En el planeta Tierra, la población mundial a principios de 2026 es de 8300 millones de personas. La llegada a los 8000 millones se produjo ya a finales de 2022. A pesar de este número récord de seres humanos en el planeta, la ciencia pronostica que la población mundial seguirá aumentando a lo largo del siglo XXI, lo que tendrá un impacto muy duro en la sostenibilidad planetaria.
Aquella pregunta que se planteó durante la Cumbre de la Tierra de 1972 sigue sin respuesta: ¿Cuánta gente puede soportar el planeta Tierra?
En los últimos 200 años, la población humana en el planeta ha experimentado tasas de crecimiento —exponenciales— sin precedentes. Así, la población mundial había tardado miles de años en alcanzar los 1000 millones a principios del siglo XIX, en 1804. En cambio, en los siglos posteriores, los XX y XXI, el crecimiento de la población mundial se aceleró con tasas récord de crecimiento demográfico exponencial. La población mundial tardó aproximadamente 123 años en pasar de 1000 millones a 2000 millones y 47 años en duplicarse de nuevo, alcanzando los 4000 millones en 1974.
Y las proyecciones demográficas de Naciones Unidas predicen que la población mundial seguirá creciendo a lo largo del siglo XXI. Se espera que para el año 2060 la población mundial alcance los 10.000 millones, diez veces más que en 1804. Y se proyecta que la población mundial alcance un máximo en 2084, con 10.300 millones de habitantes, para después disminuir ligeramente hasta los 10.200 millones a finales del siglo.
Todos estos números se visualizan en el primer gráfico (Gráfico 1) adjunto a este artículo. La fuente son las Naciones Unidas y, en este caso, la representación linealizada no se corresponde con la real (que es claramente exponencial), porque pretende ilustrar con claridad la evolución temporal de los grandes números de la población mundial en los tres últimos siglos.
Sobre la distribución geográfica de la población mundial1
A medida que la población mundial ha crecido rápidamente, la distribución geográfica de miles de millones de personas en todo el planeta también ha cambiado más o menos significativamente, sobre todo desde principios del siglo XX.
Son particularmente notables los cambios en la proporción de la población mundial que reside en África y Europa. Ver Tabla 1.
A principios del siglo XX, la proporción de la población mundial que vivía en África y Europa era del 8% y del 25% respectivamente. Para finales del siglo XXI, se proyecta que estas proporciones alcancen el 37% en África y el 6% en Europa. Otro cambio significativo se refiere a la proporción de la población mundial que vive en Asia. A principios del siglo XX, alrededor del 60% de la población mundial residía en Asia. Sin embargo, para finales del siglo XXI, se espera que esta proporción disminuya significativamente hasta el 45%. Las proporciones de la población mundial que reside en las otras tres grandes regiones mundiales se han mantenido relativamente estables, en porcentajes de un solo dígito. Las proporciones para América Latina y el Caribe, Norteamérica y Oceanía son aproximadamente de 8%, 5% y 1%, respectivamente.
Los cambios en la distribución global de la población mundial creciente han tenido y tendrán, en todas partes, importantes repercusiones económicas, políticas, sociales y ambientales. A pesar de estas importantes consecuencias, gran parte de la atención de los medios de comunicación suele centrarse, casi siempre —en Occidente— en las bajas tasas de natalidad y el consiguiente descenso demográfico en muchos países.
Pero a medida que se aceleran las crisis ambientales y climáticas del planeta, gran parte de la sociedad sigue ignorando que un mundo con más de 8 mil millones de personas es un factor crucial de estas crisis.
Emigrantes y refugiados en el contexto del crecimiento de la población mundial
Aunque no tenía por qué ser necesariamente así —en términos de pasado seguro que otro mundo era posible—, la migración humana mundial ha alcanzado niveles récord, junto a las dinámicas de crecimiento de la población mundial. Teniendo en cuenta diversas fuentes, incluidas emigrantes internacionales, exiliados y desplazados internos/externos —por conflictos internos/externos—, etc., se considera que, actualmente, existe en el mundo un total de más de 350 millones de personas que viven en alguna de las situaciones mencionadas.
