El barrio 22@ es un Distrito Central de Negocios (conocido en terminología anglosajona como “Central Business District CBD”) de más de 200 hectáreas, situado en la zona sureste de Barcelona. Fue creado con el objetivo de transformar el obsoleto suelo industrial del viejo barrio del Poblenou en una ciudad compacta donde las empresas, universidades, centros de investigación y centros de transferencia tecnológica convivieran con viviendas, equipamientos y zonas verdes.
Inicios y planificación
La Modificación del Plan General Metropolitano (PGM) —aún vigente en Barcelona desde 1976— para la renovación de las áreas industriales del antiguo barrio de Poblenou fue aprobada definitivamente el 27 de julio de 2000. Dicha Modificación cambiaba las regulaciones urbanísticas de la zona, que hasta ese momento estaba clasificada como 22a, o sea: Suelo Industrial. Estas nuevas regulaciones permitieron edificaciones relacionadas con las nuevas Industrias Tecnológicas y de Comunicación y, en un simpático guiño de los reguladores, la nueva clasificación urbana pasó a llamarse 22@, mudando del 22a al 22@, y dando lugar finalmente al nombre del nuevo Distrito de Innovación y Negocios.
La norma urbana del 22@ regula los usos y la intensidad de edificación, define una nueva calificación de equipamientos, crea nuevos estándares para la urbanización de todo el sector, establece reglas para los propietarios de suelo y determina las formas y mecanismos de planeamiento para conseguir la reconversión urbana deseada.
El proyecto 22@ es un plan urbanístico, pero, más allá de ello, el ayuntamiento de Barcelona quiso, con su impulsión, crear un nuevo modelo de ciudad. Una ciudad que afrontara los retos de la Sociedad del Conocimiento y que pensase en las estrategias derivadas de las nuevas formas de crear riqueza.
Objetivos Distrito 22@
En la documentación oficial del proyecto se fijaban tres objetivos principales del plan 22@, que podríamos resumir en:
Incentivar la transformación del sector con criterios de sostenibilidad.
Mejora del espacio público, de las infraestructuras y de la calidad de vida.
Acoger actividades económicas emergentes en los sectores de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y la Cultura.
Principales características del Proyecto 22@
Las actividades urbanas densas en conocimiento apuestan por localizaciones centrales, mientras que, tradicionalmente, las actividades industriales eran desplazadas hacia la periferia. Poblenou era un barrio surgido en el siglo XIX; era una periferia de la Barcelona de la época. Con el nuevo distrito 22@, Poblenou se convierte en un nuevo centro urbano no sólo de la capital sino de todo el Área Metropolitana de Barcelona.
El proyecto urbano Barcelona 22@ se diseñó adaptándose a las preexistencias y edificios industriales existentes (cuando eran de valor arquitectónico). Antes del plan, en el Poblenou había 23000 viviendas, de las cuales 4600 en medio de las antiguas zonas industriales, y por ello afectadas por el viejo Plan Comarcal de Barcelona de 1953 y posteriormente por el Plan General Metropolitano (PGM) de 1976. El proyecto Barcelona 22@ salvó parte de las viviendas, y previó la construcción de nuevas, hasta llegar a un máximo de 40000 viviendas más, cohabitando con los nuevos y flamantes edificios dedicados a la Sociedad de la Comunicación.
El proyecto 22@, a pesar de que ya está completamente consolidado, aún hoy en día persiste construyendo nuevas viviendas (en parte de carácter social) y urbanizando los últimos sectores. Se contempla una deliberada mezcla de usos y funciones, preservando la memoria histórica del barrio. La transformación urbana ha combinado la iniciativa pública con la privada.
Un 47% del suelo del proyecto 22@ ha sido destinado a nuevos equipamientos municipales, zonas verdes y vivienda protegida. Un 10% del suelo es destinado a edificios que acojan actividades de formación y divulgación de nuevas tecnologías, y centros tecnológicos y de investigación. Estos edificios acogen actividades densas en lugares de trabajo cualificados.
El proyecto 22@ Barcelona apuesta por el modelo de ciudad mediterránea. Una ciudad compacta, compleja, pero más sostenible que otros modelos de baja densidad. El proyecto 22@ aumenta los 2 m2 de edificación por cada 1 m2 de suelo de la anterior legislación urbanística, a los 3 m2 de edificación por 1 m2 de suelo, para aprovechar de manera intensiva el espacio urbano, símbolo de sostenibilidad ambiental y social.
Para conseguir los objetivos deseados y desarrollar las características urbanas planeadas, el proyecto 22@ contempló la urbanización completa de más de 35 quilómetros de calles, todas con las mejoras de infraestructuras completas necesarias.
