No importa cuál sea tu objetivo financiero, si es tener una jubilación tranquila, comprarte una casa, salir de deuda o ser millonario, los pasos para llegar a ello son siempre los mismos, a menos que ganes la lotería o logres llevar a cabo una idea millonaria que se venda globalmente, claro. En cualquier caso, seguir estos pasos te llevará, inevitablemente, a la tranquilidad financiera y a establecer bases sólidas para construir tu futuro.
Paso 1: registrar tus gastos
La mayoría de las personas tiene una noción de cuánto gasta y en qué lo hace que está mucho más guiada por intuiciones erróneas que por datos reales, y como no se puede mejorar lo que no podemos medir, entonces es fundamental llevar anotaciones de todo lo que gastamos, sin importar qué tan grande o tan pequeño sea, monetariamente hablando. Lo ideal es llevar una planilla, que puede ser un Excel, un archivo de Google Drive, un cuaderno o una app de registro de gastos, pero lo importante es que tenga toda la información posible de cada uno: en qué se gastó, la fecha, el medio de pago, el negocio en cuestión y todo lo que se pueda agregar. En tema de finanzas, la información es mucho más valiosa de lo que creemos.
Paso 2: hacer presupuesto
Ahora que sabemos cuánto ganamos, cuánto gastamos y en qué, podemos armar un presupuesto. Este consiste en tomar esa información y organizarla para que, cuando gastemos dinero, lo hagamos dentro de un marco preestablecido. Un presupuesto debe tener tus ingresos, gastos fijos (todos aquellos que se repitan mes a mes) y categorías asignadas para ahorros específicos, por ejemplo, una vez que haces la repartición virtual de los gastos de alquiler, comida, luz, agua, internet y transporte, podrías agregar secciones de ahorro de emergencias, una camioneta, necesidades médicas, cursos, salidas y lo que se te ocurra. La idea es que el presupuesto debería adaptarse a tu estilo de vida y a las cosas que quieres lograr.
Una vez que creaste todas las secciones, la idea es repartir tus ingresos entre todas las categorías, de modo que, si sigues el presupuesto, debería alcanzar para todos tus gastos y para todos tus gustos también. El presupuesto va de la mano con el registro del paso 1, pues al registrar debes ir restando lo gastado de las categorías correspondientes, de este modo no llegarás a fin de mes sin saber en qué se fue el dinero. El trabajo mental aquí es importante; si una categoría se queda en cero, asume que no hay dinero para eso en particular. Y si ves que, mes a mes, quedas corto en alguna categoría, entonces debes ajustar el presupuesto para que tenga un monto mayor desde el comienzo. No se trata de gastar menos, se trata, inicialmente, de gastar de forma organizada y clara.
Paso 3: educarte financieramente
No hay inversión que dé más frutos que entender de finanzas y poder aplicarlo en tu vida personal o en tu emprendimiento. Mientras más conoces sobre cómo se maneja el dinero, las deudas, el ahorro y la inversión, es mucho más probable que tus fondos empiecen a crecer. Globalmente, la educación financiera es casi inexistente, la mayoría de las familias vive endeudada y sin ahorros. Entender lo que debes hacer para salir de allí es la clave para poder avanzar por delante de las estadísticas.
Paso 4: hacer un ahorro de emergencias
La vida está llena de sorpresas, y tener gastos inesperados no es un asunto de si sucederá o no, sino de cuándo lo hará. Unas finanzas que no tengan un fondo para lidiar con situaciones de esta naturaleza estarán obligadas a siempre alterar sus presupuestos y perder ahorros necesarios para cubrir estos gastos. Por ende, es muy importante todos los meses aportar una cantidad a un fondo que se utilizará exclusivamente en casos de emergencia, y que una vez que se deba utilizar se continuará alimentando. Lo ideal es tener al menos el equivalente a seis meses de gastos en tu fondo de emergencias, de este modo no solo estarás preparado para una urgencia médica o una reparación inesperada, sino también en caso de perder tu fuente de ingreso por cualquier motivo.
