No hay la menor duda que en la actualidad, en muchas naciones, están surgiendo problemas que transforman sus sistemas de gobierno y el orden mundial establecido después de la Segunda Guerra Mundial, tiempo en el cual se generó un tremendo auge para la aparición de la democracia como la forma ideal de gobierno.
La razón para lo anterior se debió a que esta contaba con elementos como elecciones populares para elegir a las autoridades de gobierno (lo cual se lograba mediante comicios libres y secretos), amplia libertad y un marco de derechos humanos y, finalmente, la división de los poderes de gobierno.
A través de varias docenas de años, diferentes formas de democracia se fueron consolidando en Europa y América Latina. Sin embargo, desde hace algún tiempo, estas se han venido debilitando, debido a la corrupción en áreas de gobierno y a las deficiencias que presenta.
Contribuye a que la población se entere de estas deficiencias la libertad de prensa, que es un sine qua non de la democracia que a la larga resulta ser una espada de Damocles sobre ella, algo que no tienen los otros regímenes, porque la eliminan.
Se agrega, además, un aumento en la inseguridad ciudadana, más los efectos de un capitalismo liberal salvaje, donde el rico se haca cada día más rico y los pobres no logran mejorar su estatus dentro de esa democracia.
Para rematar, se agrega el papel cada día más fuerte y destructivo del narcotráfico en la ciudadanía y en el gobierno. Todo eso ha hecho que la democracia perdiera popularidad ante los ciudadanos, y sobre todo ha minado la confianza en los partidos políticos tradicionales que se han fragmentado en múltiples mini partidos llenos de lideres sin experiencia.
Todo lo anterior es la razón por las que las democracias son ahora sustituidas por diferentes formas de gobierno, ya sea de democráticos autoritarios (como los de Milei en Argentina o Trump en Estados Unidos), nacionalista o de ultraderecha (Nayib Bukele en el Salvador) o de izquierda permanente y autoritaria (Daniel Ortega en Nicaragua, o la autoritaria de Vladimir Putina en Rusia). Todos ellos fueron presidentes gracias al voto popular en una democracia y terminan siendo hasta dictaduras gracias a que cuestionan, debilitan y hacen desaparecer la libertad de prensa, quedando esta reducida a lo que les favorezca.
No puedo dejar pasar la ocasión de expresar la tremenda preocupación que generan ahora Internet y sus redes sociales, que están trasformando la sociedad y sus anteriores formas de comunicación, causando, además, problemas de desinformación y mentira o posverdad, con lo que se manipula la realidad política y se desarticula la democracia, debido a que la realidad ha sido distorsionada. También están los peligros de la Inteligencia artificial (IA), que simulan certezas aunque, en el fondo, lo que informan es una mentira.
Es tan grave la desilusión de los votantes, que solamente acude a las urnas un porcentaje menor del 50 por ciento, con lo que el candidato elegido ha sido en base de una proporción minoritaria de los votantes.
Por otro lado, el autoritarismo del Gobierno del presidente Xi Jinping, de una China comunista con capitalismo de Estado, nos ofrece un modelo lleno de éxito económico con cambios sociales y claras mejoras en educación, salud y economía, pero sin dejar de recordar que fue el capitalismo salvaje que, para obtener mano de obra barata y así aumentar sus ganancias, trasladó sus fábricas y plantas de producción en América y Europa a ese país, contribuyendo a esas mejoras.
Entramos pues, en la era de la posdemocracia, y por ello vale la pena recordar que las formas de gobierno, se refiere a como los ciudadanos se organizan y ejercen el poder político en un país. Se pueden llamar:
Democracia: el pueblo ejerce el poder mediante elecciones donde elijen a los ciudadanos que van a gobernar.
Monarquía: el poder lo ostenta un monarca (rey o reina) en forma hereditaria.
Oligarquía: el poder reside en un grupo reducido de personas, usualmente muy adineradas.
Autoritarismo: el poder se concentra en una sola persona.
Totalitarismo: el gobierno de una o pocas personas ejerce el control sobre todos los aspectos de la vida pública y privada de la población. También se le puede llamar Tiranía.
En la actualidad, llamamos “República” a un país en donde la soberanía reside en el pueblo, que ejerce el poder político mediante sus representantes y tiene una constitución que garantiza la separación de poderes en ejecutivo, judicial y legislativo.
Bueno, ya hace 2400 había aparecido en Grecia un inicio de democracia. Por esos años, el famoso filósofo Platón nos señalaba lo siguiente en su dialogo La República, siendo estas las claves del pensamiento platónico en esa área:
Los hombres no se satisfacen con una vida sencilla, quieren adquirir, son ambiciosos, competidores y celosos, se cansan pronto de lo que tienen y se consumen por lo que no tienen; rara vez el objeto de su deseo será algo que no sea posesión de otros.
