Sant Adrià de Besòs es una ciudad del Área Metropolitana de Barcelona, situada al norte de la capital catalana, asentada en la desembocadura del río Besòs.
De pueblo rural a zona industrial
El término municipal es muy reducido, no llega a los 4 km², pero la población censada casi alcanza los 40.000 habitantes, lo que da lugar a una ciudad muy densa, que además se reparte a ambos lados del Besòs. Todo el municipio es terreno llano, de pocos metros de altitud respecto al mar, excepto una pequeña cima que dio lugar al asentamiento primigenio del antiguo pueblo de Sant Adrià. Por el norte limita con el municipio de Badalona y por el sur con el de Barcelona.
El origen de la población es la fundación de la iglesia de Sant Adrià, documentada desde el año 1012. Durante la época medieval el crecimiento del número de habitantes fue lento, debido a la presencia de marismas y a las periódicas inundaciones por los desbordes del río Besos. La localidad fue saqueada por los piratas berberiscos (1564) y por los franceses (1697), lo que provocó una despoblación casi total. Sin embargo, en el siglo XVIII, gracias a la estabilidad de la situación política, se fueron edificando masías, dando lugar a una expansión muy importante de la agricultura en la zona. El regadío, gracias a las aguas del Besòs y al duro y paciente trabajo de los adrianenses, permitió una floreciente agricultura de viña, trigo, legumbres, hortalizas y frutas diversas, junto con bosques de chopos en los márgenes inundables del río.
A finales del siglo XIX, Sant Adrià de Besòs se convirtió en un lugar de recreo de los barceloneses, que acudían a una bonita fuente natural llamada popularmente La Mina, que actualmente da nombre a uno de los barrios lamentablemente más degradados del Área Metropolitana de Barcelona. El ingeniero urbanista Ildefons Cerdà, en su proyecto del ensanche de Barcelona, reservaba Sant Adrià de Besòs como una gran zona verde, de jardines y bosques, conectada por una amplia avenida a la ciudad de Barcelona.
Sin embargo, a partir de los años 20 del siglo pasado Sant Adrià conoció una inmigración masiva, con formación de barrios de trabajadores españoles, triplicando la población y formando nuevos vecindarios, como La Catalana, con la central eléctrica que daría el nombre al barrio. Sant Adrià se convirtió en un lugar de implantación de la gran industria por la proximidad al río y a la ciudad de Barcelona. Después de la Guerra Civil española (1936-39), el barrio del Camp de la Bota fue el espacio utilizado, por parte del régimen dictatorial, para llevar a cabo muchas de las macabras ejecuciones de presos políticos.
Sant Adrià de Besòs, que comenzó el siglo XX como una zona rural de agricultura productiva, rodeada de bosques de chopos, con bonitas fuentes, siendo un lugar de reposo agradable, acabó el siglo como una ciudad densa con una gran zona industrial, con altos grados de contaminación, entre otros problemas. Y gran parte de la contaminación se debió a la instalación, en su término, de la gran central térmica de Sant Adrià.
Central térmica de Sant Adrià
En 1973 se construyó, en el margen izquierdo de la desembocadura del río Besòs, entre los términos municipales de Sant Adrià y Badalona, el primer grupo de la central térmica de Sant Adrià de Besòs. En el siguiente año se construyó el segundo grupo y, en 1976, el tercero, que configuraron, entre los tres, la central definitiva. La construcción de las centrales fue objeto de manifestaciones y disturbios, sobre todo durante la edificación del primer grupo. El 3 de abril de 1973, durante una movilización de los trabajadores de la construcción de la central, reivindicando mejoras laborales, la policía armada franquista los reprimió utilizando fuego real, provocando la muerte del trabajador Manuel Fernández Márquez, de 27 años, e hiriendo de bala en el cuello a su compañero Serafín Villegas Gómez, de 25 años.
La empresa constructora catalana Copisa fue la encargada de construir la inmensa central que, desde el primer momento, se convirtió en uno de los elementos más definitorios de toda la costa barcelonesa, sobre todo por las tres grandes chimeneas de evacuación de humos, que llegan a alcanzar una altura final de 200 metros. Por ese mismo motivo, la central también ha sido conocida desde sus inicios con el nombre de las Tres Chimeneas de Sant Adrià.
Cuando la central térmica de Sant Adrià estaba en pleno funcionamiento, llegaron a trabajar en ella hasta 950 personas, gran parte de ellas habitantes de Sant Adrià. Se trataba de una central termoeléctrica, o sea, una planta industrial que sirve para generar electricidad a partir de vapor de agua calentado por combustible. La central de Sant Adrià constaba de tres grupos de 350 MW cada uno, diseñados para ser alimentados con fuel-oil, aunque dos de los grupos fueron posteriormente adaptados al gas natural (menos contaminante).
