Hacia 1950, la investigación sobre las materias plásticas dio lugar a la producción de objetos que utilizaban el aire como «material». Estos descubrimientos, fruto del progreso en el sector aeroespacial, no tardaron en aplicarse a la construcción civil y el diseño.
Durante las décadas de 1960 y 1970, las estructuras hinchables irrumpen en la vida cotidiana en forma de muebles, edificios y ambientes. En arquitectura, abren una reflexión sobre nuevos modos de habitar en los que las personas estarían más en movimiento, los edificios se podrían desplazar y la ciudad se desarrollaría a pesar de las restricciones del entorno.
El mobiliario neumático contribuye a la idea de un hábitat transformable hasta el infinito. La membrana plástica se convierte en una extensión del cuerpo humano, provocando la interacción de este con el ambiente y los objetos hinchables, que se encuentran a medio camino entre la arquitectura y las artes plásticas.









![Joana Vasconcelos, Flores do meu desejo [Flores de mi deseo], 1996-2010. Cortesía del Museo Picasso Málaga](/attachments/eedc45dd049dde88955d6087528aff6cd776a867/store/fill/330/330/3ebd0ce5e58719242b62502cc97120ab9e3842548750c03a5f45108c4146/Joana-Vasconcelos-Flores-do-meu-desejo-Flores-de-mi-deseo-1996-2010-Cortesia-del-Museo-Picasso.jpg)






