El Consejo Social de la Universidad Miguel Hernández ha concedido recientemente uno de sus premios anuales a la Sección Hernandiana de la Biblioteca Pública del Estado en Orihuela “Fernando de Loazes”, iniciativa que nace del acuerdo suscrito entre la Fundación Cultural Miguel Hernández y la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas de la Generalitat Valenciana. Ello ha permitido poner a disposición de los investigadores todas las ediciones de las obras de MH, así como estudios o ediciones críticas sobre su vida y obra, además de una importante colección hemerográfica. En total, son más de 7.000 obras, estudios y documentos relacionados con el universal poeta oriolano, los que actualmente pueden consultarse en este Centro de Investigación Hernandiana en Orihuela.
En el caso de Miguel Hernández existía dificultad de acceso a los documentos concretos o artículos de revista o de prensa local, y el contexto socio-cultural de la Orihuela de los años 20 y 30 y del Madrid de la época (Grupo de Orihuela y del 27, Escuela de Vallecas, la Guerra Civil y la posguerra, el exilio republicano y el exilio interior), y, desde luego, materiales considerados entonces insignificantes o poco valiosos para el estudio de la vida u obra del poeta oriolano. Pensemos en carteles, folletos de actos, textos de conferencias, ediciones de escasa tirada o de carácter demasiado local, traducciones de la obra hernandiana y presencia de la misma en revistas oriolanas de preguerra o de la inmediata posguerra, entrevistas a coetáneos, tanto de Orihuela como de fuera. Y todo ello localizado, identificado y digitalizado es lo que ha convertido a la Biblioteca Pública del Estado en Orihuela, gracias a sus ricos fondos, en la Biblioteca Pública de referencia en lo tocante a la crítica hernandiana.
El origen de la ahora galardonada Sección Hernandiana de la Biblioteca Pública "Fernando de Loazes" está en el objetivo de la labor de desarrollo y mantenimiento de difusión hernandiana propio de la Fundación que lleva su nombre. Así, en el año 2002 se consideró que los Talleres de Empleo, promovidos por el Servicio Valenciano de Empleo y Formación (SERVEF), podrían convertirse en útiles instrumentos para conjugar nuevas tecnologías, empleo y cultura, favoreciendo de este modo la inserción laboral de personas con reciente titulación universitaria, especialmente en Humanidades. Con ello, la Fundación Cultural Miguel Hernández se constituyó como primera entidad en toda España en desarrollar con éxito un taller de empleo dedicado a un escritor.
Durante un año, treinta alumnos-trabajadores aprendieron informática y gestión empresarial, distribuidos en tres módulos: Diseño de Página Web, Mantenimiento de la revista digital e impresa El Eco Hernandiano y Biblioteconomía. En 2003 se firmó un convenio con la Biblioteca Pública del Estado en Orihuela “Fernando de Loazes” para utilizar sus instalaciones, concretamente la denominada Sala Hernandiana. Y, a partir de entonces, las dos entidades caminan de la mano, con lealtad y objetivos claros, cuyos nuevos frutos han sido la creación del Club de Lectura Miguel Hernández el 22 de febrero de 2008 y el intercambio de documentos e información.
Desde diciembre de 2002 a junio de 2010 se pusieron en marcha cuatro ediciones del Taller de Empleo que han llevado el nombre del universal poeta oriolano. En cada edición, el personal contratado estaba compuesto por un director, una administrativa y cuatro profesores. El número de trabajadores era de 30 personas, mayores de 25 años, en situación de desempleo y con algún tipo de formación. El balance en cuanto a documentos localizados, ordenados, escaneados, retocados, etc., se refiere a lo que a continuación se detalla brevemente.
Se catalogaron en total 11.417 referencias hemerográficas (7.399 en las tres primeras ediciones; más 2.690 de prensa de octubre de 2008 a junio de 2010; 465 de La Verdad e Información de 1980-1985; 76 de Ínsula; 647 de la Hemeroteca Digital de ABC; 140 de Hem.) Digital de La Vanguardia, de entre ellas 313 procedentes del fondo de Francisco Giménez Ávila y de los dosieres donados por Francisco Esteve Ramírez, presidente de Honor de la Asociación de Amigos del poeta.
