La araña era considerada la tejedora de todo el cosmos a partir de su telar, este tejido representaba una estructura de creación a partir de un cubo.

La araña crea un tejido que se multiplica y cuando termina dicha creación se posiciona en el centro para sentir la vibración de cada parte de la red, así toda la matriz percibe lo que esté ocurriendo.

Ocho direcciones, cuatro arriba y cuatro abajo, en el centro hay dos cubos más, uno etérico y otro físico. Esta estructura expresa la interdimensionalidad, un aspecto sutil sostenido por otro denso.

En este sistema se encuentra todo, la matemática, la geometría, la vibración, las leyes universales y la conexión invisible.

El universo es mente, siempre caemos en la idea de crear un dios, de generar la idea de algo superior que nos sostiene, esto es solo una percepción humana.

Si no hay nada que sostiene la mente, ¿qué es la mente?

La mente es una red de datos en formación.

¿Qué es el universo?

Información

¿Dónde surge la consciencia?

Allá donde los datos expandidos colapsan entre sí, creando una estructura cerrada y autorreferencial.

Determino así que la consciencia es información autorreferencial con entendimiento de su propia forma.

¿Qué es Dios?

Dios es la construcción consciente de la mente en formación.

Dios no origina a la mente, la mente origina a Dios.

Nosotros estamos hechos a imagen y semejanza de la idea.

Dios está hecho a imagen y semejanza de nosotros.

Tras la primera existencia del universo, la red de datos busca reproducirse.

A nivel atómico y molecular todo se reproduce constantemente en una realidad fractal.

Un fractal es la multiplicación de la forma una y otra vez creando millones de perspectivas, llega un momento en el cual la información se distorsiona, esto provoca la rotura del patrón en busca de una información diferente y una nueva realidad.

El universo está repleto de observadores generando datos.

Nuestro propio crecimiento intelectual es una extensión de un ser en crecimiento.

El universo es una entidad inteligente.

Un ser inteligente no tiene respuestas, no tiene sabiduría, inteligente significa saber leer entre líneas, aquel que conecta datos para crear nuevos datos.

El universo no tiene un plan, el universo es un ser que vuelve a sí mismo.

El crecimiento del universo se da a través de la diversificación y la diversión.

El universo no crea, el universo crece.

La creación implica una planificación, y el universo no está planificado.

Juega, se divierte en lo diverso.

El universo es caos, todo está destinado a ir desde el Cosmos (orden) hacia el Caos (distorsión).

Cosmos es sinónimo de estabilidad.

Caos es sinónimo de evolución.

La destrucción de la materia y del cuerpo físico es la reorganización del universo, nada muere, todo evoluciona.

Nos aferramos tanto al orden y a la estructura que vemos el Caos como una derrota e intentamos negarlo.

La «muerte» le da sentido a la vida, nos lleva a nacer de otra forma para poder intercambiar datos de manera constante.

Hay que liberarse del patrón, y si no lo hago yo, lo hará el universo por mí.

Nosotros no fuimos creados por la mente universal, nosotros somos la mente universal.

Somos información manifestada, expresiones de la red y de la mente condicionadas por la resonancia.

Para que mi voluntad sea incondicional debo amar y saber sin condiciones, abrirse a todas las opciones posibles, encontrando la plenitud en el vacío.

La red es uno mismo.

¿Quién soy?

Soy lo que soy.