Los premios a la producción artística e intelectual han desempeñado un papel fundamental en el reconocimiento y la celebración del talento creativo por mucho tiempo. Los galardones van ciertamente más allá de simples trofeos o certificados; afirman de hecho el trabajo disciplinado, la visión y la originalidad de los creadores e investigadores, estimulando sus carreras y las artes visuales en general.
En el presente artículo, el crítico de arte, curador y gestor cultural, Juan Carlos Flores Zúñiga analiza la importancia de los premios en las artes visuales, su impacto en los productores e investigadores en dicho ámbito creativo y su contribución al panorama cultural general de una nación tomando como modelo el resiliente sistema de premiación adoptado por la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA) globalmente que ha encontrado en su sección en Costa Rica un meritorio estudio de caso dado que viene ganando tracción y valor reputacional conforme se consolida año con año.
Comparto con otros críticos y observadores que un sistema de premios debe incluir tanto creadores como investigadores, y debe ser articulado como un proceso crítico con transparencia, rigor profesional e independencia de las instituciones públicas, el sector privado y los agentes del mercado, principalmente, para poder impactar el entorno artístico cultural idealmente al menos de cinco maneras concretas:
1. Reconociendo integralmente el talento y la innovación en las artes visuales
Una función innegable de los premios es celebrar el talento y la innovación de manera integral. Por ello, deben reconocer la creatividad, la habilidad técnica y conceptual y la dedicación de los artistas e intelectuales del arte en diversos medios y géneros de expresión, ya sea pintura, escultura, fotografía, instalación, grabado, arte digital, literatura sobre arte, curaduría, investigación y crítica. En un campo donde la creatividad suele evolucionar y hasta revolucionar con el tiempo, los premios también sirven el propósito de identificar la obra y proceso de quienes cruzan los límites tradicionales y exploran nuevas formas de expresión. Un reconocimiento no solo puede validar el trabajo de un creador o investigador, sino que también ofrece la posibilidad de identificar los cambios continuos que registran las artes visuales.
De hecho, un robusto sistema de premiación puede estimular la experimentación, contribuyendo a que los artistas tomen riesgos sin temor a ser ignorados por sus resultados. Cuando el premio se transformar con el tiempo en una que reconoce la producción y la investigación innovadora tienden a impulsar nuevas tendencias e incluso a inspirar a las siguientes generaciones a explorar con libertad sus propios enfoques innovadores.
2. Reposicionando carreras profesionales y oportunidades de crecimiento
Cuando un premio remunerado o no, es concedido con rigor e independencia por un cuerpo con experticia y una metodología prolija tiene un impacto reputacional muy positivo en la carrera del artista o investigador que lo recibe.
No obstante, premios con las características ya citadas brindan oportunidades a los artistas e intelectuales para establecer contactos, realizar exposiciones, publicar en nuevos espacios, obtener patrocinio o becas y hasta ganar atención mediática, aspectos esenciales para los productores artísticos que buscan afirmarse o alcanzar nuevas audiencias.
Además de los beneficios directos para sus respectivas carreras, los galardones mejoran la credibilidad y reputación de un creador o investigador, facilitándole la obtención de comisiones, colaboraciones y hasta becas. Para los artistas noveles, en particular, ganar un premio puede ser también un paso clave para desarrollar una sólida carrera.
3. Fomentando la diversidad de nichos en las artes visuales
Los premios en arte al reconocer una variada gama de estilos, medios y perspectivas promueven tácitamente la diversidad en el entorno artístico-cultural. Muchos sistemas de premios se centran en categorías específicas, como arte contemporáneo, artes visuales o artes escénicas, lo que permite el reconocimiento de diferentes géneros, pero casi ninguno reconoce las contribuciones anuales de nichos como la literatura artística, la curaduría, la crítica de arte, la investigación estética y la gestión cultural y artística de personas y/o instituciones.
Es claro que “la diversidad es crucial para enriquecer el mundo del arte y ampliar su alcance a un público igualmente diverso e inclusivo” como ha declarado la crítica Samantha Thompson1.
La autora agrega que “cuando se celebran las distintas voces y perspectivas del entorno, los reconocimientos desafían los estereotipos y coadyuvan a establecer un entorno de respeto mutuo e inclusión donde todos los creadores tienen la oportunidad de brillar”2.
De hecho, coincido por haber sido jurado varias veces en que un sistema de premios puede proporcionar una plataforma para visibilizar diversas perspectivas frescas y únicas, que como un espejo reflejan los que los artistas e investigadores reciben del mundo.