Las chimeneas, de 90 m de altura, se encuentran justo encima de las calderas, también de 90 m y, por tanto, alcanzan una altura total de 180 m. El conjunto de calderas y chimeneas fue construido en hormigón. Los últimos 20 m de chimenea, hasta un total de 200 m, fueron añadidos posteriormente, siendo claramente diferenciables del resto porque esta elevación posterior fue ejecutada en estructura metálica. Este aumento de 180 a 200 m fue necesario porque la capa de inversión térmica del Área Metropolitana de Barcelona se encuentra en torno a los 190 m. Una de las características que hacen única la central de Sant Adrià en la península Ibérica es que las calderas están elevadas a 90 m de altitud, contenidas en la propia torre chimenea, y así crea su particular skyline.
Durante muchos años la central térmica de Sant Adrià funcionó a pleno rendimiento, iluminando las calles y los hogares del Área Metropolitana de Barcelona, facilitando la energía necesaria para millares de empresas y talleres, pero también vomitando por las Tres Chimeneas un sucio hollín que se pegaba al ambiente. Llegó a producir hasta el 40% del total de energía necesaria de Catalunya. Las lluvias negras originadas por la central ensuciaron durante décadas la ropa tendida y los coches de Sant Adrià y parte del área metropolitana. Los habitantes de Sant Adrià temían por su salud debido a este hollín que lo impregnaba todo. Además, el sistema de refrigeración de la central enviaba agua caliente al mar, lo que alteraba el sistema natural subacuático y amenazaba la sostenibilidad ambiental.
Cierre y referéndum
Ante el anuncio de cierre de la central se inició una serie de movimientos ciudadanos para evitar el derribo de las Tres Chimeneas. En 2001 la asociación "Mujeres para el futuro" pide que las chimeneas se conserven como signo de identidad de Sant Adrià de Besòs. Se pretendía cerrar la central que contaminaba, pero a la vez mantener el patrimonio construido de las Tres Chimeneas como un símbolo del pasado industrial. En 2002 fue clausurado por orden judicial el grupo 2 de la central de Sant Adrià, debido a los reiterados episodios de contaminación provocados. En 2004 entran en servicio los nuevos grupos Besòs 3 y Besòs 4 en la margen derecha del río Besòs, centrales de ciclos combinados (menos contaminantes) que deben sustituir a los existentes Besòs 1 y Besòs 2 y parte de la térmica de las Tres Chimeneas.
En 2007 se constituye la “Plataforma para la conservación de las Tres Chimeneas". Tras muchos problemas y manifestaciones, en 2008, el Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs organizó una consulta popular para decidir si las Tres Chimeneas debían seguir en pie o ser derribadas, una vez concluyera la actividad industrial de la planta térmica. Los adrianenses apoyaron con un 82% de los votos conservar las Tres Chimeneas, como memoria histórica, a pesar de los tristes recuerdos que los habitantes tenían de ellas. Con este resultado, el ayuntamiento se comprometió a que la central sería conservada y convertida en un equipamiento. En 2010, la empresa eléctrica Endesa, que era la que explotaba la producción eléctrica, solicitó al Ministerio de Industria el permiso para cerrar la central.
En 2012 comenzó su desmantelamiento, excepto las estructuras del edificio de turbinas y de los tres conjuntos de caldera-chimenea, que en 2016 fueron declarados Bien Cultural de Interés Local (BCIN) por parte de los ayuntamientos de Sant Adrià de Besòs y de Badalona.
La Fundación Endesa guarda un fondo histórico con miles de piezas, 18.000 fotografías digitalizadas, 90.000 negativos y documentación variada de la central de Sant Adrià. Actualmente, el recinto de las Tres Chimeneas se mantiene cerrado, desmantelado todo el aparato industrial, a la espera de los usos definitivos de lo que es el gran monumento industrial de Barcelona.
Arrecifes submarinos
Uno de los últimos pasos en el proceso de desmantelamiento de la central fue la retirada de los tubos de refrigeración que se adentraban en el mar para captar agua. Las estructuras visibles fueron desmontadas, pero no las sumergidas. Durante las labores previas de comprobación submarina, se pudo observar que los pilares más antiguos, con más de cien años, habían sido extensamente colonizados por diferentes especies marinas y servían como ecosistema de la biodiversidad de la zona. Paradójicamente, una parte de la central de Sant Adrià, que tanto había contaminado, se había convertido en un santuario para la vida subacuática.
Entre las especies que se encuentran incrustadas en los viejos pilares bajo el agua podemos encontrar algas, esponjas de mar y briozoos, junto con erizos, estrellas de mar, gran diversidad de crustáceos, besugos, doradas, escorpiones (pez escorpión negro)….
