Ghana es un país de África que limita con Burkina Faso, Togo, Costa de Marfil y Guinea. Tiene alrededor de 32 millones de personas y su capital se llama Acra. Se hablan 79 lenguas diferentes, pero la oficial es el idioma inglés.

El territorio es muy rico en recursos naturales. Se extrae oro, diamantes y más piedras preciosas. Sus cultivos principales son arroz, mandioca, mijo y maíz. También tienen industria textil y de tabaco. Aunque su consumo es notablemente bajo en relación con otros países vecinos, los mayores consumidores de tabaco son los hombres de zonas rurales. En mujeres es prácticamente nulo.

Ghana tiene una represa que produce energía hidroeléctrica que transporta a países vecinos, mientras también desarrolla energía eólica y solar. Además, exporta petróleo y tiene una gran reserva de gas.

En el año 2023, Ghana le pide un préstamo al FMI y en el 2024 el presidente es reelecto. Unos años antes Mauricio Macri hace lo mismo en Argentina, pero en el medio pasó Alberto Fernández y después Javier Milei, que nada tiene que ver con el actual presidente de Ghana. John Dramani Mahama entiendo que es más centroizquierda, mantiene el desarrollo de políticas sociales, aun cuando hay revueltas y el pueblo proteste ante el aumento de pobreza y desigualdad.

En la historia africana, Ghana es quien logra romper e independizarse en el año 1957. Y no solo se rebela, sino que, con ella, también se independizan sus vecinos.

En Yo recordaré por ustedes, Juan Forn nos relata la grandiosa aventura de Kalulu y sus afronautas donde Edward Makuka Nkoloso, ministro de Asuntos Estelares y director del Programa Espacial, mandaba cartas a la NASA donde aseguraba que los hombres negros eran más aptos que los blancos para viajar al espacio exterior. Tres carillas después, se liberan Angola, Zimbabue y Mozambique.

Me pregunto qué hubiera escrito Forn sobre Manso Video Mamobi. ¿Le habrá llegado alguna vez un afiche sobre este videoclub?

Assin Manso es una ciudad de Ghana que algunos pueden conocer por “el último baño”. Así como se indica, era el último punto de la ruta de la esclavitud antes de llegar a las costas para la trata transatlántica del siglo XVII al XIX. Pero para 1980, un poco más, un poco menos, funcionaba un videoclub. De toda la región era el único que tenía copias de los estrenos.

Este videoclub se componía de una camioneta, un generador y una televisión. ¿Cómo anunciaban las películas que iban a pasar? Los artistas locales pintaban los afiches. No llegaban los originales ni tampoco había para imprimir, así que circulaban obras de arte (hoy muy cotizadas en el mercado) por todas las zonas rurales y ciudades que visitaban.

Sobre sacos de harina pintaban las escenas más espectaculares y sangrientas posibles. Así vemos, por ejemplo, la de Jurassic Park donde hay un dinosaurio en primer plano comiendo a una persona a la cual se le ven nada más que las piernas. En la de Freddy se pintó la escena de la bañera, personalmente me parece una buena elección. De todas maneras, hay otro con muchas escenas distribuidas por todo el lienzo. La de Rambo es él en primer plano con un arma y abajo, vuelve a aparecer él en un tamaño más pequeño, cortándole la garganta a lo que supongo que es un vietnamita. La luna grande y redonda recortando su figura le da el toque.

Todos los de Akira y Alien son una joya espectacular. El afiche de Stop making sense de los Talking Heads me parece espectacular: Byrne es una heladera cuadrada blanca como su traje de hombros grandes y lleno de cucarachas con esqueletos bailando a su alrededor y los músicos detrás. Lápidas, zombies, murciélagos, un árbol sobre una luna llena blanca.

El de Odisea en el espacio es canibalismo en primer plano. El feto y la estación espacial colorean el cielo. El de La naranja mecánica tiene un gran pene erecto cortando el afiche por la mitad, varias escenas de la película y explosiones detrás. Si en Boogie nights no te mostraban la herramienta de trabajo del protagonista, bueno, así como en la película de Kubrick, también el afiche se parte al medio por el exuberante miembro del cual se agarra una mujer que está al costado de una penetración explícita arriba de lo que yo veo como Depredadores y penes alienígenas de plástico. No tiene desperdicio.

Muchas veces, quienes pintaban los afiches no sabían de qué iba la película, no llegaban a verla, le encargaban el trabajo y se guiaban por lo que escuchaban en la radio o lo que leían en las revistas. Y no siempre la información llegaba de manera correcta. Imagino que eso sucedió cuando pintaron el afiche de E.T. donde él aparece abrazado a Michael Jackson. De mis favoritos.

A mediados del año 2000, los pósters dejaron de hacerse debido a que estos cineclubes ya no podían competir con los DVD y la gente empezó a ver películas en el living de su casa. Las impresiones también llegaron a todos lados resultando mucho más baratas y rápidas, así que los afiches llegaban en manera digital, se imprimían y chau picho.

Sin embargo, en 2015 Brian Chankin abrió Deadly Prey Gallery en Chicago, donde trabaja con artistas ghaneses. Hoy en día, los afiches son muy cotizados y es difícil saber si son diseños originales de aquellos años o son nuevos de artistas actuales.

De todas formas, lo grotesco, lo explícito y lo espectacular no era un exceso, sino una estrategia: convertir cada estreno en un acontecimiento. Cada afiche era una invitación a dos horas en otros mundos y, siendo sincera, difícilmente hubiera resistido la tentación de comprar mi entrada.