4. Socialización y sensibilización del público sobre las artes visuales
Otra manera en que los premios sirven a la sociedad es al tender puentes entre las manifestaciones artísticas y culturales y el público en general, socializando sus contribuciones, y fomentando la apreciación estética. De hecho, las ceremonias de premiación, las exposiciones, las publicaciones y la cobertura mediática atraen la atención hacia el trabajo de artistas e intelectuales noveles y consagrados, incrementando la accesibilidad de las manifestaciones artístico-culturales una audiencia cada vez más amplia. Conforme aumenta la familiaridad de la gente con diversas producciones del arte y la cultura se acrecienta su comprensión de las artes visuales y, por ende, el impacto en la sociedad es manifiesto.
Soy un firme creyente de que los premios cuando son el resultado de un proceso serio e imparcial fomentan una genuina conexión personal de los espectadores con la producción de los galardonados. Un acto de premiación es, no obstante, una celebración de las contribuciones de los artistas e intelectuales mediante eventos que pueden inspirar a las personas a explorar sus propios intereses creativos, apoyar a la comunidad artística nacional e incluso apoyar la financiación y los recursos para el fomento de las artes y la investigación estética y cultural. De esa manera, los premios cumplen un rol activo en el desarrollo de una sociedad que valora y apoya la expresión creativa y la investigación asociada a esta.
5. Apoyar el fortalecimiento crítico de una cultura artística e intelectual
Los premios pueden también fomentar el desarrollo crítico de la comunidad artística e intelectual en el ámbito de las artes visuales al apoyar nuevos talentos y fomentar oportunidades de mentoría y crítica profesionales. No obstante, la selección y premiación de un determinado artista y/o intelectual demanda un análisis serio, crítico y responsable. Hay, claro, distintos premios que incluyen mentoría o financiación para proyectos, lo que permite a los artistas desarrollar sus habilidades, colaborar con otros y ampliar sus horizontes creativos, pero casi ninguno incluye un proceso crítico desde la misma gestación del premio, por lo que a menudo terminan siendo desacreditados por el favoritismo y los conflictos de interés entre los jurados o comités de selección y premiación.
Acercamiento crítico a los premios
He venido señalando desde el 2024 en este medio que con la trazabilidad que permiten los sistemas de premiación imperantes los reconocimientos periódicos en la escena artístico-cultural se “han convertido en mecanismos mediante los cuales ciertos grupos de poder generalmente asociados a estamentos políticos, económicos y académicos dominantes oficializan ciertas producciones y creadores mediatizando sus propósitos3”.
A pesar la importancia de los premios en los cinco aspectos explicados al inicio de este artículo, desde las instancias oficiales de cultura, el Estado y la Academia en mi entorno inmediato, el istmo centroamericano, la promesa de estimular a artistas e intelectuales se transforma con mucha frecuencia en un juego entre cabilderos del poder que ayunos de criterio e independencia, promueven con relativo “éxito” distinciones acompañadas de importantes estipendios a conocidos y familiares independientemente del mérito de sus contribuciones formales.
No obstante, hay un tácito consenso entre los productores de bienes culturales y artísticos, investigadores, coleccionistas, curadores y marchantes de que el peso de un sistema de premios depende sobre todo de quien los concede. Si se trata de una entidad pública o privada, que actúa consistentemente de manera ética y seria, sus selecciones pueden convertirse en un elemento clave para el mercadeo artístico e intelectual, pero “su sostenibilidad en el mediano plazo del valor del premio depende del mérito intrínseco de la obra distinguida”4.
“Definitivamente contribuye a la carrera de un artista haber ganado un galardón como el Premio Turner o haber representado a un país en la Bienal de Venecia u otro evento clave. No obstante, la obra de arte en sí (fecha, calidad e historial de exhibición y publicación) supera cualquier premio relacionado”5, ha apuntado acertadamente el coleccionista inglés, Cristhian Levet.
La alternativa abierta por AICA Internacional
Sistemas de premios y reconocimientos como los establecidos por las secciones de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA Internacional) suponen una seria alternativa a las falibles convocatorias existentes basadas a menudo en autonomizaciones.
Los primeros responden en primer lugar a una clara tendencia general consistente en abolir los límites etarios siguiendo las tendencias contemporáneas.
Como ha puntualizado la consultora en artes visuales, Candace Worth, “Esto tiene sentido en un momento en el que el mercado está reconociendo la importancia de los artistas que se pasan por alto y que se encuentran en la mitad de su carrera”6.
A pesar de nuestra afirmación inicial de que los premios otorgados con seriedad e imparcialidad impactan positivamente a los productores artísticos y culturales, un examen a profundidad de los sistemas de premiación más conocidos en las artes visuales, evidencia que ser nominado y/o recibir un reconocimiento no garantiza un éxito comercial inmediato si no media un consistente mérito artístico (concepto, proceso y técnica sólidos) o intelectual (como garantía cualitativa innegable).
