El Museo del Diseño de Barcelona (perteneciente al ayuntamiento de Barcelona) nació oficialmente en 2014 con la integración de las colecciones de diferentes museos barceloneses: Museo de las Artes Decorativas, Museo de Cerámica, Museo Textil y de Indumentaria y el Gabinete de las Artes Gráficas.
Barcelona siempre ha sido una ciudad muy vinculada al diseño, por eso era normal la existencia de diversos centros museísticos dedicados a diferentes ramas del diseño, pero eso creaba dispersión y restaba visibilidad a los centros; por esa misma razón el ayuntamiento de Barcelona (titular de los museos) decidió en los años 90 crear un único centro que fuera un referente mundial en cuestión de diseño.
En junio de 2001 se convocó un concurso arquitectónico para la construcción de la nueva sede museística, que se implantaría en el principal centro del área metropolitana de Barcelona, la plaza de las Glòries Catalanes, en ese momento en plena transformación urbanística para adquirir la nueva centralidad deseada. El ganador del concurso fue el prestigioso equipo de arquitectos encabezado por Josep Maria Martorell, Oriol Bohigas y David Mackay.
En julio de 2009, el consejero de cultura de la Generalitat de Catalunya Joan Manuel Tresserras y el alcalde Jordi Hereu pusieron la primera piedra del Museo del Diseño de Barcelona. El edificio se terminó en el 2013, y el museo se inauguró el 14 de diciembre de 2014.
Disseny Hub Barcelona
El museo tiene su sede en el edificio Disseny Hub Barcelona (DHUB), compartiendo la sede con otras dos instituciones pioneras en la promoción y el desarrollo del diseño en Catalunya: Fomento de las Artes y del Diseño (FAD) y el Barcelona Centro de Diseño (BCD).
El DHUB tiene treinta mil metros cuadrados construidos, agrupados en dos grandes partes: una subterránea (aprovechando el cambio de nivel provocado por la urbanización de la plaza Glòries) y otra superior con un gran paralelepípedo, que alguna vez ha sido nombrado como “la Grapadora”, por la forma que tiene. Un gran vestíbulo interior permite atravesar el edificio y relacionar la plaza Glòries con las calles que se encuentran detrás de él, a una cota significativamente inferior. El edificio fue diseñado con alto grado de calidad ambiental, de sostenibilidad y de eficiencia energética.
Se puede llegar al DHUB en transporte público con metro (L1 estación Glòries), en tranvía (todas las líneas del Trambesòs), en varios buses urbanos y en tren (Rodalies de Catalunya, estación Barcelona-Clot-Aragó). El DHUB dispone de una gran y bonita tienda, a cargo de la cooperativa Capell; en la tienda DShop se puede adquirir una cuidada selección de libros y objetos de diseño, obra gráfica, fotografía y joyería, además de las publicaciones del Museo del Diseño de Barcelona. También en el DHUB hay una cafetería, un espacio ideal y tranquilo rodeado de diseño y proyectos creativos, con una cuidada oferta gastronómica de productos de proximidad. En el entorno del edificio se abren grandes espacios urbanizados (como la plaza Josep Antoni Coderch en el lado oeste y la plaza Santiago Pey en el este), pero también esplanadas de pasto verde y una larga lengua de agua, en la zona sur, los jardines de Elisava.
Las colecciones del museo
Básicamente, y simplificando, podemos agrupar el fondo de exposición del museo en seis grandes colecciones:
Muebles (diseño de producto).
Moda (s. XX y XXI).
Cartelería.
Artes Decorativas.
Artes Textiles e Indumentaria Histórica.
Artes Gráficas.
Cada una de las colecciones podría dar lugar a un museo monotemático, y a la vez a un artículo específico en Meer, pero vamos a resumir en pocas palabras las características de cada una de ellas.
La colección de Muebles del Museo del Diseño de Barcelona fue creada en 1994 con la intención de continuar las colecciones de artes decorativas paradas a principios del siglo XX. La colección, dedicada al Diseño de Producto, más allá de los Muebles, está delimitada por ámbitos temáticos, territoriales y temporales. Su fondo incluye las mejores producciones de autores catalanes y españoles desde los años treinta del siglo XX, siendo la mayor colección de España. Exhibe de forma permanente muebles, lámparas, vehículos, recipientes, instrumentos y equipamientos. Incorpora ecodiseño y objetos impresos en 3D, con el primer fondo público de producción internacional de toda España. Es una colección viva que incrementa su fondo de forma regular con adquisiciones y con la recogida de todos los Premios Delta otorgados por la ADI-FAD (Asociación de Diseño Industrial) desde 1961. De las más de 2.000 piezas de esta colección, mi favorita es el sillón BKF, una pieza original de 1938 diseñada por Bonet, Ferrari y Kurchan, donación de Victòria Bonet de 1994.
