata de uno de los reconocimientos culturales y humanísticos con prestigio en el ámbito iberoamericano, destinado a distinguir trayectorias de excelencia que integran creación, pensamiento y compromiso con la dignidad humana, en coherencia con el legado intelectual, ético y poético del gran autor nicaragüense.
El Premio Internacional Ernesto Cardenal no solo reconoce méritos individuales, sino que afirma una concepción de la cultura como fuerza de transformación social, instrumento de entendimiento entre los pueblos y fundamento de una convivencia basada en la justicia, la libertad y la dignidad humana, principios que constituyen el núcleo del pensamiento y la obra de Ernesto Cardenal y la razón de ser de este reconocimiento. Creado para honrar la memoria y el legado de Cardenal, el Premio Internacional se ha consolidado como una referencia en la cultura iberoamericana, distinguiendo a personalidades de primer orden en el ámbito de la creación artística, el pensamiento, la ética y la acción social.
Coincidiendo con la onomástica del sacerdote, teólogo y poeta, este año el Jurado Internacional ha concedido el Premio en sus distintas categorías a tres personalidades de proyección internacional cuya obra representa, desde ámbitos diversos, una contribución sobresaliente a la cultura, la concordia y los derechos humanos. El fallo fue comunicado oficialmente por Óscar de Baltodano, vicepresidente y director general de la Fundación, quien resumió los méritos que concurren en cada uno de los homenajeados.
Una de las principales actividades de la Fundación es la convocatoria anual del Premio Internacional para reconocer y premiar el trabajo desarrollado por personas y entidades en el ámbito iberoamericano, un galardón destinado a distinguir trayectorias de excelencia que integran creación, pensamiento y compromiso con la dignidad humana, en coherencia con el legado intelectual, ético y poético del autor nicaragüense.
El Premio Ernesto Cardenal, en sus distintas categorías, se otorga a aquellas personas o instituciones que contribuyen con su trabajo y sus méritos en las áreas literarias, sociales, artísticas y humanitarias al progreso y bienestar social de manera extraordinaria y ejemplar, colaborando con su trabajo y esfuerzo a crear puentes de cooperación y hermanamiento en Iberoamérica. Además, según los estatutos, la repercusión de este trabajo deberá ser considerada siempre en su más amplia dimensión, entendiendo por ello que sus aportaciones se extienden o son conocidas a nivel internacional y que cuentan con una dilatada trayectoria, siendo en consecuencia su idoneidad incontestable.
Este año, el galardón se ha concedido al Doctor Hugo Sigman, por su extraordinaria contribución al desarrollo científico, sanitario y empresarial con impacto social real y sostenido; por su compromiso con el acceso equitativo a la salud, la investigación biomédica, la educación y la cooperación internacional; y por haber demostrado, a lo largo de décadas, que la innovación y el crecimiento económico pueden y deben estar al servicio del bien común. Considera el Jurado que su trayectoria encarna un modelo contemporáneo de liderazgo humanista alineado con los valores de responsabilidad social, diálogo y progreso ético que inspiran este Premio.
Hugo Sigman es médico especializado en psiquiatría, fundador junto con su esposa Silvia Gold del Grupo Insud que en su sección Insud Phsrms cuenta con 22 plantas productivas, 1600 laboratorios con clientes en 110 países y 10.000 empleados. Tiene otras empresas agroindustriales y en el área cultural forman parte del grupo: Siglo XXI Editores, Le Monde Diplomatique, LATAM y KramerSigman Films, con 30 películas de referencia. A través de la Fundación Mundo Sano, con 120 profesionales y 200 voluntarios, trabaja en la lucha contra enfermedades desatendidas. Es patrono del Museo Reina Sofía de Madrid y de la Fundación Felipe González.
En la sección de Letras, el Premio ha sido otorgado a Luis Alberto de Cuenca, por una de las trayectorias poéticas e intelectuales más sólidas, influyentes y reconocidas de la lengua española; por su capacidad de tender puentes entre la tradición clásica y la sensibilidad contemporánea; por su labor como poeta, filólogo, ensayista, traductor y gestor cultural; y por haber contribuido decisivamente a la difusión del patrimonio literario universal desde una voz propia, culta y profundamente humanista. Destaca el Jurado que su obra confirma la vigencia de la palabra como instrumento de conocimiento, belleza y libertad.
Luis Alberto de Cuenca es doctor en Filología Clásica y profesor de investigación del CSIC y académico numerario de la Real Academia de la Historia. Fue director de la Biblioteca Nacional (1996-2000) y secretario de Estado de Cultura (2000-2004). Premio Nacional de Traducción 1989, premio Federico García Lorca 2021 y premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2025.
Entre sus libros: Elsinore (1972), Scholia (1978), La caja de plata (1985, Premio de la Crítica 1986), Cuaderno de vacaciones (2014, Premio Nacional de Literatura 2015), El secreto del Mago (2024, Premio Jaime Gil de Biedma 2023) y Ala de Cisne (2025).