Por lo tanto, si un artista o intelectual recibe, por ejemplo, un reconocimiento por su producción más reciente de parte de un jurado o entidad respetables se tiene la fe de que continuará creando con calidad y consistencia en su respectivo ámbito creativo, aunque no se pueda garantizar esto. Y este es el aspecto más positivo de entregar un galardón, que se reconoce públicamente la tenacidad, talento y disciplina con que el creador lo ha producido y los costos intrínsecos que entraña.
Sin embargo, como ya hemos apuntado en otros espacios, el juicio estético como parte de un sano ejercicio crítico es requisito obligado en una premiación para trabajar con equidad ofreciendo una clara y tajante separación entre la excelencia y la mediocridad. Por ello es por lo que un premio marca un constructivo hito en el desempeño específico de la carrera creativa de un artista o de un intelectual.
No puede uno negar que un reconocimiento público influya en el comportamiento de quien lo recibe (algunos se tornan condescendientes y hasta engreídos, pero están también los que lo asumen como un reto para mejorar constantemente)7.
De forma sucinta, el otorgamiento de un reconocimiento público si se hace con transparencia, seriedad profesional y ética distingue un momento clave en la vida de un artista y/o intelectual por sus contribuciones, pero rara vez puede conjurar su futuro. De hecho, estamos a modo de analogía ante una fotografía que registra para la historia un logro temporal que puede que nunca más se repita.
Hacia un escenario sin padrinos
Ante un escenario regional y global donde prevalecen mecanismos informales que sesgan la selección y premiación del auténtico talento se ha vuelto imperativa la afirmación de modelos alternativos, libres e independientes que no limiten las convocatorias a un “club de premios entre amigos y colegas” sin transparencia.
A modo de evidencia, se han establecido regulaciones en muchos países para que los jurados provengan principalmente de universidades o instituciones oficiales. Raramente se toman en cuenta a los críticos de arte o investigadores estéticos en la toma de decisiones de órganos temporales, lo que ha creado lamentables “argollas” académicas y socioculturales que con desmedida influencia –sin chequeos ni balances– hacen de los procesos de premiación sin importar quién los organice eventos endógenos, donde se premian a miembros de su propio círculo profesional o de influencia.
Ante este sombrío panorama, resulta estimulante que al menos en una decena de naciones de la América Latina y el Caribe, las secciones locales de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA) con independencia del Estado, la academia, el mercado y los grupos de interés, hayan venido implementando gradualmente un sistema anual de premiación alternativo para premiar y reconocer anualmente la producción artística e intelectual. A la cabeza de este movimiento se encuentran Brasil, República Dominicana, Venezuela, Cuba y Costa Rica. En esta última nación del istmo centroamericano el proceso cuenta ya con cuatro ediciones, y por ello, se justifica retomarlo como un caso de estudio en proceso.
La sección costarricense de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA) –la más joven del organismo internacional con base en París– realizó el 18 de febrero del presente la cuarta entrega del Premio de la Crítica en trece categorías, la mayoría de las cuales no se visibilizan en convocatorias oficiales, como la investigación teórico-estética, la publicación de catálogos de arte, revistas especializadas en artes visuales, la proyección artística internacional, la difusión y la labor cultural institucional, el mecenazgo y la misma crítica de arte8.
Para evitar los “cabilderos”, el “favoritismo” y el “sesgo académico” las nominaciones y premiación se han blindado con base en un modelo adoptado y perfeccionado por AICA Internacional, que establece que cada miembro activo de la sección nacional puede emitir un solo voto razonado en un formulario estructurado por cada categoría postulando únicamente a la obra, labor y/o producción de cada artista y/o intelectual que se produjo durante el año de evaluación y que además conoce directa y presencialmente.
Es claro que ningún proceso de premiación es infalible, pero este en particular evidencia representatividad, e inclusividad en las nominaciones y diversidad de criterios e independencia de los asociados en la identificación, evaluación, selección y recomendación de los nominados. Una labor que cumplen anualmente para cada categoría del premio conforme a la visión y misión de profesionalizar la crítica de arte y defender la libertad de expresión como ordenan sus estatutos y el reglamento de premiación.
Decantando poco a poco
Durante la cuarta edición de la premiación que tuvo lugar en febrero último en la Biblioteca Nacional de Costa Rica la presidenta de AICA Internacional, Dra. Malgorzata Kazmierczak, señaló que el capítulo costarricense sigue abriendo brecha como un eficaz agente de cambio en la escena internacional al poner sus múltiples talentos al servicio de otras secciones fuera de Costa Rica y a la vez estimular con proyectos como la presente edición, premios y reconocimientos de alto valor reputacional a los agentes y productores culturales y artísticos costarricenses, “son un ejemplo por emular internacionalmente, creando con cada premiación positivos hitos que trascienden allende las fronteras nacionales”9.