La colección de Diseño de Moda de los siglos XX y XXI es de ámbito español, con algunas piezas internacionales. Se inicia con un vestido negro de Balenciaga en 1932. La alta costura está representada en la muestra por una extensa colección de vestidos de Cristóbal Balenciaga, Pedro Rodríguez, Asunción Bastida, Carmen Mir, Santa Eulalia, hasta Josep Font. La lista de diseñadores del fenómeno prêt-à-porter presentes en el DHUB es larguísima. El Consorcio de Comercio, Artesanía y Moda de Catalunya colabora con el Museo del Diseño para incorporar a esta colección los Premios 080 Barcelona Fashion de cada temporada.
La colección de Diseño Gráfico se incrementó a partir de 2008, con el inicio de la colección de carteles como elemento más emblemático de esta disciplina, que incluye a autores de finales del siglo XIX y se extiende hasta nuestros días. Carteles, calendarios, displays, tarjetas, estuches, rótulos y todo tipo de soportes gráficos forman parte de esta colección de más de 3500 referencias, procedentes de los propios autores y de fondos de profesionales, como la ADG-FAD (Asociación de Diseño Gráfico y Comunicación Visual) con los Premios Laus o la Fundació Comunicació Gràfica.
La colección de Artes Decorativas se inició en 1888, cuando Barcelona celebró la Exposición Universal y adquirió conciencia de su labor patrimonial. El fondo de la colección comprende desde la época bajomedieval hasta principios del siglo XX, sobre todo de producciones españolas y catalanas. Tiene tres grandes fondos: muebles, vidrio y cerámica. La colección de mobiliario reúne arquetas medievales, cajoneras, escritorios renacentistas y barrocos, sillerías, camas, cómodas catalanas, salones completos, varios muebles representativos del Modernismo, el Novecentismo y el Art Déco. El fondo de la colección de Vidrio comprende piezas catalanas esmaltadas (siglos XVI-XVII), relojes personales (XVI-XIX), jofainas (XVI), retratos en miniatura (XVIII-XIX), carruajes (XVIII-XIX) y otras piezas de diseño de marfil, orfebrería y abanicos. La colección de cerámica es un conjunto histórico-artístico único, desde las producciones realizadas por los árabes de Al-Ándalus hasta la primera década del siglo XXI.
La colección de Artes Textiles e Indumentaria Histórica fue creada en 1883 gracias al legado de Francesc Martorell y ha crecido a base de donaciones como las de Josep Pascó (1914), Lluís Plandiura (1932) y Eusebi Bertrand (1981). El fondo más antiguo es el de tejidos coptos, formado por fragmentos de vestidos, ajuares y dos túnicas (siglos III-XI) procedentes de antiguas excavaciones en Egipto.
La colección de Artes Gráficas está formada por piezas históricas y contemporáneas que representan la evolución tecnológica a lo largo de los últimos tres siglos. El grueso de su fondo histórico está compuesto por matrices, tipografías, clichés de fotograbado y planchas calcográficas de varios autores catalanes.
Las exposiciones temporales
El Museo del Diseño de Barcelona tiene programadas habitualmente gran cantidad de exposiciones temporales, algunas de las cuales se encabalgan. Es imposible hablar de todas ellas, pero sólo del 2025 podemos destacar la que fue dedicada a los 250 años de la escuela de diseño La Llotja de Barcelona “250Llotja”; la pop-up “Cacao” (proyecto del Centro de Materiales de Barcelona); la “Materia Circular” para repensar los recursos materiales para avanzar hacia modelos de producción y consumo más eficientes; la 6ª edición del “Sustainable Challenge”, una maratón creativa en que estudiantes de moda de Europa han creado outfits con una perspectiva decolonial; la “Fosfénica”, instalación escultórica de Rosa Tharrats; “El comercio del diseño (1950-1990)”, dedicada a las tiendas de diseño; la exposición temporal “La producción de la otredad”, en que se propuso un ejercicio de deshacer la historia para avanzar en términos contemporáneos a través de prácticas artísticas y el diseño; y la exposición dedicada al diseñador industrial Miguel Milà. Entre otras muchas más exposiciones, la que personalmente más me agradó fue “100 objetos de IKEA que nos hubiese gustado tener en VINÇON”, en que se puso en valor el papel democratizador del diseño que han tenido estas dos marcas, reflexionando sobre cómo han evolucionado los conceptos de sostenibilidad y funcionalidad.
Hasta enero de 2026 hemos podido gozar de la exposición “El valor del agua”, que pretende indagar sobre cuáles eran las formas de obtener agua, un elemento esencial para el funcionamiento de los hogares en varias épocas y lugares del planeta; cómo estas formas revertían en un uso más eficiente de este recurso, y cómo el diseño puede minimizar el desperdicio de agua en nuestros hogares. Y también hasta 2026 la exposición “Colita. Antifémina”, coorganizada por el DHub, La Fábrica y el Círculo de Bellas Artes, donde se pone de manifiesto el valor de un proyecto puesto en marcha por la fotógrafa Colita y la escritora Maria Aurèlia Capmany, que se unieron en 1977 para crear lo que se considera el primer libro gráfico feminista: Antifémina.
