Desde su descubrimiento fortuito de la cerámica en 2017, el artista y diseñador gráfico Jonathan Yamakami ha cautivado la atención del mundo del arte con una obra que fusiona la sensibilidad escultórica con la funcionalidad inherente a la arcilla.

En cada una de las creaciones de Yakami contemplamos las influencias de culturas y experiencias vividas.

Siendo de ascendencia japonesa pero nacido en Brasil. Sus vasijas, construidas a mano con esmero o moldeadas con la precisión del torno, evocan las formas orgánicas de las criaturas marinas, la exuberancia de la vida botánica y la imponente belleza de las formaciones geológicas, todo ello filtrado a través de la lente nostálgica de sus recuerdos de infancia en Brasil.

Su pasión por la cerámica se remonta a un momento de transición en su vida. Tras una década inmerso en el mundo digital como diseñador gráfico en Washington D. C., un nuevo capítulo lo llevó a la costa oeste de Estados Unidos. Fue en el centro de artesanía de la Universidad de Oregón donde la arcilla se presentó como un contrapunto tangible a la omnipresente pantalla del ordenador.

La arcilla me parecía todo lo contrario, podía crear un objeto con las manos, algo que podía tocar frente a mí, simplemente por el placer de crear.

(Recuerda Yamakami)

Esta conexión física y la inmediatez del proceso creativo encendieron una chispa que pronto se convertiría en una vocación.

Yakami traslada a su proceso creativo la influencia de su trabajo de diseñador gráfico y el contraste de su forma de percibir la naturaleza apoyado por una profunda intuición.

A menudo se acerca a la arcilla sin una idea preconcebida rígida, permitiendo que la forma evolucione a partir de un simple deseo, una curva intrigante o incluso un error fortuito. Esta exploración sin restricciones se nutre de diversas fuentes, incluyendo la sabiduría del libro de Paulus Berensohn, Encontrar el camino con la arcilla, que le inspiró a comenzar no con una bola perfecta, sino con un trozo de arcilla pellizcado al azar, abriendo la puerta a descubrimientos inesperados.

Su experiencia en una clase con Nancy Skolos en la Escuela de Diseño de Rhode Island, donde la creación intuitiva de collages se tradujo en la identificación y ampliación de formas y yuxtaposiciones interesantes en nuevas obras, también ha dejado una huella duradera en su metodología.

A pesar de la aparente fluidez y experimentación constante en su obra, quienes la observan perciben un estilo distintivo. Esta noción genera en Yamakami una dualidad de sentimientos.

Por un lado, aprecia el reconocimiento de una voz propia, pero por otro, teme caer en la repetición y la restricción creativa. Su anhelo actual reside en recuperar esa ligereza inicial, abrazando la exploración y aceptando la inevitabilidad de ciertos "fracasos" como parte esencial del proceso de aprendizaje. En este espíritu de renovación, siente un fuerte impulso por regresar al torno, una práctica que alterna con la construcción manual, reconociendo cómo cada técnica estimula diferentes vías de pensamiento e inspiración.

Una nueva frontera que le atrae es la creación de objetos puramente escultóricos, liberándose de la obligación autoimpuesta de la funcionalidad, aunque sea tenue.

La vida de Jonathan Yamakami es un testimonio del cruce de disciplinas. Su carrera como diseñador de libros freelance le otorga la flexibilidad necesaria para tejer la cerámica en su vida diaria, dedicándole una parte significativa de su tiempo. Si bien el diseño gráfico, con sus plazos estrictos y su naturaleza colaborativa, difiere marcadamente de la autonomía y la soledad que a menudo acompañan al trabajo con la arcilla, Yamakami ha encontrado un equilibrio enriquecedor entre ambas.

Su formación como diseñador gráfico se manifiesta sutilmente en su aguda sensibilidad por las texturas y sus innovadoras técnicas de decoración de superficies, demostrando cómo las habilidades adquiridas en un campo pueden enriquecer profundamente otro.

Yamakami reside en Los Ángeles donde ha tomado el título de artista de modo pleno, marcado por sus experiencias de vida en la costa este de Estados Unidos, India y Brasil. La comunidad artística que ha encontrado aquí, junto con la accesibilidad a excelentes estudios y recursos, ha sido fundamental en su desarrollo. En el sur de California ha podido conectar con otros creadores en eventos como CLAY LA y dar a conocer su obra, al mismo tiempo que su fauna, flora y formaciones geológicas se han convertido en su fuente de inspiración.

Al explorar el panorama cerámico local, Yamakami se siente especialmente entusiasmado por el trabajo de numerosos artistas, cada uno aportando una perspectiva única al medio.

La obra de Jonathan Yamakami trasciende la mera creación de objetos; es una manifestación tangible de su filosofía, su herencia cultural y su aguda intuición creativa. A través de texturas que invitan al tacto y formas que desafían las convenciones, Yamakami está redefiniendo la expresión cerámica con una voz singular y vibrante.

Su viaje, desde el descubrimiento fortuito en un taller universitario hasta su creciente reconocimiento en galerías y tiendas especializadas de Los Ángeles, es un testimonio del poder transformador de la curiosidad, la perseverancia y la búsqueda incesante de la belleza en la arcilla.

Conclusión

Jonathan Yamakami es un artista que ha sabido entrelazar sus diversas pasiones y experiencias en una obra única y cautivadora.

Desde sus inicios como diseñador gráfico, donde la precisión y el trabajo colaborativo eran clave, hasta su inmersión intuitiva en el mundo de la cerámica, Jonathan ha demostrado una notable capacidad para reinventarse. Su camino en la arcilla, que comenzó como un contrapunto tangible al mundo digital, se ha convertido en una vocación que lo conecta con sus experiencias brasileñas, la naturaleza y un deseo constante de exploración.
Lo que realmente destaca en Yamakami es su espíritu libre. Él no se aferra a un estilo rígido, sino que prefiere experimentar, equivocarse y aprender. Esta flexibilidad, combinada con su habilidad para fusionar la funcionalidad con lo escultural, lo convierte en un artista dinámico.

El equilibrio entre su trabajo como diseñador y su práctica cerámica no solo le brinda autonomía, sino que también enriquece ambas facetas de su creatividad. En Los Ángeles, ha encontrado un terreno fértil para su arte, sumergiéndose en una vibrante comunidad y encontrando en la naturaleza local una fuente inagotable de inspiración.

Jonathan Yamakami no solo crea objetos; él construye puentes entre culturas, disciplinas y la pura alegría de la creación manual. Su viaje continúa, siempre en busca de la próxima forma y la siguiente historia que contar con sus manos.