Estos galardones son otorgados anualmente desde el 2022 por la Asociación Internacional de Críticos de Arte – AICA Costa Rica, como parte de un complejo proceso de monitoreo y evaluación de las actividades de artes visuales que se realizan en el país centroamericano, fiscalizado por su Comité de Premios y Reconocimientos (CPR), integrado por Alvaro Zamora Castro, Irene Antillón Ugalde y Otto Apuy Sirias.
La gestora y crítica, Irene Antillón Ugalde, miembro del CPR, señaló que el propósito del premio “es reconocer a creadores, gestores, críticos de arte y curadores, mecenas, publicaciones y eventos especiales realizados en torno a las artes visuales. Por ello, al operar la premiación con el rigor profesional e independencia que se viene aplicando en la selección y premiación de los galardonados ha venido convirtiendo este galardón en uno de los reconocimientos más importantes dentro del campo de las artes visuales nacionales marcando un hito regional”10.
El galardón otorgado a cada premiado consiste en un diploma y un trofeo especialmente diseñado por el prestigioso artista conceptual y multimedial, Otto Apuy Sirias, quien además de crítico de arte, es teórico y escritor.
El emprendimiento no recibe subsidios estatales, ni acepta nominaciones de terceras partes o presiones de cabilderos. Por ello, el evento público depende de voluntarios que aportan tiempo, dinero, esfuerzo y talento para hacer posible el éxito de la actividad que en su tercera entrega superó nuevamente las expectativas con más de un centenar de asistentes presenciales entre galardonados, autoridades de gobierno, representantes del sector cultura, coleccionistas y prensa, así como más de dos mil personas conectadas en la transmisión simultánea en línea.
Resultados del 2025
El siguiente es un recuento de los artistas e intelectuales premiados en la IV Edición del Premio de las Críticas AICA Costa Rica correspondiente al 2025.
1. Premio AICA a la Mejor Exposición Individual en espacio estatal
Esta categoría reconoce la mejor muestra individual en museos, centros culturales y galerías financiadas con fondos públicos estatales dirigido a los artistas que hacen propuestas de calidad e innovadoras y que hayan destacado durante el año del reconocimiento.
Nominados: Guillermo Porras, Francisco Zúñiga y Lola Fernández.
Ganador por mayoría de votos: Lola Fernández Caballero por su exposición retrospectiva “La Infinita Lola: el arte de reinventarse” realizada en el Museo Rafael Ángel Calderón Guardia.
Fernández Caballero es una artista con más de setenta años de trayectoria que funda su práctica pictórica denotando componentes y formas gráficas que apuntan a una representación de la realidad donde “todo lo que existe está dibujado”.
La perspectiva en sus obras expuestas es conceptualmente geométrica, lo que no se debe confundir con simétricamente proporcionada. De hecho, a diferencia de otros artistas de su generación como Gonzalo Morales y, Rafa Fernández, su sólida formación académica en Costa Rica, Colombia e Italia le ha permitido dibujar mediante la pintura directamente en el lienzo, sin necesita de bocetos o dibujo sobre la tela
Su disciplina y proceso creativo la han convertido en una de las artistas más prolíficas de su generación, el propósito de su obra reside en su carácter intuitivo.
Es posible ver una asociación de la memoria del artista con su análisis, su estética, sus intenciones. Una gran etapa y consolidación de un estilo y una visión ordenada de la memoria espacial
Finalmente, la metodología de esta propuesta desemboca en muchas vías, es decir, aperturista, primero por su vinculación a sus recuerdos y su estilo, como a la buscadora de objetos, y la analista que encuentra el sentido de sus vivencias y las expone visualmente.

Lola Fernández Caballero (centro) en medio de obras de su exposición "La Infinita Lola" galardonada en la categoría "Mejor exposición individual en espacio estatal". Fotos: AICACR.
2. Premio AICA a la Mejor Exposición Individual
Esta categoría reconoce la mejor muestra individual en museos, centros culturales y galerías e instituciones financiadas con fondos privados dirigido a los artistas que hacen propuestas de calidad e innovadoras y que haya destacado durante el año del reconocimiento
Nominados: Eddy Fernández y Jesús Mejía.
Ganador por mayoría de votos: Jesús Mejía por su exposición “Letanías urbanas” realizada en Galería Lado B/ Laboratorio Creativo, San José, Costa Rica.
Mejía nos lleva a reflexionar sobre la violencia urbana, conforme a una analogía simbólica fundada en una oración de súplica en contextos de aflicción que llamamos letanía. Para enfatizar sus representaciones, recurre a un montaje tenebrista y rompe así con el formato pictórico que le venía caracterizando.
En esta oportunidad el artista desgarra las telas para experimentar con los efectos de la luz artificial y del espacio. Dicho acento dramático altera, cual componente retórico, el sentido de la obra, tanto como su configuración técnica.