En la UE vamos hacia los 63 millones y en España hacia más de 8,9 millones.
Emigrantes y refugiados en Europa
El 26 de marzo de 2026, el Parlamento Europeo aprobó el nuevo Reglamento de Retornos, parte del Pacto de Migración y Asilo que entrará en vigor en junio de 2026. Esta norma clave permite a los Estados miembros deportar a emigrantes irregulares a «centros de retorno» situados en terceros países, siempre que haya acuerdos.

Hitos demográficos mundiales pasados y futuros, 1804-2100 (billones anglosajones = miles de millones sistema internacional).
Algunos puntos clave del Reglamento aprobado (26/03/2026) son:
Centros de retorno a terceros países: Posibilidad de trasladar emigrantes sin permiso de residencia a centros fuera de la UE, similar al modelo de Italia-Albania, ya sancionado positivamente por la UE.
Agilización de deportaciones: El objetivo principal es aumentar la eficiencia en la expulsión de personas que no obtienen asilo, reforzando la seguridad y el control fronterizo.
Así pues, Europa se está añadiendo a la filosofía de EUA y bendice y permite extender el modelo aplicado por el Gobierno de la Sra. Meloni, anteriormente buena discípula del Sr. Trump.
Todo ello refleja otra experiencia de insolidaridad y falta de cooperación con el sur de los mundos que ha explotado mundialmente con la segunda era Trump y en la que, desgraciadamente, una conciencia profundizada sobre las diferentes dimensiones e implicaciones de los temas de población y de emigración no sólo no se ha digerido, sino todo lo contrario. Parece que no se quieran ni tener en cuenta y que, más bien, respondan siempre a intereses electorales internos. ¡Qué vergüenza!
Y en España, el nuevo Real Decreto para la regularización extraordinaria de medio millón de emigrantes de este pasado 14 de abril de 2026.
En este tema, en cambio, y como en otras realidades que todos tenemos en mente, el Gobierno del Estado español se ha apresurado —en relación con Europa— a programar, con rapidez y claridad, una nueva importante tanda de regulación de emigrantes y refugiados.
En efecto, según el Real Decreto del 14 de abril de 2026 para la regularización extraordinaria de medio millón de emigrantes en España, ¡el mismo 16 de abril ha comenzado el proceso de regularización extraordinaria, que finalizará el próximo 30 de junio!
¿Quién puede acceder a la regularización? Pues todas las personas extranjeras que se encuentren en una de las dos situaciones siguientes:
Si han solicitado protección internacional en España antes del 1 de enero de 2026.
Si se encuentran en situación administrativa irregular y llegaron a España antes del 1 de enero de 2026.
Muchos lugares de Barcelona —por ejemplo— son testigos de excepción del grado de angustia que se desata en los interesados: se juegan mucho de su vida.

En la Tabla 1, de las mismas NNUU, tenemos la distribución porcentual de la población mundial de las principales regiones mundiales en 1900, 1950, 2000, 2025, 2050 y 2100.
Epílogo
Esta experiencia nos enseña que, en un planeta finito, con una población creciente al ritmo de este siglo, sólo podemos obtener unos mínimos niveles de bienestar si su distribución geográfica llega a obedecer a ciertos equilibrios entre fuerza de trabajo y capacidades de consumo mínimamente dignas. Sólo con la solidaridad y la cooperación mundial, y con la integración inclusiva de inmigrantes en aquellas partes del mundo en las que, además, los necesitan ineludiblemente como fuerza de trabajo, se podrán evitar injusticias incomprensibles y colapsos para mucha gente en muchos lugares.
Nota
1 Joseph Chamie es demógrafo y consultor, exdirector de la División de Población de las Naciones Unidas y autor de numerosas publicaciones sobre temas de población, incluido su libro más reciente: “Niveles de población, tendencias y diferenciales”.