En la categoría de Artes, recibió el galardón el cineasta Alejandro Amenábar, por una filmografía de proyección internacional que ha renovado el lenguaje cinematográfico en lengua española; por su capacidad de explorar con hondura los grandes dilemas morales, existenciales y sociales del ser humano; y por haber consolidado una obra que combina excelencia artística, impacto cultural global y reflexión ética. A juicio del Jurado, su trayectoria ha contribuido de manera decisiva al prestigio del cine iberoamericano en el panorama internacional.
El cineasta Alejandro Amenábar es uno de los directores más reconocidos de su generación. Con Tesis (1996) obtuvo el galardón a la mejor película del año. Abre los ojos (1997) fue adaptada en Hollywood como Vanilla Sky, con Tom Cruise; Los otros (2001), con Nicole Kidman, compitió en el Festival de Venecia; Mar adentro (2004), protagonizada por Javier Bardem, ganó el Óscar a la Mejor Película Extranjera y cosechó 60 premios internacionales; Ágora (2009), con Rachel Weisz, se presentó en Cannes, recaudó 21 millones de euros y atrajo 3,5 millones de espectadores; Regresión (2015) contó con Ethan Hawke y Emma Watson; Mientras dure la guerra (2019) se presentó en Toronto y San Sebastián; La Fortuna (2021) llegó a través de Movistar/AMC; y El Cautivo (2024) recibió 7 nominaciones a los Premios Goya.
La ceremonia solemne de entrega del Premio Internacional Ernesto Cardenal 2026 se celebró el pasado mes de mayo en Casa América de Madrid y los galardonados recibieron una escultura del poeta y teólogo, diploma acreditativo e insignia. El acto congregó a una amplia nómina de destacadas figuras nacionales y extranjeras del mundo cultural, académico, político y empresarial.
Allí se dieron cita para acompañar a los galardonados Felipe González, expresidente del Gobierno español; Carmen Iglesias, presidenta de la Real Academia de la Historia y miembro de la Real Academia de la Lengua; Fernando Méndez Leite, director de Cine y presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España; Agustín Almodóvar, productor de cine; Mariano de Paco, consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid; Dana Erlich, embajadora de Israel; Óscar Arroyo, director de la Biblioteca Nacional de España; León de la Torre, director general de Casa América; Damián Montes, doctor en Literatura, poeta y profesor, miembro del Consejo Editorial de la Revista Abdal; Padre Ángel García Rodríguez, sacerdote, fundador de Mensajeros de la Paz, Premio Príncipe de Asturias; José Luis Fernández, catedrático de Economía, director de la Cátedra Iberdrola de la Universidad Pontificia de Comillas.
También estaban presentes, entre los numerosos invitados, Diego Ávalos, vicepresidente de contenidos de Netflix en España y Portugal; Álvaro de Marichalar, piloto de aviación y académico de la Real Academia del Mar; Victoria Vera, actriz, premio de honor Festival de Cine de Málaga; Marisa Flores, fotógrafa, premio nacional de Fotoperiodismo; Juana Escabias, dramaturga, doctora en Literatura, directiva de la Academia de Artes Escénicas de España; Carlos Velasco, actor; Alejandro Sanz y Asunción García Iglesias, presidentes de la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre; y Cristina de Alzaga, periodista.

Los galardonados con algunas de las personalidades asistentes al acto, mayo de 2016.
Junto a ellos, todo el equipo directivo de la Fundación Internacional Ernesto Cardenal, pendientes de todos los detalles del acto: Óscar de Baltodano, doctor en Comunicación y política de Medios, director de la Fundación; Laura Morgenthaler, catedrática de Lingüística hispánica, directora académica de la Fundación; Yordan Arroyo, poeta, profesor, coordinador del área de Literatura Hispanoamericana; Manuel Francisco Reina, poeta, novelista y crítico literario, miembro de la Academia de las Artes Escénicas de España, patrono de la Fundación.
Durante su intervención en el acto de entrega de los premios Ernesto Cardenal a la concordia, las letras y las artes, el expresidente del Gobierno español Felipe González destacó el valor del legado de la memoria del poeta nicaragüense como fuente de inspiración para el progreso, el humanismo y la justicia. González subrayó que Cardenal fue traicionado por la dictadura de su país, con lo que, en buena parte, dio la razón al Papa Juan Pablo II cuando le pidió que abandonara el gobierno nicaragüense.
Felipe González, que realizó la laudatio de su amigo el psiquiatra, empresario y mecenas Hugo Sigman, se apoyó en la intervención de su predecesor en el uso de la palabra Luis Alberto de Cuenca, para expresar su confianza en el futuro: “En esta situación de caos geopolítico tendrán que cambiar los actores, no sé cuándo, pero tendrán que cambiar”, aseguró. El expresidente destacó el papel de Casa América que cobra todo su sentido en la actualidad como lugar de encuentro y concordia para los transterrados y afirmó que el galardón que se concedía celebra la lengua como patria común integradora que une a comunidades y culturas por encima de fronteras, y promueve la concordia como esperanza y la cultura como herramienta para construir un mundo con mayor dignidad.