Es una muestra que resuena en el alma de quienes viven la ciudad como una realidad cotidianamente triste y violenta. No obstante, su impacto es más personal que social.

Jesús Mejía (centro) en medio de obras de su exposición "Letanías urbanas" galardonada en categoría "Mejor exposición individual en espacio privado". Fotocomposición: AICACR.
3. Premio a Mejor Exposición Colectiva
Esta categoría reconoce la mejor colectiva en museos, centros culturales y/o galerías privadas con base en una propuesta curatorial o museográfica de calidad e innovadora a partir de la participación de distintos artistas, con obras individuales y/o colaborativas, organizada durante el año de reconocimiento.
Nominados: Sombras Urbanas, Paradojas del Colectivo Soma y Paisajes Diversos del CIICLA.
Ganador por mayoría de votos: “Paisajes Diversos” en el Museo de Arte Costarricense.
Esta exposición colectiva comisariada por la Dra. Eugenia Zavaleta Ochoa del CIICLA tuvo el mérito innegable de reunir obras en el Museo de Arte Costarricense generalmente inaccesibles, pintadas por artistas que, en su mayoría, poseían formación académica. Ellos se atrevieron a pintar al aire libre.
Su visión del paisaje costarricense estaba marcada por una estética romántica e idealista que también asumió la siguiente generación nacionalista. Algunos enfoques históricos alimentan el debate crítico sobre nuestra “arcadia tropical”, que suele ser caracterizada como una Costa Rica pacífica, justa y sencilla, dominada por carretas, casas de adobe, gente de tez blanca, cálido sol, frondosos árboles, bellas playas y campesinos apacibles.
Tales representaciones en la colectiva se originan, principalmente, en distintos medios de prensa de la década del 30 del siglo pasado, debido, probablemente, al choque de dos cosmovisiones filosóficas opuestas: el idealismo y el materialismo.

La comisaria Eugenia Zavaleta y una de las obras de la colectiva “Paisajes diversos” premiada en la categoría "Mejor exposición colectiva". Foto: AICACR.
4. Premio AICA a la Mejor Investigación Teórico-Estética
Se otorga al investigador o equipo de investigadores que, durante el año del reconocimiento, haya realizado una significativa labor de investigación teórica estética sobre las artes visuales producidas en el país y que contribuya a ampliar su comprensión y estudio.
Nominado: Ensayo “Voces de una identidad olvidada”, Revista Internacional de Estudios Asiáticos, Vol. 4(2): 248-288, Julio-diciembre 2025.
Autor ganador: Carlos Calderón Herrera.
Calderón Herrera plantea la existencia de una relación intrínseca entre la sociedad, la historia y la cultura, que ha influido en el desarrollo de un selecto grupo de creadores visuales de ascendencia china, cuya exploración en la historia del arte y la cultura costarricense es insuficiente, como evidencia el vacío en la bibliografía e investigaciones académicas sobre este tema.
El investigador recurre a la reconstrucción histórica mediante entrevistas a autores veteranos y jóvenes en el quehacer artístico nacional de ese grupo étnico para concretar un estudio cultural seminal.
5. Premio AICA a Mejor Publicación Crítica en Artes Visuales
En esta categoría se premia la edición de un libro o catálogo de arte, página web, cd-rom, etc., con aportes en contenido, calidad editorial y de diseño gráfico enfocado en la crítica de artes visuales.
Nominados:
a) “Reflexiones sobre arte costarricense”, Autor. Efraín Hernández. Editorial Banco Central de Costa Rica. ISBN 978-9968-530-73-6. Fecha de publicación: 3 de abril, 2025.
b) “Bienales en América Latina y el Caribe: Escenarios de confluencia entre modernidad y contemporaneidad” - Editor general: Juan Carlos Flores Zúñiga. Editorial AICA regional América Latina y el Caribe. ISBN 978-9930-00-017-5. Fecha de publicación: 25 de febrero, 2025.Ganador por mayoría de votos: AICA Regional América Latina y el Caribe.
Estamos ante una obra fundacional construida sobre las contribuciones de nueve críticos de arte e investigadores establecidos de ocho naciones.
Mediante sus ponencias producto de tres encuentros realizados en el 2023 diseccionan, discuten y ponderan el proceso histórico de bienalización en el contexto dinámico de la América Latina y el Caribe.
Este libro electrónico en formato bilingüe (español-inglés) financiado por AICA Regional: América Latina y el Caribe revisa y cuestiona las repercusiones, influencias, yuxtaposiciones, préstamos, consecuencias y mistificaciones de las bienales con base en una visión del macrotema de las mismas en el subcontinente en relación con su respectiva zona de influencia.

Portada del libro galardonado como mejor publicación en artes visuales. Fotograma: AICACR.