Paso 5: acabar con las deudas
El 80% de la población global vive endeudada, y este es el principal problema de la salud de muchas finanzas personales, pues las deudas vienen con intereses y eso implica que una parte importante de los ingresos se van exclusivamente al pago de intereses. Vivir con deudas es, casi siempre, un problema. El paso a paso para eliminar la deuda, sin importar qué tan grande o pequeña sea, es, primero, anotarlo todo: monto total de la deuda, condiciones, intereses y demás datos importantes. Después de asignar el monto más alto posible que se pueda pagar mensualmente para terminar con la deuda y hacer una simple división: el monto total, con intereses incluidos, entre el que se puede pagar mensualmente. Con eso tendrás una proyección del tiempo que tomará pagar la deuda, y no importa si es mucho o poco, lo relevante es que haya una fecha de finalización para poder planificar un futuro financiero.
Paso 6: invertir
Si solo guardas tu dinero, ya sea en el banco o en una caja debajo de la cama, ese dinero está perdiendo valor con la inflación. Aun si es una inflación baja, si ese dinero no está generando ganancias, entonces cada vez puedes comprar menos cosas con él. ¿Cuál es la solución? Dejar parte del dinero en un lugar de fácil retiro, por si necesitas liquidez rápida, como una cuenta de ahorros, por ejemplo, y asignar un monto importante para invertirlo todos los meses.
Para esto, primero debes definir tu perfil de inversor; esto implica saber cuánto riesgo estás dispuesto a tolerar: si puedes aguantar un alto riesgo, entonces puedes tomar inversiones equivalentes, como acciones o ETFs que tengan poco respaldo. Si eres de mediano riesgo, podrías invertir, por ejemplo, en ETFs bien respaldados y con un historial sólido, en facturing con garantías, en los fondos de jubilación de tu país, fondos mutuos de mediano riesgo, entre otros. Y si eres de bajo riesgo podrías invertir en bonos estatales, en acciones que pagan dividendos, en materias primas como el oro, en fondos mutuos conservadores o en plazos fijos. A menor riesgo es menor el retorno, pero lo importante es superar la inflación, y lo ideal es superarla por mucho, para además tener ganancias.
Nunca hagas una inversión que no entiendas a la perfección, debes conocer cómo funciona, su historial, los intereses involucrados, los riesgos y demás. No hay una inversión universal para todo el mundo, así que no dejes que te digan en qué invertir, a menos que se trate de un especialista. Lo mejor es hacer tu propia investigación.
Además, las inversiones tienen un efecto compuesto que hay que aprovechar, mientras antes empieces a invertir, mejor. Puede que al principio veas un retorno bajo, pero si continúas invirtiendo todos los meses, aunque sea poco, no solo verás el efecto acumulativo del dinero que inviertes, sino también el de los intereses que este genera, todo esto se va sumando para generar ganancias exponenciales. La inversión es la vía más segura para hacer crecer tu dinero.
Paso 7: emprender
Mientras solo dependas de un sueldo, tendrás un límite definido en cuanto a lo que pueden ser tus ganancias. No obstante, si empiezas a sumar otras fuentes de ingreso, no tendrás un límite de lo que puedas ganar. Esto puede incluir desde fundar una empresa hasta crear cursos y venderlos en línea, pasando por fabricar algo, ofrecer algún servicio, alquilar propiedades o vender carteles por Etsy; el objetivo es que tengas más de una fuente de ingresos y que tus límites financieros, de esta manera, se amplíen.
Si sigues todos estos pasos, podrás vivir una vida financiera satisfactoria, tranquila y sin sobresaltos, con fondos suficientes para cumplir lo que sueñas para tu futuro financiero. Esto no es un proceso rápido ni lineal, pero aquí vale más la constancia que los grandes esfuerzos puntuales. Las finanzas recompensan más la paciencia que la urgencia.















