Esta exposición reúne a siete artistas colombianos que exploran la figura humana desde distintas miradas, mostrando cómo gestos, recuerdos y silencios pueden revelar experiencias, identidades y vínculos.
En la obra de Carlos Alarcón, la atención al gesto y la presencia invita a detenerse y contemplar la figura en su delicadeza. Pablo Arrazola, por su parte, utiliza el dibujo como lenguaje poético, mostrando figuras infantiles que dialogan con el espacio del papel y evocan memoria, curiosidad y contemplación. Armando Castro‑Uribe integra la figura al paisaje, conectando el cuerpo con su entorno y generando momentos de reflexión sobre la relación del humano con el mundo.
Carolina Convers explora la identidad femenina, mostrando tensiones entre lo que la sociedad espera y la experiencia personal, mientras que Teresa Currea construye atmósferas oníricas donde lo simbólico y lo narrativo se entrelazan, sugiriendo historias invisibles. Juan Carlos Rivero‑Cintra trabaja la memoria y los vínculos personales, reflexionando sobre migración y desplazamiento. Finalmente, Pedro Ruiz relaciona la figura humana con relatos históricos y sociales, conectando lo individual con lo colectivo y con el territorio.
Los espacios que habitamos invita al espectador a recorrer distintas maneras de acercarse a lo humano, creando un diálogo entre las obras y quien las observa, a través de gestos, recuerdos y presencias.