En 2018, el Trinity College de Dublín, atendiendo a las características proyectadas para el distrito 22@, y desarrolladas en casi 20 años, definió el 22@ como un referente internacional, inspiración de más de 80 ciudades de alrededor del mundo. Un referente celebrado y criticado por igual.
Críticas vecinales al 22@
No toda la sociedad barcelonesa ha visto con buenos ojos la operación urbana del distrito 22@ . La antigua Asamblea de Jóvenes del Poblenou, hoy en día reconvertida en la entidad Arran del Poblenou, autodefinida como revolucionaria y de izquierda, criticó desde el inicio los planes urbanos y el modelo de sociedad impulsado en el proyecto 22@ . En 2011 publicó un libro (Torres més altes han caigut: El model 22@ al descobert) en el que se criticaba el distrito 22@, al considerarlo un proyecto urbanístico especulativo que beneficiaba a las inmobiliarias, a los propietarios del suelo y a las empresas multinacionales, todo ello sin contar con los intereses y las necesidades del vecindario que había habitado en Poblenou durante más de cien años.
En el libro de la Asamblea de Jóvenes del Poblenou se hace un basto repaso de la historia local del Poblenou, y se plantea la hipótesis que el abandono de las grandes industrias y empresas logísticas del barrio, ocurrido entre los años 60 y 90 del siglo XX, propició un deterioro del modo de vida del barrio, un deterioro de las calles y el espacio público, que el Ayuntamiento de Barcelona no atajó en su momento. En opinión de los vecinos críticos, cuando a finales del siglo el ayuntamiento toma cartas en el asunto, lo hace con un modelo de ciudad especulativo y contando con el gran capital internacional, despreciando a los residentes locales.
En el libro, las listas de empresas internacionales e inmobiliarias que, a criterio de los autores, se han beneficiado del proyecto 22@ son muy largas. También se critica que, a pesar que se conservó vivienda existente anterior al proyecto 22@, gran parte de las viviendas tradicionales, con sus talleres y tiendas históricas, fueron clasificadas de “frente urbano no consolidado”, lo que obligaba a expropiaciones, pero con indemnizaciones (que por ser de cantidades monetarias bajas) no permitían reubicarse en el barrio, y que incluso supusieron la expulsión de la ciudad de Barcelona de los vecinos históricos.
Las críticas de los colectivos vecinales contrarios al proyecto 22@ contrastan ese mismo año 2011 con una visión idílica dada por el ayuntamiento. Según datos municipales, ese año ya se había transformado el 70% del suelo, se habían creado 4500 empresas y 56000 nuevos puestos de trabajo.
Críticas al 22@ desde el ámbito académico
Además de las críticas vecinales, parte de intelectuales y técnicos catalanes también se han sumado a los vecinos y trabajadores desahuciados de sus casas y trabajos. La destrucción del patrimonio industrial (a pesar del conservado expresamente por ley), la gentrificación vecinal y productiva, y el modelo de transformación urbanística basado en la especulación han sido los tres puntos más criticados por una parte del ámbito académico barcelonés.
En 2023, Greig Charnock, José Mansilla y Ramon Ribera-Fumaz fueron los editores del libro colectivo “22@ Barcelona, un distrito de innovación en disputa”, con posiciones críticas respecto al proyecto 22@ , desde un punto de vista antropológico, geográfico, económico, histórico, etc. En el libro, la Gran Recesión de 2008, la Crisis del Ladrillo que tuvo lugar inmediatamente después, con especial virulencia, en Catalunya y el resto de España, y los movimientos vecinales y políticos que surgieron con ello, como por ejemplo el 15M, aparecen íntimamente relacionados con las posiciones a favor y en contra del proyecto 22@ Barcelona como modelo de distrito de innovación y negocios.
La primera manifestación en contra del 22@ tuvo lugar delante del ayuntamiento el 28 de febrero de 2002 (con una asistencia estimada de tres millares de vecinos). Las manifestaciones y los actos de protesta frente a cada derribo se han ido sucediendo, sin que con ello se parara la maquinaria transformadora del proyecto 22@ Barcelona.
Viviendas sociales
A pesar de que el origen del proyecto 22@ fuera la creación de un distrito de innovación y negocios, como hemos visto, desde la planificación estaba planteada la importancia de la mixtura de los usos, y por ello, dotar al nuevo barrio también de edificios de vivienda. Y una parte importante de la planificación estaba destinada a vivienda social, en edificios de características arquitectónicas modernas y sobre todo sostenibles, teniendo en cuenta la iluminación natural y las relaciones sociales. Entre las actuaciones llevadas a cabo destaco las siguientes.