6. Premio AICA a Mejor Catálogo de artes visuales
En esta categoría se reconoce la edición de catálogo de arte impreso y/o digital, con aportes de contenido, calidad editorial y diseño gráfico con participación de curadores, críticos de arte y otros especialistas.
Nominado: “Rudy Espinoza: después de la última escena”, Editorial Museo de Arte Costarricense Dic. 2024. Liberado: Enero, 2025. ISBN: 978-9968-589-24-6.
Ganadora: Ericka Solano Brizuela, directora general de la edición.
Esta es una obra impresa notable sobre un grabador que no ha sido estudiado a fondo. Destaca el reposicionamiento de Espinoza por su constante innovación y constancia en el empleo de las técnicas de grabado en metal para construir un discurso visual sólido y complejo.
Sobresalen en esta obra el estudio de algunas de sus series, como Los barrios, Muriendo a la intemperie, Estigma, Pecado y redención, Cuerpos dulces y la última serie en la que se encontraba trabajando al momento de su muerte, a saber, Madre natura.
No menos importante en esta obra es que constituye también el primer catálogo impreso razonado del artista en el país.

Ericka Solano Brizuela, directora general de la edición del mejor catálogo del 2024, junto a la portada de la obra. Fotocomposición: AICACR.
7. Premio a la Mejor Labor Institucional
En esta categoría se otorga el premio a la entidad que, durante el año del reconocimiento, haya realizado una significativa labor de promoción, difusión y desarrollo de las artes visuales en general.
Nominado: Museo de Arte Costarricense creado con la Ley N° 6091 del 7/10/1977.
Ganador: MAC Costa Rica.
El MAC tuvo hasta diciembre de 2025 un alto rendimiento en la producción de cinco libros-catálogos impresos sobre importantes exhibiciones desarrolladas bajo su curaduría. Estos son recursos vitales para la investigación, historia y crítica del arte.
El enfoque de las exhibiciones iniciado en enero del año pasado ha estado orientado a retomar la senda marcada por su ley de creación de ser un referente del arte nacional. Desde “Paisajes Diversos” hasta “Cuerpo y permanencia” se ha sentido el peso de esta visión.
Este reenfoque permitirá mayor claridad y sanos límites entre la producción histórica artística y las expresiones contemporáneas.

El Museo de Arte Costarricense (MAC), ubicado en la Sabana, ha tenido una prolífica labor educativa, documental y expositiva durante el 2025, por lo que recibe el premio en la categoría "Mejor labor institucional". Fotocomposición: AICACR.
8. Premio a la Proyección Internacional
En esta categoría se entrega el reconocimiento entre aquellos artistas con participación en eventos internacionales, o que hayan realizado alguna exposición significativa fuera del país durante el año de reconocimiento.
Nominados:
a) Priscilla Monge por “Cuestiones de vida o muerte”, una retrospectiva de la artista costarricense en el Centro Gallego de Arte Contemporáneo (CGAC), Galicia, España.
b) Pablo Murillo por “La mirada triangular”, instalación expuesta en “Desplazamientos” en la Galería C de la Universidad Complutense de Madrid, como parte del Festival PHotoESPAÑA.Ganador: Pablo Murillo.
En el 2025 se realizó la presentación de la instalación de Murillo en la capital española. Aunque ya ha expuesto fuera del país, esta propuesta resulta innovadora. Su tema y propósito descansan sobre una inspiración muy personal, pero también invitan a considerar tópicos universales, como la alteridad, la existencia del otro, el espejo como referente emocional y otros que han ocupado por milenios a los filósofos.
Murillo pone en movimiento mediante esta instalación una relación lúdica entre objeto, sujeto y espacio por medio de un juego de espejos e imágenes, estimulando a la audiencia a cuestionar el acto mismo de mirar.
Inspirada en su propia vida, trabaja sobre dos ejes familiares en torno al envejecimiento acelerado por factores de salud. Su testimonio personal se enriquece con la lectura de quienes no lo conocen y entran en contacto con su propuesta.

Pablo Murillo (izquierda) junto a parte de los componentes de su instalación que le valieron el reconocimiento en la categoría "Mejor Proyección Internacional".
Fotos: AICACR.
9. Premio a la Mejor Difusión de las Artes Visuales
El premio en esta categoría se otorga a la persona, institución, medio de comunicación, publicación periódica o fundación con una reconocida y sostenida labor en la difusión de las artes visuales en general.
Nominado: Masa Crítica: Revista en línea y plataforma cultural fundada en el 2023 por el artista visual Lucho Castro y el investigador y coleccionista José Ángel Ortiz.
Ganador: Revista Masa Crítica.
En dos años de existencia el medio de comunicación Masa Crítica ha establecido un importante posicionamiento en el nicho de los artistas contemporáneos sin descuidar temas de gestión cultural y crítica de arte.
