El conceptualismo en Latinoamérica se inicia a mediados de los años sesenta del siglo XX, con características propias y sobresalientes creadores que proponían desafíos audaces, contraviniendo los cánones de las vanguardias del momento, influenciadas por la Europa de entreguerras. Entre estos pioneros resaltan Claudio Perna en Venezuela y Antonio Caro de Colombia, quienes proponen una noción de territorio, desde lo social, lo nacional y la ecología, premonitores de un arte del Sur global.
Claudio Perna Fermín (Italia, 1938-Holguín, Cuba, 1997). De padre italiano y madre afrovenezolana. Arriba a Venezuela cuando abandona su adolescencia, acompañado de una cámara fotográfica y convicto de encontrar su identidad en esta Tierra de Gracia. Al cumplir 18 años se nacionaliza. Antonio Caro (Bogotá, Colombia. 1950-2021), creció signado por una limitación visual que atentaba contra su vocación artística y un tartamudeo que le dificultaba una fluida expresión. Por eso prefería los lenguajes no convencionales. Aunque Caro era doce años menor que Claudio, sus preocupaciones sobre un arte nuevo en motivos y métodos coincidieron, rechazando la formación artística escolástica, aunque emprendieron estudios artísticos formales, desertaron al constatar que no satisfacían sus búsquedas, asumiendo vincularse al aprendizaje vivencial y la tormenta creativa.
Perna fue influido por el artista Alejandro Otero entre 1964 y 1967, y encontró en la fotografía el vehículo para ejecutar sus primeras experiencias conceptuales: Foto Dirigida y Foto como Concepto, que fueron consideradas por el artista y crítico uruguayo Luis Camnitzer, en su libro Didáctica de la liberación: arte conceptualista latinoamericano, como iniciadoras del conceptualismo en Latinoamérica, también calificó a Antonio Caro “Guerrillero comunicacional”. Perna abandona la universidad y viaja a EE.UU. para aprender inglés y conocer museos guiado por el abogado y crítico cubano José Gómez Sicre.
A su vez, Caro recorre varios países latinoamericanos y trabaja en una empresa de publicidad, donde aprende técnicas gráficas y de propaganda. Caro, transita hacia la creación, atraído por la obra del artista colombiano Bernardo Salcedo (1939), y se transforma en su discípulo. Gracias a él entendió que el arte era más que pintar. Perna reingresa a la Universidad, Central de Venezuela, graduándose de geógrafo. Allí ejerce la docencia y la integra al arte como un todo, conjugando Arte=Vida=Ciencia.
Antonio Caro irrumpe en la escena colombiana en 1970, cuando expone en el XXI Salón Nacional, un busto del presidente Lleras Restrepo, realizado con sal dentro de un recipiente de vidrio, que el público debía disolver con agua, pero el líquido se derramó sobre el piso, causando confusión entre los asistentes. La prensa hizo eco del suceso y el artista fue catalogando de enfant terrible. Claudio Perna, a su vez, intentó participar en un salón oficial en 1966, enviando dos piezas minimalistas de arte povera, pero fue rechazado, decidiendo no enviar jamás a salones, por considerar que los críticos eran incapaces de entender el arte nuevo.
Tres años después de que Caro presentó su obra SAL, también lo rechazaron en el Salón Nacional. Como reacción, invitó a la prensa para registrar su performance Defienda su talento, que consistió en abofetear al crítico que lo rechazó. Caro y Perna cultivan la serigrafía popular, imprimen franelas bajo el concepto perniano de Arte para vestir y Arte doméstico ejecutando obras con materiales encontrados a su paso. Utilizan métodos de la publicidad. Claudio se vale de cartelistas de cine y produce Pinturas de Instrucción. Caro reproduce sus conceptos en vallas y carteles con papeles de estraza, denunciando sarcásticamente con lemas homógrafos como Todo está muy Caro, usando su apellido. Lo mismo hace Perna cuando recrea su nombre o su apellido para crear sus conceptos Vida E’Perna y Claudillismos, o en su cuento La lámpara de Claudino, generadores de identidad conceptual que produjo un léxico perniano con más de 300 conceptos registrados hasta el presente.
(Texto de Luis Emeterio González)














