Vista es la primera exposición individual de Fiona Rae que se celebra en España. La muestra ofrece una selección de obras creadas por esta artista británica a lo largo de las tres últimas décadas, algunas de ellas pertenecientes a colecciones tan destacadas como las del Tate Museum y la Fundació ”la Caixa”, junto con un reciente depósito a Es Baluard Museu por parte de la Fundación Barrié.

El título no solo invita a imaginar un futuro posible, sino que sugiere, no sin cierta ironía, que nos acerquemos a las piezas como si fueran hermosas vistas, enmarcadas por unas salas expositivas abiertas, que permiten observarlas desde múltiples y privilegiadas perspectivas. Asimismo, la exposición establece un diálogo entre obras de diferentes períodos, y ofrece un escenario en el que contemplar la evolución del singular lenguaje pictórico de Rae y de sus exploraciones del reino de la abstracción.

A lo largo de las últimas tres décadas, Fiona Rae ha desarrollado un cuerpo de obra característico, rebosante de inquieta energía, humor y complejidad, que desafía y expande las convenciones de la pintura moderna. Los grandes lienzos abstractos de Rae juegan con conceptos como la legibilidad, lo imaginario y lo figurativo, con unas controladas pero improvisadas composiciones que transmiten una sensación de inestabilidad e incluso de elegante desorden. Las obras se inspiran claramente en la experiencia contemporánea y en la evolución del arte y la cultura, con influencias que van desde los grabados de Durero, la caligrafía china, el expresionismo abstracto y el pop art hasta el diseño gráfico, la moda, el cómic y los videojuegos.

Rae trabaja en series, que siempre parten de una idea o de un conjunto de pautas conceptuales que, a continuación, la artista explora para crear unas piezas que responden al contexto cultural de su entorno con poderosas resonancias emocionales e intelectuales. Cada serie podría ser alguna forma de desarrollo de las anteriores ideas o bien una propuesta totalmente distinta. En esta exposición encontramos ejemplos de varias de esas series, desde finales de la década de 1990 hasta hoy.

A finales de los noventa, Rae comenzó sus cuadros Black and white, en los que unos discos de colores vivos salpican un fondo en blanco y negro, a la vez que la superficie se ve dinamizada y alterada por pinceladas también en blanco y negro y en constante movimiento. Luego llegó la serie Black, que sugiere un escenario de ciencia ficción y combina el hermetismo reglamentado del fondo con pinceladas repletas de sensualidad y movimiento.

En la década de 2000, Rae inauguró una nueva forma de trabajar al empezar a proyectar los elementos geométricos de sus cuadros mediante Photoshop. En las piezas de Fufanu observamos un universo pictórico conectado con la pantalla del ordenador, la cual refleja en sus análogos plásticos muchas de las nuevas convenciones visuales propias de la generación digital. Rae siguió estas mismas ideas en la serie Font, y en 2004 expandió su léxico para incluir imágenes de cómic entremezcladas en un universo de pintura abstracta cuya condición se mantenía enigmáticamente ambigua. Las dos series resultantes, Font, image, pour y Panda, destacan por sus paletas llamativas, que se desbocan por la superficie en composiciones iconoclastas, tan líricas como alegres.

Tal como sugieren los títulos de las series Greyscale y Pastel, sus obras se basan en unas paletas de colores específicas y se alejan del imaginario desenfrenado de los cómics para centrarse solamente en las posibilidades expresivas de la pincelada. Cada cuadro sugiere una figura etérea evocada mediante arabescos, vapores y movimientos quiméricos. También encontramos tres dibujos de carboncillo, realizados junto con las piezas de Greyscale e inspirados en una visita al Victoria and Albert Museum de Londres para ver el manuscrito chino del siglo xiii Nueve dragones, de Chen Rong. Con la serie posterior, Abstracts, Rae llevó aún más allá su exploración de las consecuencias evocadoras de las pinceladas minimalistas y de las armonías cromáticas.

La última serie de Fiona Rae, Word, experimenta con frases capturadas en lienzos como una investigación en curso de la naturaleza de la abstracción y el lenguaje. La artista empezó a interesarse por la literatura muy pronto, y estudió Inglés en la universidad antes de dejarlo por la escuela de arte. Su intención no es ilustrar el significado o la emoción de las frases, sino que crea unas composiciones alborozadas y risueñas, cuyos caracteres tipográficos se han liberado de su función inicial. Las letras se entrecruzan, se funden, se evaporan e incluso colisionan hasta generar estallidos de energía pictórica; en palabras de la propia Rae, «Espero sacar a la luz imágenes y significados nuevos e inesperados.»