Prats Nogueras Blanchard se complace en presentar Feral agency en ocasión de Apertura Madrid Gallery Weekend. Esta exposición reúne obras de Agnieszka Kurant, Hito Steyerl y Haegue Yang que exploran formas de agencia que emergen más allá de los límites de la autoría individual, la intencionalidad humana y los sistemas estables de control. A partir de prácticas que diversifican técnicas y materiales, metodologías y referencias, las tres artistas abordan una condición común: la creciente presencia —y visibilidad— de fuerzas que actúan, producen efectos y generan significado sin pertenecer a un único sujeto.

En lugar de entender la inteligencia, el conocimiento o la agencia como propiedades poseídas por individuos autónomos, esta exposición las aborda como fenómenos distribuidos que emergen a través de organismos biológicos, infraestructuras tecnoló gicas, sistemas económicos, entornos materiales y redes culturales. Así, las obras de la misma revelan un mundo en el que la autoría es colectiva, la materia es activa y la capacidad de diferenciación entre lo natural y lo artificial se vuelve cada vez más inestable.

De este modo, las obras de Agnieszka Kurant establecen la premisa fundamental de la exposición. A través de sistemas que involucran inteligencia artificial, procesos biológicos y economías inmateriales, su práctica demuestra cómo el valor y la forma emergen de interacciones que exceden el control individual. Las piezas seleccionadas articulan distintas manifestaciones de una agencia distribuida: desde morfologías generadas colectivamente y mediante algoritmos hasta futuros biológicos especulativos y estructuras invisibles de valor económico. Sus obras sitúan la exposición en una investigación más amplia sobre la emergencia, la complejidad y las formas de producción no humanas.

Por su parte, Haegue Yang aborda estas cuestiones desde la vida material y sensorial de los objetos. Sus obras transforman elementos producidos industrialmente en formas que parecen animadas, relacionales y receptivas. Sonido, movimiento, ornamento, ritual y abstracción convergen aquí para cuestionar las distinciones convencionales entre sujeto y objeto, entre lo animado y lo inanimado, desvelando las formas de inteligencia inherentes a la propia materia. Dentro de la exposición, Yang amplía así la noción de agencia más allá de los sistemas y las redes, anclándola en la experiencia corporal y en la capacidad de la propia materia para producir relaciones, atmósferas y formas de comunicación.

En esta constelación, la obra de Hito Steyerl introduce una perspectiva crítica sobre las dimensiones tecnológicas y políticas de la agencia contemporánea. La obra Power plants reúne inteligencia artificial, especulación ecológica y producción de imágenes para examinar cómo los sistemas de aprendizaje automático participan cada vez más en la creación de realidades, predicciones y futuros. Las plantas generadas que habitan la instalación ocupan un territorio ambiguo entre la vida orgánica y la simulación computacional, revelando cómo las infraestructuras tecnológicas se han convertido en agentes activos en la configuración de la percepción, el conocimiento y el entorno. En este contexto, Power plants no constituye únicamente una reflexión sobre la inteligencia artificial, sino una investigación sobre las condiciones políticas bajo las cuales emergen y operan formas no humanas de agencia.

En conjunto, estas obras no proponen una teoría unificada; más bien construyen un campo de tensiones entre formas biológicas, tecnológicas, materiales y culturales de agencia. La exposición sugiere que aquello que define cada vez más nuestra condición contemporánea no es la aparición de una nueva inteligencia, sino el reconocimiento de que la agencia nunca ha sido exclusivamente humana. Siempre ha estado distribuida entre redes, organismos, infraestructuras, objetos e imágenes cuyas interacciones exceden los marcos mediante los cuales la modernidad trató de comprender y gobernar el mundo.