Este es un texto póstumo, realizado por nuestro muy querido colaborador durante una década, que acaba de dejarnos.

El erotismo es una capacidad que tienen los humanos de sentir y poder provocar placer, deseo y excitación sexual. Involucra pensamientos, emociones, acciones y la estimulación de los sentidos, siendo una experiencia subjetiva que está influenciada por la cultura y la personalidad del individuo. El término erotismo viene del griego éros, que significa amor apasionado, unido al deseo sexual.

Las religiones judeo-cristianas tienden a señalar como malo el erotismo del ser humano porque supone que conduce al pecado; para algunas, hasta un simple pensamiento sexual es considerado como tal. Pecado: desde el punto de vista religioso, es un delito moral y alude a la transgresión voluntaria de normas o preceptos religiosos; todo aquello que se aparta de lo correcto o justo, o que falta a lo que es debido, incluye pensamientos o acciones contrarias a la ley divina; se les considera desde los veniales hasta los mortales.

En los hogares y las escuelas no se toca este tema y en los colegios son raras o inexistentes las clases para explicar el tema. La visión del erotismo en algunas religiones varía; algunas lo aceptan si eso contribuye a la intimidad y procreación, pero solo dentro del hogar; otras lo consideran una fuente de tentación y pecado que debe ser evitado o controlado; el islam parece ser más tolerante al respecto. Todas las religiones aceptan como libro fundamental y base de sus dogmas la Biblia y ahí la citan.

La Biblia, en su libro “Cantares”, del Antiguo Testamento y que se le adjudica al rey Salomón, refleja con claridad la importancia de fomentar el amor y la sexualidad entre el hombre y la mujer.

Acordémonos que, la Biblia señala que, Dios creo al hombre y a la mujer y ese comportamiento sexual humano fue proporcionados por Dios y necesarios en el plan divino de la creación, para así conseguir la unión del hombre con una mujer y lograr una descendencia que conservara y acrecentara la población.

El libro “Cantares” es un canto al amor del hombre y la mujer, tanto entre pastores como en la ciudad, en los jardines y los viñedos, los campos y las casas.

El amor es el impulso irresistible que inspira las palabras de los enamorados y determina sus acciones… y no solo es el varón el que toma las iniciativas, sino que también la mujer joven manifiesta abiertamente sus deseos y hace oír su voz.

“Corre, amado mío. ¡Dame un beso de tus labios! Son más dulces
que el vino tus caricias.
Llévame pronto contigo. Llévame oh rey a tus habitaciones.
Contigo estaremos muy alegres; evocaremos tus caricias,
más que el vino. Con razón te aman las mujeres.
Mujeres de Jerusalén, soy morena, pero hermosa.
Morena como los campamentos de Quedar, hermosa
como las cortinas de Salomón.
No se fijen en que soy morena, ni que el sol me ha
Ni que el sol me ha quemado la piel-
Mis hermanos se enojaron conmigo y me pusieron a
cuidar las viñas y mi propia viña descuidé.

El hombre contesta:

Tú eres para mí, amor mío, cual yegua del carro del faraón.
Que hermosa eres, amor mío, que hermosa eres...
Mi amada es entre las mujeres, como una rosa entre las
espinas.

Ella vuelve a responder:

Amado es mío, yo soy suya. El apacienta sus rebaños entre las
rosas… Qué hermoso eres, amor mío, qué hermoso eres.
Mi amado es entre los hombres como un manzano entre
los árboles del bosque.
Que agradable sentarme a su sombra. Qué dulce me sabe
su fruto.

El hombre contesta:

Que hermosa eres, amor mío. Tus ojos son dos palomas
escondidas tras el velo...
tus pechos son dos gacelas, dos gacelas mellizas, que pastan
entre las rosas...
Que gratas son tus caricias, hermanita, novia mía. Son tus
caricias más dulces que el vino y más deliciosos tus perfumes,
que toda la especie aromática
tus dientes son todos perfectos, son cual rebaño de ovejas
recién salidas del baño... tus labios son rojos como hilos de
escarlatas...
ella contesta al final del libro.
Yo soy como una muralla, y mis pechos como torres…
Corre, amado mío, corre como un venado, como el hijo de
una gacela, sobre los montes llenos de aroma.

El término Erotismo puede referirse al que aparece ya no solo entre dos seres humanos, sino a aquello que puede excitar el placer sexual como ciertas representaciones culturales y artísticas, que expresan o despiertan esta emoción en los sentidos como suele verse en ciertas pinturas, esculturas, teatro, fotografías y cine sugestivas de personas.

Salomón, según el Antiguo Testamento, fue un rey muy sabio quien sucedió a su padre, el rey David, y tenía por madre a Betsabé. La historia de este rey se narra en el primer libro de los Reyes y en las Crónicas, ambos de la Biblia, la única fuente del conocimiento de este rey, ya que no hay evidencias históricas y arqueológicas confiables. Su reinado duró cuatro décadas entre los años 970 y 931 a.C. Poseía un gran harén que incluía a una hija del faraón de Egipto. Una de las construcciones por las que es venerado es la del Templo de Jerusalén. Se dice que heredó un considerable imperio conquistado por su padre el rey David, que se extendía desde las fronteras con Egipto hasta el rio Éufrates en Mesopotamia hoy sabemos que este rio corre en tierras entre Irán y Siria.

En el Corán es llamado Suleimán, considerado uno de los más importantes profetas.
Se le atribuye la autoría de algunos libros bíblicos como Eclesiastés, Proverbios y Cantar de los Cantares.

Referencias

Google. (2025). Erotismo. Internet. San José. 3/11/25 La Santa Biblia. (1986). Antiguo Testamento. Libro Cantares. Publicado. Sociedades Bíblicas Unidas. México. D.F. Lewis, Roger. (1984). Human Evolution. Oxford. Blackwell Scientific Publications. Oxford.
Wikipedia. (2025). Erotismo. Pecado. Vía Internet Google. San Jose. 1/11/25
Wikipedia. (2026). Salomón. Vía Internet. Google. San José. 11/4/26