Biblioteca y Archivo DHUB
El Museo del Diseño dispone de una biblioteca especializada, con gran cantidad de libros de diseño, y más de un centenar de suscripciones de revistas, todas ellas disponibles en la sala de consulta (los usuarios con carnet pueden pedir en préstamo los números más recientes). Entre las revistas destacan Design360° Magazine, Abitare, Arquitectura y Diseño, Cabana, Dirty Furniture, Gràffica, On Diseño…
El DHUB también dispone de un Archivo del Diseño, que recoge toda aquella documentación que puede ayudar a conocer mejor los objetos que forman parte de sus colecciones, así como su contexto. Uno de los principales objetivos es recopilar archivos de profesionales, instituciones y empresas que puedan aportar documentación original sobre los procesos de creación y uso de los objetos. En el momento de redactar este artículo, el Archivo del Diseño DHUB cuenta con 72 fondos originales. Entre ellos destacan los fondos documentales Casa Joan Busquets, Rubí Industrial, Editorial Montaner y Simón, Familia Bertrand Serra, Escofet 1886, Ricard Giralt Miracle, Rigalt Granell i Cia, etc. El Archivo también dispone de la Colección de fotografía Antigua, 810 positivos fotográficos datados entre 1850 y 1981, entre otros elementos, todos ellos referidos a la colección de indumentaria y de piezas textiles.
Museo del Objeto
Pilar Vélez Vicente (Barcelona, 1957), historiadora del arte y gestora cultural, fue la directora del Museo del Diseño de Barcelona desde 2012 hasta su jubilación en 2022. Vélez fue una de las personas más importantes en el arranque del museo, al que definió como “Museo del Objeto”. Para ella la cultura del Objeto es aquello que enlaza mejor el mundo decorativo con el diseño industrial. De esta manera, las casi 80.000 piezas del Museo de Diseño, objetos del pasado o contemporáneos, adquieren sentido pleno bajo un mismo techo, bajo un mismo discurso museístico. Unas piezas ayudan a explicar las otras, bajo las ópticas más diversas: tecnología, sociología, artesanía, historia…
Sumar el diseño industrial a las artes decorativas es dar una nueva continuidad a las artes del Objeto. Fijarse en el presente, para entender y dar sentido al pasado, y dar pie al futuro del diseño de los objetos. Para Vélez, el Museo de Diseño tenía que interesarse por el objeto bajo diferentes prismas: la idea, el concepto, el proyecto, el procedimiento de creación y fabricación, el uso, la difusión del objeto, la aceptación del producto y su vida útil… El Objeto como antepasado natural del Diseño, ahí radica el gran potencial del museo: la indisolubilidad del proyecto entre el pasado y el presente.
Aceitera Marquina
¿Y qué mejor que acabar el artículo del Museo del Diseño describiendo una pieza icónica del museo? Es evidente que, entre el extenso fondo de decenas de millares de objetos de diseño, escoger una pieza es difícil, pero me he decantado por la aceitera antigoteo, diseñada en 1961 por Rafael Marquina Audouard (1921-2013), pieza que ganó el premio Delta de Oro de ADI-FAD de ese año 1961. Es una de las piezas más representativas del diseño catalán moderno, reproducida miles de veces en revistas y libros de diseño de todo el mundo, y el objeto más copiado a lo largo de los años. Solo tienen que escribir en el buscador de internet las palabras “aceitera antigoteo” para ver un sinfín de interpretaciones de la aceitera original de Marquina.
Marquina mostró su interés profesional en mejorar un objeto popular, pero, a la vez, poco eficiente. Durante muchos años las aceiteras dejaban gotas de aceite que goteaban y ensuciaban manteles y manos. La cultura popular colocaba un platillo debajo de las aceiteras, pero el aceite siempre acababa manchándolo todo. Observando el comportamiento de herramientas de laboratorio y con pruebas con artesanos de vidrio, Marquina llevó a cabo un diseño completamente nuevo, revolucionario. Una aceitera sin asas y sin tapón, y sobre todo antigoteo. Para ello estudió diferentes tipos de vidrio (Pyrex, mecanizado, bufado…) y llevó a cabo variadas versiones, hasta el diseño final tal y como lo conocemos hoy.
La aceitera Marquina es un ejemplo de las piezas del Museo del Diseño de Barcelona, un objeto seriado, industrializado, del que han fabricado millones de ejemplares (siguiendo la patente original) y miles de copias de todos los colores, tamaños y formas, aunque ninguno mejorando el diseño original. La aceitera Marquina fue seleccionada para la exposición Diseño Industrial en España, en 1998, presentada en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. La aceitera también fue seleccionada en la tienda del Museum of Modern Art de Nueva York como ícono de diseño internacional.
La aceitera Marquina puede ser el paradigma de lo que podemos encontrar en el Museo del Diseño de Barcelona, un objeto de culto artístico, pero que a la vez lo tenemos en nuestra casa y lo usamos a diario.

La aceitera-vinagrera, diseñada por Rafael Marquina en 1961.
Bibliografía
Vélez, Pilar (2014). 100 mirades a la col·lecció. Barcelona: Museu del Disseny de Barcelona.
Vélez, Pilar (2014). Del món al museu: disseny de producte, patrimoni cultural. Barcelona: Museu del Disseny de Barcelona.
Museo del Diseño de Barcelona.















