La Carta y el multilateralismo: Derecho multilateral internacional
El día 26 de junio se conmemorará el Día Internacional de la Carta de las Naciones Unidas, aprobada hace 81 años.
La Oficina de la presidenta de la Asamblea General 80 ha dado a conocer la siguiente nota conceptual de su conmemoración.
Textualmente: mejor juntos, una carta, un futuro.
Mejor juntos: una carta, un futuro
Viernes, 26 de junio de 2026. La Carta de las Naciones Unidas es más que un simple pedazo de papel: desde 1945 ha sido la piedra angular del orden internacional y el marco rector del multilateralismo. La visión establecida en la Carta —salvar a las generaciones futuras del azote de la guerra, reafirmar la fe en los derechos humanos fundamentales y promover el progreso social y mejores niveles de vida en una libertad más amplia— sigue siendo uno de los compromisos colectivos más importantes.
Forjados después de dos guerras mundiales devastadoras, los principios consagrados en la Carta, basados en la igualdad soberana de todos los Estados Miembros, han servido como seguro de vida para todas las naciones, grandes y pequeñas.
Pero ochenta y un años después de la firma de la Carta, nos encontramos en un cruce muy peligroso.
Naciones Unidas no sólo está bajo presión política y financiera, sino que también está siendo atacada
No sólo nos enfrentamos a retos globales cada vez más complejos, interconectados y urgentes –conflictos prolongados, desigualdades crecientes, crisis climática acelerada, reacciones negativas a los derechos de las mujeres y humanos–, sino también a violaciones crecientes del derecho internacional y de la propia Carta.
Por tanto, la conmemoración de este año del Día de la Carta de las Naciones Unidas no es sólo un momento de reflexión, sino un llamamiento a la acción. Los Estados miembros de todas las regiones —comprometidos con el multilateralismo, con las Naciones Unidas en el centro— deben unirse y formar una alianza interregional en defensa y apoyo de las Naciones Unidas. Todos los Estados miembros deben defender los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas.
A pesar de todos los retos y la necesidad urgente de reformar nuestra Organización y adaptarla al siglo XXI, las Naciones Unidas siguen siendo indispensables e irremplazables: sin Naciones Unidas habría más conflictos, las personas necesitadas recibirían menos ayuda humanitaria que salva vidas, alcanzar los ODS y no dejar a nadie atrás se convertiría en promesas inalcanzables, sería un esfuerzo sin esperanza. El multilateralismo no sería posible.
En definitiva, defender la Carta de las Naciones Unidas sigue siendo la salvaguarda más fuerte para garantizar un mundo más pacífico, justo y sostenible para nuestros niños y las generaciones futuras.
Carta “versus y/o más” Corte Internacional de Justicia
Ochenta y un años después de la firma de la Carta, nos encontramos —ya se ha dicho— en un cruce. Las Naciones Unidas no sólo están bajo presión [...], sino que también están siendo atacadas (tal y como decía la misma nota anterior). No sólo nos enfrentamos a retos globales cada vez más complejos, interconectados y urgentes, sino también a violaciones crecientes del derecho internacional e incluso de la propia Carta. Además, la ONU está cada día más estrangulada económicamente.
En este sentido una de las reacciones "positivas, pero quizás un poco naifes —y que también comportan peligros—" que más se están produciendo son las acciones desde el contexto de la Corte Internacional de Justicia, CIJ, —y de todos sus entramados que ha ido dando de sí a lo largo de la historia—, es decir, son las acciones que podríamos calificar de directas desde el punto de vista del propio derecho internacional multilateral.
Así, por ejemplo, ha habido una noticia —valorada ampliamente y positivamente—: la siguiente:
El pasado 21 de mayo, la ONU votó por 141 votos a favor y 8 en contra para adoptar una resolución que apoya una opinión de un tribunal mundial que establece que los países tienen la obligación legal de abordar el cambio climático. EUA, que son el mayor emisor histórico del mundo, han estado dentro del pequeño grupo de 8 países que se opuso.
El secretario general de la ONU, António Guterres, dijo que, en esta votación de la Asamblea General, en la que 28 países se abstuvieron, se estaba subrayando con mucha fuerza que los gobiernos son responsables de proteger a los ciudadanos de la "crisis climática creciente".