Edificio de vivienda social en calle Almogàvers, número 125. Ordenación volumétrica de tres cuerpos con un patio central, en total 112 viviendas, ordenadas de tal forma que disfrutan cada una de ellas de un mínimo de 3 horas diarias de radiación solar directa durante todos los meses del año. Obra de los arquitectos Santi Ibarra, Toni Montes, Lluís Ortega, Xavier Osarte y Esther Segura.
Edificio de vivienda social en la calle Pallars 350, diseñado para ser ocupado por jóvenes. Pasillo central con pequeñas viviendas a ambos lados. Los diez mil metros cuadrados de superficie edificada permiten 146 pisos de tres estancias. La fachada presenta una imagen abstracta gracias a la alternancia de las terrazas con el espacio público. Obra de los arquitectos Ramón Sanabria y Josep Maria Casadevall.
Edificio de vivienda social en calle Josep Pla 113, conjunto de dos torres de ocho pisos, alineada cada una de ellas a las dos calles del cruce donde se ubica el conjunto. La planta tipo de las torres dispone de cuatro viviendas distribuidas centrífugamente alrededor del núcleo central de comunicaciones. Las 70 viviendas del conjunto tienen todas diversas orientaciones, pero excelentes en todos los casos. Obra de los arquitectos Ricard Mercadé y Aurora Fernández.
Edificio de vivienda social en calle Roc Boronat 104. Volumen construido único que se adapta de forma arquitectónica brillante a un solar triangular muy agudo. Una sola crujía estructural permite liberar los espacios interiores y ganar flexibilidad en la distribución interior. Los 95 pisos de la promoción están conectados a la red Districlima, que distribuye calor para calentar el agua sanitaria y la calefacción por todo el ámbito del 22@ . Obra de los arquitectos Joan Sabaté y Horacio Espeche.
22@ hoy en día
Después de 20 años de desarrollo del proyecto urbano 22@, el ayuntamiento de Barcelona aprobó una Modificación Parcial del Proyecto, validada en el pleno municipal el 31 de mayo de 2022. La iniciativa pretende impulsar un 22@ más inclusivo y sostenible, con una propuesta de regeneración urbana que mantenga su dinamismo y potencial económico. Es una apuesta clara por generar un tejido de ciudad mixta de más calidad ambiental, que potencie la vida cotidiana y las actividades productivas.
La modificación surgió de un proceso de Reflexión Participativa con el conjunto de agentes del territorio, con el objetivo de trazar la hoja de ruta compartida que pudiera guiar la transformación futura de Poblenou. En el proceso, llamado Repensem 22@, participaron más de mil personas de diferentes entidades y sectores. El proceso Repensem 22@ tuvo por objetivos:
Mitigar el impacto de la emergencia climática.
Generar nuevo techo para vivienda asequible y;
Garantizar la diversidad de actividades económicas.
La Oficina 22@, fundada en este proceso, ha permitido crear una ventanilla única, para empresas y ciudadanos, que facilita los trámites e integra toda la información, la mantiene actualizada y la pone a disposición del público en general, tanto el local como el internacional, para dar un servicio eficiente y transparente a la ciudadanía.
Epilogo
Los abuelos del autor de este artículo vivieron en pleno centro del antiguo barrio del Poblenou (en la calle Pere IV) hasta su muerte. También vivió allá mi madre hasta que se casó. Y mi tío abuelo aún vive en las calles del antiguo barrio, hoy en día convertidas en flamante parte del 22@ .
Realmente, el barrio ha cambiado radicalmente, a los propios vecinos, y a los que tenemos parte de nuestras raíces allá, nos es difícil reconocer las viejas calles suburbanas con los antiguos talleres y almacenes, hoy convertidas en entornos de modernos edificios. Si el cambio ha sido en positivo (como indican desde la Oficina 22@ y el Ayuntamiento), o negativo (como acusan algunos colectivos), eso lo decidirá cada uno de los lectores.
Bibliografía
Assemblea de Joves del Poblenou; Assemblea d'Endavant del Poblenou. (2011). Torres més altes han caigut: El model 22@ al descobert. Barcelona: autoeditado por los autores.
Ayuntamiento de Barcelona. Oficina 22@ .
Ayuntamiento de Barcelona. (2011). 22@ Barcelona. 10 anys de renovació urbana / 10 years ad urban renewal.
Charnock, G.; Mansilla, J.; Ribera-Fumaz, R. (2023). 22@ Barcelona. Un distrito de innovación en disputa. Barcelona: Icaria Editorial.