Se han observado numerosas puestas de moluscos, pulpos y sepias. Dada la importancia del entorno para las aves, se dejó el bloque de hormigón que constituía el cabezal de los tubos de refrigeración como una isla para la estancia de las aves marinas, como las gaviotas y los cormoranes. Este arrecife artificial, gestionado desde 2017 por los ayuntamientos de Badalona y Sant Adrià, junto con el Consorcio del Besòs, permite desarrollar un proyecto para la conservación de los fondos marinos, la mejora de la biodiversidad y la promoción de la educación ambiental.
Manifiesta
La Bienal Nómada Europea, también conocida como Manifiesta, es una bienal cultural contemporánea panregional europea, organizada por la Fundación Internacional Manifiesta (IFM, Ámsterdam), que se celebra en una ciudad diferente cada dos años. En 2024 se celebró en Barcelona la edición número 15, con los temas: "Equilibrando conflictos", "Cuidar y cuidarnos" e "Imaginando futuros". Los comisarios fueron Sergio Pardo y Filipa Oliveira. Uno de los escenarios más impactantes de la Manifiesta Barcelona 2024 fueron las Tres Chimeneas de Sant Adrià de Besòs, que abrió con dos instalaciones entre el 8 de setiembre y el 24 de noviembre.
La antigua central térmica contempló la obra del artista estadounidense Asad Raza. El artista propuso una instalación que trabajaba con la retirada de los cristales de las ventanas de las Tres Chimeneas antes de que este edificio fuera aprovechado como espacio público. La instalación daba forma al viento, que atravesaba el Mediterráneo desde el continente africano y coreografiaba las largas cortinas que el artista había colgado en el espacio, entrelazando ritmos, ecosistemas y comunidades.
En las Tres Chimeneas también se pudo contemplar la instalación artística de Aurèlia Muñoz, titulada “Ocell Estel B1”. Se trataba de una de sus esculturas textiles, definidas como experimentos de geometría espacial. La obra presentada, como un pájaro, buscaba el viento y creaba un profundo vínculo con la arquitectura de la antigua central eléctrica.
Conclusión
El conjunto industrial de las Tres Chimeneas es un monumento moderno que forma parte del skyline de la ciudad de Barcelona y de la historia de Catalunya. Lo pudimos ver en 2014 cuando el Museo de Historia de la Inmigración de Catalunya (MHIC) produjo y acogió la exposición “Sant Adrià. La fábrica de la luz”.
Los 200 metros de altura de las Tres Chimeneas convierten al conjunto en la estructura construida más alta de Catalunya (solo detrás de la Torre de Telecomunicaciones de Collserola). Más alta incluso que cuando finalice la torre de Jesús de la Sagrada Familia, los dos rascacielos de la Vila Olímpica, o la torre Glòries.
Es importante conservar los elementos arquitectónicos y las construcciones ingenieriles que, a pesar de haber supuesto una mancha negra de contaminación, hoy en día pueden conservar la memoria de lo ocurrido y reconvertirse en equipamientos de primer nivel cultural, artístico (como demostró Manifiesta 15) o nuevas oportunidades urbanas. Es lo que pretende desarrollar el PDU aprobado por la Generalitat de Catalunya en 2023, un Plan Director Urbanístico que propone, por un lado, delimitar y ordenar un sector de nueva ordenación de 32 hectáreas situadas en el litoral metropolitano de Barcelona, en la franja que queda entre la vía del ferrocarril y el mar, y desde la desembocadura del río Besòs en Sant Adrià hasta el final del espacio de las Tres Chimeneas. El PDU, por otro lado, pretende transformar mediante directrices urbanísticas un ámbito mayor de 92 hectáreas donde se encuentran actualmente almacenes y áreas industriales.
Ahora, cuando paseamos en bicicleta siguiendo la playa norte del litoral barcelonés, y pasamos por la sombra de las gigantescas Tres Chimeneas, nos embarga una sensación agradable, a pesar que aun hoy la instalación permanece vacía y cerrada, pero sabemos que esta antigua catedral de la energía, que alimentó la industrialización del Área Metropolitana de Barcelona y parte de Catalunya, que dio trabajo a casi un millar de trabajadores, pero que también arrojó negras cenizas a los habitantes de su alrededor, será en el futuro un ejemplo de reurbanización sostenible medioambiental y socialmente.
Bibliografía
Badalona i Sant Adrià gestionaran un parc d'esculls marítims al peu de les Tres Xemeneies. Diari de Badalona, 28 abril 2017. Tres Chimeneas y edificio de La Sala de Turbinas de la Central Térmica. Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Catalunya. Ficha 20716.
Benvenuty, Luis. (2010). "La catedral de la energía se apaga". La Vanguardia. Vivir, 3 de octubre de 2010.
Blog: Plataforma per la conservació de les tres Xemeneies de Sant Adrià.