Los artículos en general tienen un fuerte énfasis didáctico que domina la narrativa de las publicaciones, con irregulares irrupciones de artículos más interpretativos sobre arte y crítica.
Es uno de los pocos medios digitales que se ocupa con sentido de continuidad y profesionalismo de las artes visuales desde diferentes perspectivas: entrevista a artistas, historia del arte, crónicas sobre exposiciones y coleccionismo.
Su labor sienta un importante precedente sobre el modelo a seguir localmente en materia de publicaciones especializadas en arte y cultura.

Portada y secciones de diferentes números de la Revista y plataforma digital "Masa Crítica" a la que se otorgó el premio de “Mejor difusión de las artes visuales” 2025. Montaje fotográfico: AICACR.
10. Premio a la Mejor Labor Curatorial
En esta categoría se reconoce al profesional(es) en curaduría, que haya(n) realizado una contribución significativa al desarrollo del arte y la cultura nacionales mediante una labor conceptualmente sólida e innovadora y con alto valor educativo y artístico.
Nominada: Exposición "Francisco Zúñiga: Cuerpo y permanencia", en el Museo de Arte Costarricense, de octubre de 2025 a abril de 2026.
Ganadores: Esteban Calvo Campos y Ericka Solano Brizuela.
La curaduría de Calvo y Solano se concentra conceptualmente en el sentido de monumentalidad que caracterizó la obra gráfica, pictórica y escultórica del mexicano-costarricense Francisco Zuñiga en México. Encargadas por gobiernos cuya política enfatizaba la conexión entre el pueblo y un destino manifiesto, el escultor ponía al pueblo amerindio como ser social, en el centro del debate de la identidad cultural, el empoderamiento frente a la desigualdad y el orgullo nacionalista casi folclórico frente a la pobreza.
La exposición nos sumerge bajo el diseño del recorrido y montaje de los curadores en los procesos externos e internos de la compleja sociedad donde Zuñiga creó su obra más importante con valores y sentimientos contradictorios.
Esta curaduría es parte de un proyecto colaborativo donde cada sección pasa revista a la representación del cuerpo humano, particularmente en la expresión de la figura humana indígena, principalmente relacionada con los arquetipos femeninos.

Esteban Calvo y Ericka Solano, curadores distinguidos en la categoría "Mejor curaduría" por su labor en la exposición “Francisco Zúñiga: cuerpo y permanencia”. Fotocomposición: AICACR.
11. Premio AICA a Críticos Jóvenes
En esta categoría se distingue a los críticos de arte jóvenes y emergentes menores de 35 años para estimular temas y regiones geográficas que no se cubren habitualmente en los medios; fomentar nuevas formas de expresión crítica; y promover la circulación internacional de nuevas ideas y nuevos escritos con criterio e independencia en el análisis, interpretación y visibilización de la producción artística.
Autores de ponencias nominados: Josué Quirós Arias y Snyder Pinell Guzmán.
Ganadores por fallo de jurado: Primer lugar Josué Quirós Arias y segundo lugar Snyder Pinell Guzmán.
El comité, conforme al reglamento oficial aprobado por AICA Costa Rica para esta edición del premio en esta categoría, procedió a cumplir con las responsabilidades asignadas para el acopio, revisión, validación, evaluación, asignación de premio y/o reconocimiento y comunicación a la Junta Directiva de la asociación de los ensayos y ponencias válidas entregadas por autores externos a la asociación en el período comprendido entre el 10 de setiembre y el 1 de diciembre del 2025.

Josué Quirós Arias, distinguido con el primer lugar en la categoría "Críticos jóvenes" con base en su ponencia evaluada por un jurado de tres críticos de AICA. Foto: Juan Carlos Fonseca.
El Comité de Premios y Reconocimientos (CPR) por unanimidad en esta categoría –la única que requiere un jurado– seleccionó para el primer lugar a Josué Quirós Arias por su ensayo “Emociones, ficciones y alusiones - Adolfo Siliezar”, una crítica sobre la exposición de Siliezar que tuvo lugar entre el 21 de agosto y el 27 de septiembre de 2025 en el Museo Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia (MCG) en Barrio Escalante, San José, Costa Rica.
Y, para el segundo lugar, a Snyder Pinell Guzmán por su ensayo “La experiencia sensorial en “Mirar desde la piel”: una crítica sobre la exposición de Geoffrey González Jiménez” que tuvo lugar en la Galería Nacional (Museo de los niños) del 3 al 31 de octubre del año pasado.

El ganador del segundo lugar en la categoría "Premio Críticos Jóvenes" mostrando su trofeo y diploma en la entrega. Foto: Juan Carlos Fonseca
Por la calidad del trabajo de este último crítico joven, el jurado recomendó al órgano directivo que se le concediera también la membresía nacional y el derecho de publicación. Además, declara desierto el tercer lugar en esta categoría.