En cuanto a Prensa Histórica, del periodo 1929-1940 fueron catalogadas 141 referencias y 98 artículos de coetáneos del poeta y 37 referencias de obras hernandianas en la prensa oriolana (1929-1936); y por lo que se refiere a programas de mano y carteles, se catalogaron y digitalizaron 324 documentos. También fueron digitalizadas 188 cubiertas de ediciones hernandianas, con un criterio cronológico en el que cada entrada dispone de su correspondiente ficha bibliográfica y comentario crítico, 114 cubiertas de estudios sobre el poeta, asimismo con sus fichas bibliográficas y comentarios críticos, y se cotejaron 68 repertorios bibliográficos.
Por otra parte, se catalogaron 372 referencias sobre el poeta (SMH) y 183 referencias de cartas recibidas procedentes del Legado de Ramón Pérez Álvarez. Las imágenes de la fototeca sumaron en las tres primeras ediciones del Taller un total de 1.399, a las que se añadieron 1.125 en el último Taller (2009-2010), que suma un total de 2.524, y casi 100 registros sonoros (más 29 discos y 97 CDes del fondo de Ildefonso Cases Andreu en el último Taller, que suma 226 registros sonoros), y 363 páginas en Internet sobre el poeta (más 1.160 nuevas páginas web durante 2009-2010), con un total de 1.523 páginas web. Todo ello, a disposición de las personas interesadas en la sección “Biblioteca Virtual” de la página principal de la web1. El SERVEF, además de la aprobación de los Talleres de Empleo, también brindó su apoyo desde 2004 hasta 2011 con los programas EMORGA, que dieron tan buenos frutos, por ejemplo, en la investigación de los coetáneos de Miguel Hernández.
Las principales secciones son: El Eco Hernandiano y “Biblioteca Virtual”. La revista El Eco Hernandiano disponía de dos versiones: una digital y otra impresa, ambas realizadas por las cuatro ediciones de los otros tantos talleres de empleo. En la digital, los 33 números publicados dan buena cuenta de la intensa trayectoria de la Fundación, con entrevistas a personalidades como Adolfo Pérez Esquivel, Eduardo Galeano, Vicente Ramos, Francisco Martínez Marín, José Luis Zerón, Antonio Gracia, Mariano Abad, Leopoldo de Luis, etc.
También escritores como Javier Lostalé, Pedro J. de la Peña, Jesús Hilario Tundidor o Santos Escarabajal, entre otros, han ofrecido su opinión en la revista digital. Antonio Giménez Ibarra, Rosendo Mas García, Carmen Manresa o Arturo del Hoyo recordaron a su amigo. Se reseñaron un centenar de libros, entrevistado a medio centenar de autores o editores de libros hernandianos, y criticado una veintena de libros de referencia en los estudios sobre el poeta. También se ha prestado especial atención a las revistas de la época de Miguel Hernández editadas aquí, a sus coetáneos terruñeros, a las revistas foráneas en las que colaboró o en las que se editaron poemas suyos tras su muerte.
También se dieron a conocer diversas Casas Museo y Fundaciones del resto de España y se analizaron poemas del universal oriolano. En la versión impresa de El Eco Hernandiano, los 18 números, desde otoño de 2003 al verano de 2010, ofrecen exclusivas en torno a la figura de Miguel Hernández que bien merecen un puesto, humilde pero no menos importante, en las escasas revistas hernandianas consagradas al poeta: el expediente carcelario del poeta y expediente militar de su suegro, Manuel Manresa Pamies, sus relaciones con José Herrera Petere, Antonio Machado, Ramón Sijé, Vittorio Vidali, Carlos Palacio o Vicente Aleixandre, sus vínculos con Cartagena y su trabajo como empleado de Notaría, por ejemplo, son muestras de un afán común.

Desde diciembre de 2002 a junio de 2010 se pusieron en marcha cuatro ediciones del Taller de Empleo que han llevado el nombre del universal poeta oriolano.
De la sección “Biblioteca Virtual” merece la pena destacar algunos aspectos relevantes, como son los archivos iconográficos, hemeroteca, programas de mano, carteles, Infopoesía y archivos personales.
La Biblioteca Pública del Estado en Orihuela “Fernando de Loazes” dispone actualmente de 357 obras de Miguel Hernández (BMH), 606 sobre el poeta (SMH), 4.213 artículos sobre el poeta (CAMH), 386 referencias de material gráfico (GMH), 141 referencias de “Miguel Hernández periodista” (MHP) y 55 referencias de multimedia. Recordemos que en las obras completas de Hernández publicadas en 1992 se ordenaron alfabéticamente 800 ítems o referencias bibliográficas. En el caso de Ramón Pérez Álvarez, su Biblioteca (LRP) tiene 1915 obras y su Archivo (LRPA) con 1.162, que hacen 3.077 referencias.
