Se trata de un gran proyecto expositivo, fruto de la colaboración con el Rijksmuseum de Amsterdam y comisariado por Francesca Cappelletti y Frits Scholten, cuya exposición nace de la idea de un diálogo científico entre las dos instituciones, abierta en Roma tras la etapa holandesa.
A partir de las Metamorfosis de Ovidio -uno de los textos más duraderos en el imaginario occidental-, la cita ofrecida por la importante Galería explora el tema de la metamorfosis como principio universal y como clave de lectura del cosmos, de la materia y de la condición humana. El poema ovidiano brinda le antrada a una visión del mundo, fundada en el cambio, en la instabilidad de las formas y en la permeabilidad de los límites entre humano, natural y divino.
La sede se confirma el contexto privilegiado para el desarrollo de este proyecto expositivo, dado que su fundación ahonda sus raíces en el simbolismo de las metamorfosis. Fue el Cardenal Scipione Borghese el que mandó a edificar el Casino noble para acoger parte de su propia colección, siguiendo el concepto de que la arquitectura es un dispositivo cultural capaz de entrelazar mito, arte y autorepresentación en un único y coherente sistema de significados.
Esta vocación se reforzó en el siglo XVIII, cuando se reorganizacon los espacios colocando las esculturas en el centro de las salas e integrándolas en una decoración inspirada a las Metamorfosis, donde la presencia de Ovidio resulta estructural.
Ahora, el recorrido temporal ofrece una idea del mundo donde los dioses, los hombres y la naturaleza comparten un destino de transformación continua. Junto a los temas ovidianos como el amor, el más allá y la creación del mundo, el contenido se vuelca en la versión medieval del Ovide moralisé, que tuvo un grande influjo en época renacentista.
En este diálogo entre mito y arte, la metamorfosis se delinea no solo como transformación física, sino también como categoría estética y ontológica, indagando las relaciones entre tiempo, espacio, materia y forma.
A partir de los grandes artistas del Renacimiento y del Barroco hasta los autores más cercanos – Correggio, Miguel Ángel, Tiziano, Rubens, Poussin hasta Rodin y Brancusi- el montaje enfoca con magnitud la fuerza visual de las narraciones ovidianas.
Alrededor al Apolo y Dafnis y al Plutón y Proserpina de Gian Lorenzo Bernini y a las numerosas obras maestras mitológicas de la Galería romana, la exposición intensifica la actualidad del mito y de su papel central en la formación del imaginario europeo.
Las metamorfosis es un poema épicomitológico de Publio Ovidio Nasone (Sulmona, Italia 43 a.C. -Costanza, Romania 17 d.C.), centrado en el fenómeno de la metamorfosis y, a través de esta obra, ultimada poco antes de su exilio en el año 8 de nuestra era, Ovidio perfeccionó en versos y transmitió a la posteridad las más célebres historias de la mitología antigua, en latín (la primera edición italiana data de 1497). La opción de Ovidio de utilizar el mito como tema principal de la obra deriva de la poesía alejandrina, en la que constaban dioses representados como promotores de acciones “galantes y perversas para con los hombres”. Aunque en la poesía alejandrina el mito representa una reflexión que debía tener efectos moralísticos, en Ovidio deviene el tema de la obra y un ingenioso artificio. De hecho “la relación entre Ovidio y los poetas helenísticos es similar al que éstos últimos tenían con sus predecesores, es decir, demostraba que el poeta latino había conocido y asimilado sendas versiones, pero que también sabía remodelar los mitos de una manera muy personal”.
Una elaborada cita que resalta la transformación reversible o definitiva de una persona en animal, objeto o fuerza de la naturaleza en la mitología. Todo un símbolo del poder de los dioses.