El ganador del primer lugar del premio en esta edición recibirá un trofeo, un diploma, una membresía nacional anual completa, por un año, así como la publicación de su ensayo en la Revista de AICA Costa Rica.
12. Mejor Labor Crítica
En esta categoría se reconoce al crítico en artes visuales, que haya realizado una continua, consistente y significativa contribución, mediante canales de difusión públicos, con criterio e independencia, al análisis, interpretación y visibilización de la producción artística nacional e internacional durante el año.
Nominados: María Enrique Guardia Yglesias y Alvaro Zamora Castro.
Ganador por mayoría de votos: Crítico de arte y filósofo Dr. Alvaro Zamora Castro.
Uno de los pocos filósofos y autores en la región especializado en las artes visuales que articula criterio estético con independencia y profesionalismo en sus análisis publicados.
Sus investigaciones y pensamiento crítico han permitido ahondar no solo en la historiografía crítica de artistas de la plástica como Alvaro Bracci, Olger Villegas, Fernando Carballo, Dinorah Bolandi y Aquiles Jiménez, entre otros, sino analizar con prolijidad sus propuestas estéticas y proveer interpretaciones conceptuales lúcidas sobre su intencionalidad creativa y contribuciones específicas.
Destaca también su labor como editor de revistas especializadas en arte y cultura como la Revista Coris.
Sus aportes monográficos sobre artistas nacionales en formato de catálogos han sentado un importante precedente sobre la profundidad del análisis crítico y estético en la producción artística.
Ha sido autor y coautor de veinte libros impresos.
13. Maestros Consagrados
En esta categoría se reconoce la labor de los maestros que por su trayectoria no menor de 40 años, constancia y aportes han alcanzado altos niveles de reconocimiento.
Nominados: Crisanto Badilla, Gerardo González, Luis Paulino Delgado y Domingo Ramos.
Ganador por mayoría de votos: Domingo Ramos Araya.
En reconocimiento a una trayectoria extensa, coherente por más de medio siglo y ampliamente reconocida. Domingo Ramos debe ser considerado como un referente de la talla directa en madera y piedra en la escultura regional.
Cada una de sus series, tanto figurativas como no figurativas, surge de investigaciones sistemáticas, agudas, sintéticas y a la vez orgánicas que lo distancian de la abstracción moderna y le permiten definir su propia voz y estilo.
Su producción se caracteriza por el profundo respeto que profesa a los materiales; también por su técnica impecable y por una poética metafísica notable, que le permite eludir el materialismo imperante.
Con motivo del galardón se entregó a los asistentes un catálogo que permite recorrer su trayectoria a lo largo de medio siglo y que guía una exposición de su obra curada por Otto Apuy y Juan Carlos Flores que estará expuesta por un mes en la Biblioteca Nacional.

El premio en la categoría "Maestro consagrado" correspondió al artista Domingo Ramos Araya. Composición gráfica: AICACR.
Lo que AICA Costa Rica inició en el 2022 localmente se ha ido extendiendo como un pequeño fuego que continúa expandiéndose reputacionalmente, inspirando a otros colectivos regionales en la ruta a la afirmación de un sistema alternativo de premiación que ponga un alto a los “grupos de interés” para reconocer con equidad y transparencia las contribuciones e hitos marcados por artistas e intelectuales, ávidos de libertad e independencia y un proceso equitativo y profesional tanto como ejercicio crítico como valoración de la producción de bienes culturales de un momento histórico.
Referencias bibliográficas
1 Thomson, Samantha (November 13th, 2024). The Impact and Importance of Art Awards. Deviant Art.
2 Ibid.
3 Flores Zúñiga, Juan Carlos (10 de marzo, 2024). Premios de Artes Visuales en Costa Rica: Afirmación de una ruta alternativa. Revista Meer.
4 Flores Zúñiga, Juan Carlos (10 de abril, 2025). Premio a las artes visuales en Costa Rica: Una edición vigorosamente disruptiva. Revista Meer.
5 Harris, Gareth. (14 de junio, 2018). Are art awards really worth winning? The Art Newspaper.
6 Ibid.
7 Flores Zúñiga, Juan Carlos (10 de marzo, 2024). Premios de Artes Visuales en Costa Rica: Afirmación de una ruta alternativa. Revista MEER.
8 Vlog AICA CR No 48-26: Robusta IV Edición del Premio AICA Costa Rica. Canal AICA Costa Rica.
9 Kazmierczak, Malgorzata. (18 de febrero, 2026). IV Edición Premio AICA Costa Rica: Un proceso consolidado que afirma el arte y la cultura de calidad. Boletín AICA Costa Rica.
10 Ibid.
