En cuanto a Archivos Personales, la BPEO cuenta con la Biblioteca de Ramón Sijé (BRS), compuesta por 569 referencias; el Archivo de Ramón Sijé (ARS), con 461 referencias, que hacen un total de 1.030 referencias. El fondo de María de Gracia Ifach está compuesto por 890 documentos, la mayoría, relacionados con su doble actividad crítica y literaria y con Miguel Hernández, que supusieron un total de 3.532 imágenes obtenidas por la digitalización, y todo ello de un gran interés para los estudios hernandianos. El fondo de Juan Guerrero Zamora: 126 documentos con cartas dirigidas a Guerrero Zamora de Gabriel Baldrich (8), Juan Bellod Solé (7), Francisco Javier Díez de Revenga (4), Antonio García-Molina Martínez (8) o Rafael Gómez de Tudanca (6), así como cartas de Guerrero Zamora a Vicente Ramos, José Carlos Rovira, Francisco Martínez Marín, Manuel Molina, José Muñoz Garrigós, Verónica Morla, Ramón Pérez Álvarez (7) o Vicente Ramos (8). Además de apuntes, recortes de prensa, algunas fotografías, etc.
Comprende este fondo el periodo de los últimos años de la década de los 80 y primeros de los 90 del pasado siglo XX. Y el objeto fue el tema de su último libro sobre Hernández: el Sumario 21.001 incoado contra Miguel Hernández y las vicisitudes biográficas del oriolano. En una segunda transferencia documental Alejandra Guerrero Torray donó diversa documentación, también de los años 90 del pasado siglo de su padre, que todavía no ha sido procesada, con cartas recibidas por su padre por parte de reconocidos hernandianos, materiales preparatorios de su libro sobre el Sumario 21.001, publicado en 1990, así como recortes de prensa, fotos propias y negativos y fotos del Sumario.
En febrero de 2022 la familia de Gaspar Peral Baeza donó su biblioteca y el archivo: 404 obras de Miguel Hernández; 202 monografías o estudios; 155 referencias en “Revistas y otras publicaciones con artículos y/o poesías”, en siete cajas/archivo desde 1943 a 30 de abril de 2012; 283 revistas y otras publicaciones con artículos y/o poesías sobre Miguel Hernández; once cajas/archivo desde enero de 1951 a marzo de 2012, que suman 880 referencias; 790 poesías dedicadas al escritor oriolano; 89 libros y otras publicaciones en las que MH es algo más que una cita; 72 libros, revistas y artículos relacionados con el entorno de MH, y dos cajas y tres carpetas con recortes de prensa, programas (de actos, conferencias, representaciones teatrales, recitales), posters, dibujos, sellos, calendarios, fotografías, medallas, papeletas de loterías y cupones, tarjetas postales, bolsas y otros envases, grabaciones, vídeos, cartas, etc.). En total, 2.897 referencias.
Una vez publicados todos los “inéditos”, antetextos, borradores o apuntes en una edición de obra completa aparecida en 2017, y digitalizada toda su producción literaria e incluso el material crítico que conservaba su familia, se trabajó en la tesis doctoral Miguel Hernández y la crítica, defendida en diciembre de 1997 por Aitor L. Larrabide, actual director de la Fundación.
La Fundación Cultural Miguel Hernández tenía desde el año 2002 el firme propósito de crear un Centro de Investigación Hernandiano, que fue posible gracias a la feliz conjunción entre la Biblioteca Pública del Estado "Fernando de Loazes" cuyo director era César Moreno Díaz, el Servicio Valenciano de Empleo y Formación (SERVEF) con su director general Elías Amor Bravo al frente, y el ingente trabajo de los Talleres de Empleo, dirigidos por Aitor L. Larrabide Archútegui. De esta forma, los estudiosos del universal poeta no sólo tienen la oportunidad de visitar la Casa Museo donde vivió el poeta, sino que disponen también de un espacio específico para ampliar sus investigaciones. La vida y obra de Miguel Hernández encuentran, por tanto, en su ciudad natal el medio ambiente más apropiado para los amantes de una poesía reconocida internacionalmente.