Acogida, pues, con satisfacción la adopción de la resolución de la Asamblea General sobre la opinión consultiva de la CIJ sobre el cambio climático; una poderosa afirmación del derecho internacional, la justicia climática, la ciencia y la responsabilidad de los estados de proteger a las personas de la crisis climática creciente.
(Antonio Guterres en una publicación en X)
En efecto, la resolución, presentada por la isla del Pacífico Vanuatu, confirmaba, pues, una opinión consultiva de julio de 2025 de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre, entre otras cosas, que los estados están obligados a reducir el uso de combustibles fósiles y afrontar el calentamiento global.
Aunque no es legalmente vinculante, la opinión consultiva del tribunal ya se está utilizando en litigios climáticos en todo el mundo y los jueces comienzan a hacer referencia a ella en sus sentencias relacionadas con el clima.
Sin embargo, “la resolución” ha demostrado ser más difícil de utilizar y de tratar como palanca diplomática a nivel más político. No logró dejar huella, por ejemplo, en las conversaciones climáticas de la UNFCCC-CMNUCC del año pasado en Belém; Arabia Saudí calificó, entonces, su inclusión en los textos finales de "línea roja, roja". El tema quedó más bloqueado que nunca.
La semana pasada en las reuniones de Bonn de los SBs (preparatorias de la COP31 de Turquía de finales de 2026) las divisiones en las negociaciones se han incrementado, incluso en aspectos que deberían poder considerarse como superados. Pero ¡no!
De los cuatro paquetes temáticos principales a trabajar, sólo el de transición justa logra cerrar con conclusiones, y a un alto precio con cesiones que debilitan la vinculación del programa con otros compromisos climáticos. Mitigación, adaptación y financiación climática quedan sin avances que obliguen a reiniciar “de cero” los debates en la COP31.
Informes diarios del IISD (Instituto Internacional sobre el Desarrollo Sostenible) sobre las negociaciones aseguraron que India y el Grupo Árabe, en los que figuran países ricos en petróleo como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, entre otros, se opusieron a los intentos de recurrir a órganos e informes científicos como los ya existentes, alegando que ello podría utilizarse para desacreditar el debate científico legítimo. ¡Increíble!
Del mismo modo, Arabia Saudí e India, muy dependientes del carbón, rechazaron un intento del Reino Unido y la UE de eliminar una referencia a las "perspectivas divergentes" sobre el concepto de puntos de no retorno climáticos, argumentando que se trata de una cuestión no cerrada ni clara.
En resumen, cada vez existe un cuestionamiento político más acentuado sobre el conocimiento científico actual como tal.
En definitiva, podríamos decir —diríamos— que nos encontramos en un escenario en el que, ante la gran crisis de la ONU, se intenta ciertamente encontrar caminos para recuperar y restablecer el multilateralismo, y con él el Derecho Internacional Multilateral, pero que, más allá de intentarlo, vamos tropezando en una especie de juego de “ping pong” —resultante— en el camino hacia las soluciones necesarias y efectivas. Más bien, quizá vayamos dividiendo esfuerzos que con toda la buena intencionalidad se quedan en los intentos e, incluso, acaban nutriendo las opciones opuestas. ¿Por qué? Quizás porque la ONU, sin el Derecho Internacional Multilateral —y al revés también— nació y debe desarrollarse como un todo “indivisible” tanto en los caminos como en los resultados.
Perspectivas muy inciertas para la ONU después del verano del hemisferio norte. Elección SG ONU
El mes de septiembre siempre es muy relevante en la vida de la organización. Este año las fechas clave serán las siguientes:
El 8 de septiembre tendrá lugar la sesión de apertura de la 81.ª sesión de la Asamblea General.
La semana del 22 de septiembre tendrá lugar el tradicional Debate General de Alto Nivel (con los jefes de Estado y/o de gobierno de los países de la organización).
Y en una fecha aún sin concretar estará el Diálogo principal con los candidatos a la Secretaría General de la Organización.
La elección de la nueva o nuevo secretario general de la ONU se presenta como una de las más dificultosas que ha habido nunca. Bajo el mandato de Trump en EUA y con una organización tan ahogada, sobre todo económicamente, como lo está ahora: ¿Quién puede verse en el corazón de liderar el día a día de la organización? ¿Cómo se podrán poner de acuerdo los cinco miembros con derecho de veto del Consejo de Seguridad de la organización?















