Este artículo está orientado para personas que quieran retirarse del trajín diario, dar un giro de 180 grados en sus actividades e inspirarse desde el silencio.

Entre las Sierras Minuanas del Departamento de Lavalleja, Uruguay, existe una villa apartada de las rutas donde el único peligro a la noche es toparse con un murciélago desorientado. Si vas en temporada baja y encuentras una cabaña distante, tendrás la suerte de no ver humanos.

Comenzar un proyecto artístico ambicioso como un gran mural, una pieza musical o una novela puede ser desafiante dentro de la cotidianeidad de la vida adulta. Las nuevas ideas se ahogan en el vaso de madrugar a las siete y media de la mañana, comer algo nutritivo que no te salga un ojo de la cara, tener la casa en orden, hacer ejercicio y no olvidarse de tomar agua (ni mencionar si transitas la odisea de criar a una persona).

Podrías sumar a tu rutina diaria con alguna técnica de concentración, escribir un poco todos los días, darle unas pinceladas a tu obra o editar tu nuevo álbum, pero ¿y la idea primordial? ¿el gen de la creación? Sí, puedes tener una epifanía en el ómnibus y obsesionarte con una idea al punto de escribir hasta en los bordes de las servilletas o en las notas del celular, pero no siempre sucede así.

Si sos de Uruguay o vives cerca, hay infinidad de lugares alejados y seguros para ir sola o solo sin problemas, pero prefiero hablar de experiencia. Me centraré en aconsejarte cómo hacer en Villa Serrana, Lavalleja, pero también son muy recomendables lugares como Cabo Polonio, Piriápolis, Las sierras de Treinta y Tres, Pueblo Edén o las chacras perdidas en el interior del país.

El cuándo y dónde

No iría a Villa Serrana en pleno verano, el calor es más pesado que en la costa y las zonas de baño no son muy hondas ni abundantes y corres el riesgo de verte rodeada de adolescentes tirándose de bomba en el Baño de la India.

Los mejores meses si quieres hacer caminatas en la naturaleza son mayo, septiembre u octubre. Pero si lo tuyo es encerrarte con la estufa, una manta y comida, tienes que ir en invierno, junio, julio y agosto.

La cabaña es mejor que la elijas con una distancia prudencial de otras construcciones, porque el silencio ambiental puede ayudar a que escuches todo lo que hace tu vecino, incluso si está mirando la novela (sí, hay gente que va a la sierra a hacer eso). En fin, cuanto más lejos de la gente, mejor.

Cómo ir

No es requisito, pero por las distancias y la lejanía que querrás tener de la ruta donde pasan los ómnibus, lo más óptimo es ir en vehículo, porque de esa manera puedes recorrer y adentrarte en lo más profundo.

Hay un par de locales de comida que abren de jueves a domingo, así que si no vas en fin de semana, vas a tener que cocinarte. En total conté cuatro lugares que venden víveres. Un puestito de quesos y panes caseros en la entrada de la ruta, a unas cuadras de este, dos pequeños almacenes que no venden verduras ni tienen la opción de pagar con tarjeta, y el más completo está cerca de la represa (en ese sí se puede pagar con tarjeta).

Qué y a quién

Hablando de cosas esenciales y además de lo obvio como los artefactos de higiene, toalla, sábanas (las suelen cobrar en las cabañas) y ropa, si tuviera que ir de nuevo a retirarme a la naturaleza, llevaría comida. Alguna ya lista, y otras cosas esenciales para cocinar, así evitar el trajín de subir y bajar repechos para ir a comprar un tomate.

¡No te olvides del papel y el lápiz! No importa lo que vayas a hacer, siempre hace falta. Si llevas una laptop y vas a necesitar usar la nube para escribir, mejor pasa todo a Word o pon tu drive en el modo “trabajar sin conexión”, porque puede ser que no haya wifi o que la señal ande muy mal; a veces es difícil usar Google Maps, no te confíes.

Usa ropa cómoda para caminar en la naturaleza, lleva un libro y si te parece pertinente y que te va a sumar algo, lleva compañía.

Todos los lugares a donde voy son aptos para que una mujer vaya sola y se sienta segura, pero Villa Serrana tiene un ambiente especial para compartir en pareja, así que es recomendable ir de a dos si la otra persona no va a ser una fuente de distracción.

También ir con un amigo, pero no más de uno, sin grupos, y esta persona tiene que estar en la misma sintonía de creación, si no va a ser como una escapada más.

Qué hacer

No te voy a decir que vayas a la Represa a caminar, sacar fotos y comprar artesanías, que te des una vuelta por el Baño de la India y veas la biblioteca-heladera comunitaria que hay en la entrada, ni que vayas a dar una vuelta a caballo por el monte nativo. Sí, pero no.

Hablemos de técnica de concentración y claves para el fluir de la inspiración. Quizás ya conozcas la técnica pomodoro, que se basa en dividir los periodos de productividad en 25 minutos con aproximadamente 4 descansos. El primer descanso de cinco minutos, el segundo de diez, el tercero de quince o veinte y el cuarto de treinta minutos. Puedes hacerlo más largo, tener seis o más periodos de productividad subiéndole los minutos de descanso, pero no recomiendo más de 4.

Mi rutina favorita de inspiración y calma es un poco más aleatoria, sin cronómetro. Primero, levantarse temprano para meditar, no tiene que ser de una forma religiosa ni con mantras. Meditar con el flujo de la respiración consciente y viendo pasar los pensamientos sin inmiscuirse en ninguno, cada quien tiene su técnica para eso.

Segundo, alimentarse bien y después dejar todo el espacio limpio. Esta es la preparación para lo tercero, porque con esta limpieza, hay que ambientar el espacio para ponerse a trabajar. Perfumar, barrer, dejar la mesa despejada, agarrar almohadones y mantita o sacar todos los muebles para bailar.

Tercero, empezar a respirar sin estímulos externos y dar el primer paso. Bocetar lo que quieres hacer. No hay que estar en esto desde las nueve hasta las tres de la tarde, con dos horas es más que suficiente.

Cuarto, activar el cuerpo. Salir a correr, caminar o pasear, darse un tiempo para conectar con la naturaleza, recorrer lugares que no conoces y perderte un rato hasta que te dé hambre y quieras almorzar o brunchear.

Quinto, aumentar la productividad. Si antes estuviste trabajando dos horas, ahora ponte tres y puedes usar la técnica pomodoro mientras tanto.

Sexto, quizás ya empiece a bajar el sol, relájate, hazte un té, sal afuera y date una buena ducha para despejar la cabeza, no vuelvas a tus tareas artísticas hasta que pasen por lo menos dos horas.

Séptimo, haz tus últimos retoques, organízate para el siguiente día, a dónde quieres ir y en qué te gustaría trabajar la siguiente mañana, tómatelo light.

Octavo, haz una meditación antes de dormir también, te va a ayudar a descansar bien. Evita cenar pesado, los excesos de azúcares y la cafeína, así evitarás el insomnio.

Recomendaciones finales

Si vas en vehículo, maneja con cuidado, hay mucha fauna silvestre y no querrás ser quien atropelle a un zorro.

Lleva contigo una pequeña libreta para anotar tus sueños durante el retiro, con esto te vas a encontrar con ideas impensadas y podrás conocerte más.