Detrás de los problemas políticos se encuentra la naturaleza del hombre, así como es el hombre es el estado; los gobiernos varían en la forma en que varían los caracteres humanos (...) El estado es lo que es porque sus ciudadanos son lo que son. Por lo tanto, ni esperemos siquiera tener mejores estados, mientras no tengamos mejores hombres (...). Para eso es necesario que demos todos los niños, y desde el principio, absoluta igualdad de oportunidades en cuanto a la educación (...). Necesitamos buscar y encontrar el talento y el genio para que nos gobiernen después (...). Buscarlo imparcialmente en todas partes, en todas las categorías, en todas las razas. El primer paso en nuestro camino es la educación.
Un pueblo o ciudad, decía él, puede ser gobernada de diferentes formas y usualmente toda forma de gobierno tiende al final a perecer por el exceso de su principio fundamental.
La aristocracia: es un gobierno de los mejores no es el de familia o riquezas, sino de sabiduría. Aquí las personas se preparan durante años en diversos temas para gobernar. Se arruina al limitar demasiado el circulo de poder en el gobierno.
La timocracia: Constituida por una élite de ciudadanos que buscan al llegar al poder para obtener honores, pero suelen tener un capital o propiedades. Para él, la ciudad-estado griega de Esparta era una timocracia por antonomasia, caracterizada por su militarismo. Suelen dar lugar a un régimen militar que gusta de hacer la guerra a otras ciudades-estados. Aquí, el general usa ejército para establecer una dictadura militar.
La oligarquía: El gobierno de los que tienen la riqueza, lo que divide a una ciudad o nación en dos. La de los ricos y la de los pobres, en constante tensión. La oligarquía se echa a perder por las riñas entre los ricos.
La democracia: Usualmente, la oligarquía termina por convertirse en democracia, donde teóricamente todos los ciudadanos tienen participación equitativa en la constitución del gobierno. Su principio fundamental es la igualdad de derechos de todos por para desempeñar un cargo público y con ello a determinar la política a seguir. A primera vista, esto parece excelente, pero se vuelve desastroso, porque el pueblo no está capacitado por su falta de cultura para elegir a los mejores gobernantes y escoger los caminos más adecuados.
La corrupción en una democracia comienza cuando la persona nombrada o que acepta un puesto en el gobierno no está preparada para eso.
Ahí prima la libertad, pero con el tiempo es una sociedad sin orden ni armonía, una mezcla encantadora que la termina finalizando, dando lugar a la aparición de la desilusión por la ineficiencia o la corrupción en el gobierno. O sea, se echa a perder por el exceso de democracia y termina en anarquía y luego en tiranía o autocracia.
5 - La anarquía (ausencia de poder y de autoridad) : Debido al desorden de la democracia, el pueblo cansado le otorga el poder a un caudillo para que restablezca el orden con mano dura; pero una vez en el poder, el tirano resultante quita de en medio a quienes la estorban, los ciudadanos se convierten en sus servidores y sobreviene la tiranía.
6 - La tiranía, o el poder absoluto de una o varias personas en el gobierno.
Platón hablaba de la monarquía, pero no la hereditaria, sino la ejercida por una monarca filósofo o un filósofo monarca con preparación de años en diversos campos del saber antes de llegar a gobernar, lo mismo que su aristocracia del saber.
En la época de Platón, su ciudad Atenas, siendo una democracia, había perdido la guerra con Esparta, una tiranía militar, y, además, acababa de condenar a muerte a su maestro Sócrates. Él, por eso, odiaba a la democracia. No debemos olvida que él era un aristócrata, que descendía de una familia noble que estaba entre las iniciales gobernantes de Atenas.
Continuando con Platón, él señalaba:
En un estado perfecto, las fuerzas industriales deben producir, pero no gobernar; las militares deben proteger no regir; en cambio las fuerzas del conocimiento y de la ciencia y la filosofía deben ser nutridas y protegidas, pero ellas serán los que gobiernen (...) La ruina impera cuando el mercader, cuyo corazón esta sostenido por la riqueza se convierte en gobernante (...) Mientras la sabiduría y la jefatura no se reúnan en el mismo individuo (...) las ciudades nunca dejarán de estar enfermas, y el género humano no sanará jamás.
Bibliografía
Alcántara, Saez, Manuel. (2025). Posdemocracia. ¿El fin de un orden mundial? España. El País. 6/8/25.
Platón. (1966). Obras completas. Madrid. Ed. Aguilar.
Platón. (1968). Diálogos socráticos: Vol. II. México. W.M. Jackson Inc.
Platón. (2025). La República. Resumen y análisis Libro VIII. Vía Google. Rev. GrAdeSaver. 22/8/25.















