La comprensión lectora en el Perú enfrenta una crisis marcada por la desigualdad educativa, la limitada formación docente y el escaso acceso a libros y bibliotecas. Según un informe publicado por La República, solo una pequeña parte de los estudiantes logra comprender adecuadamente lo que lee, situación que especialistas consideran resultado de múltiples factores sociales, familiares y educativos. La falta de hábitos de lectura desde la infancia y las brechas económicas agravan aún más el problema en diferentes regiones del país, especialmente en zonas rurales donde el acceso a materiales educativos continúa siendo limitado.
Las cifras reflejan un panorama preocupante: apenas el 22,9% de estudiantes de segundo grado alcanzó un nivel satisfactorio en lectura durante 2023. Expertos de la Pontificia Universidad Católica del Perú sostienen que mejorar esta realidad requiere no solo fortalecer la enseñanza escolar, sino también garantizar acceso a materiales de lectura y formar docentes capaces de promover experiencias lectoras significativas. El problema, además, no es exclusivo del Perú, ya que países como Chile también enfrentan dificultades similares relacionadas con la comprensión lectora y el impacto de las nuevas dinámicas digitales en las generaciones más jóvenes.
En Estados Unidos, especialistas y autoridades educativas han mostrado preocupación por la crisis de comprensión lectora en los estudiantes. Según un informe difundido por Infobae, el 40% de los alumnos de cuarto grado se encuentra por debajo de los niveles básicos de lectura, uno de los peores resultados registrados desde 2002. Investigaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y estudios de la Universidad de Stanford advierten que el problema se agravó después de la pandemia y que muchos estudiantes presentan dificultades para comprender textos, analizar información y mantener la atención en clase.
En México, el debate educativo gira en torno al impacto de los celulares y las redes sociales en niños y adolescentes. Un artículo de WIRED en Español explica que diversos expertos proponen restringir el uso de teléfonos móviles en las escuelas y limitar el acceso de menores a plataformas digitales. Estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la UNESCO señalan que el uso excesivo de pantallas puede afectar la salud mental, aumentar la ansiedad, disminuir la concentración y el rendimiento académico de los estudiantes.
Por otro lado, en Países Bajos el gobierno decidió prohibir el uso de celulares en las escuelas hace dos años para mejorar la atención y el aprendizaje de los estudiantes. De acuerdo con BBC, muchos colegios reportaron resultados positivos después de aplicar la medida, ya que los alumnos participan más en clases, se relacionan mejor entre ellos y se sienten menos presionados por las redes sociales. Además, las autoridades neerlandesas buscan impulsar restricciones de edad para redes sociales en toda la Unión Europea, argumentando que estas plataformas pueden generar comportamientos adictivos y afectar el bienestar emocional de los menores.
La preocupación por el uso de celulares en las escuelas también ha llevado a que otros países adopten medidas similares. Francia prohibió los teléfonos móviles en escuelas para estudiantes menores de 15 años desde 2018; España restringió su uso en clases, Suecia debate nuevas limitaciones y algunas regiones de Canadá y Australia también aplican restricciones durante la jornada escolar. Informes científicos de la UNESCO y de la OCDE sostienen que reducir el uso de celulares en clase puede mejorar la concentración, la interacción social y el desempeño académico de los estudiantes.
Comics y mangas como alternativa
Especialistas en educación consideran que lo más importante al comienzo no es el tipo de lectura, sino despertar el interés y crear constancia. Por ello, comenzar con mangas, historietas o novelas gráficas no significa “leer menos”, sino encontrar una puerta de entrada más accesible hacia el mundo lector. En países como Japón, el manga forma parte de la formación cultural de muchos jóvenes y ha demostrado ser una herramienta eficaz para acercar a las nuevas generaciones a la lectura desde edades tempranas.
Sin embargo, los expertos también señalan que el objetivo no debe ser quedarse únicamente en mangas o cómics. Lo ideal es utilizarlos como un primer paso para luego incorporar cuentos, novelas, artículos y otros textos más complejos. Cuando un estudiante desarrolla gusto por leer mediante formatos que disfruta, resulta más fácil que posteriormente explore diferentes tipos de literatura y fortalezca su comprensión lectora de manera progresiva.
El sonido en la lectura
Especialistas en educación afirman que combinar audio y lectura escrita puede fortalecer el aprendizaje, ya que los estudiantes relacionan sonidos, palabras y significados al mismo tiempo. Esto también favorece la pronunciación, la memoria y la fluidez lectora. En varios sistemas educativos, los audiolibros son utilizados como apoyo para estudiantes con dificultades de lectura, problemas de concentración o poco interés por los libros tradicionales.
Cuando se utilizan junto con libros físicos, mangas, cuentos o actividades de conversación, pueden convertirse en una herramienta eficaz para construir hábitos de lectura más sólidos y mejorar progresivamente la comprensión lectora.
Recordemos que fomentar la lectura no implica rechazar la tecnología, sino aprovecharla de manera adecuada para poder encontrar un equilibrio en donde los niños y jóvenes tengan opciones de poder descubrir el mundo de la lectura que hoy en día parece estar en un segundo plano ante los avances tecnológicos.















