Me sorprenden muchas cosas de la guerra, de las guerras del S.XXI, pero una que ha crecido de forma exponencial es la censura.

En un mundo globalizado en el que todo el mundo tiene una cámara y un micrófono en forma de teléfono portátil en la mano, las noticias y la actualidad deberían ser más democráticas y abiertas que nunca.

Nada más lejos de la realidad.

Israel, los países del Golfo Pérsico, Irán e incluso Estados Unidos han puesto medidas y sanciones estrictas que se aplican no solo a los periodistas sino a cualquier persona que pase por delante de un acto de guerra y quiera documentarlo.

Las sanciones van desde varios miles de dólares americanos a inhabilitaciones y cárcel, en el mejor de los casos, porque ¿quién va a controlar un abuso militar contra un civil si no se pueden documentar los hechos?

El que más en serio va (y al que menos le importa lo que digan los demás) es el de siempre. El estado sionista de Israel controla hasta las televisiones públicas europeas. RTVE de España e incluso la BBC del Reino Unido han notificado los controles a todo lo que publican y transmiten por sus cadenas. Los europeos (y podría extrapolarlo al mundo entero) recibimos una visión orientada y censurada de lo que está sucediendo en esa guerra ilegal.

Ciertos medios defienden la medida aduciendo la seguridad de los habitantes de Israel. Dicen que, si se informa de los ataques en territorio israelita, podrían ayudar a la inteligencia de Irán a saber si dieron o no en el blanco. ¿Y por qué se informa con tanto detalle sobre cada ataque de Estados Unidos e Israel sobre el territorio iraní? ¿Es que valen más las vidas de los israelitas que las de los iraníes? Es descaradamente una guerra en la que un lado es el que quiere occidente y el otro tiene que ser destruido a toda costa. No me declaro partidario del régimen iraní, todo lo contrario, pero, a estas alturas y después de ver el genocidio en la franja de Gaza, ¿alguien cree que en Israel no hay un régimen asesino? Ya no se trata solo de defensa de su pueblo, es un ataque desmedido a los pueblos vecinos. No son ataques preventivos, son ataques destructivos.

Pero los medios solo pueden documentar lo que pasa en Irán, la destrucción de Teherán y del sur del Líbano. Los avances de las fuerzas de un bando.

Y en los países del golfo ocurre algo similar.

Todos los influencers que se fueron a la meca de las libertades y el lujo, a Emiratos Árabes Unidos, a Catar, a Baréin… Ahora tienen que estar calladitos y encerrados en casa. 77 mil dólares de multa por mostrar un bombardeo en Catar y juicio en Emiratos si te pillan sacando fotos a un bombardeo. Calladitos están más guapos los reporteros de la actualidad fashion….

Si Irán corta internet a sus ciudadanos para que no se enteren de lo que está pasando, en el resto de Oriente Medio no hace falta, porque el miedo es la herramienta más eficaz.

No sabemos lo que durará esta guerra ni si habrá muchos más muertos, lo que está claro es que la imagen de unos y otros ya está decidida, hagan lo que hagan y dejen de hacer. Muchas veces pienso que ya no hay noticias, sino que casi todo es propaganda. No se puede seguir normalizando una situación tan anormal como la que vivimos y que nadie ponga el grito en el cielo.

La BBC comenta con total normalidad el protocolo que un departamento de guerra del gobierno de Israel les ha proporcionado y ellos mismos se enmarcan en ese protocolo de censura para no ofender a los que tienen delante.

RTVE muestra en directo cómo entregan todo su material a estos equipos de control de la información, se quejan, sí, pero acceden completamente para poder mostrar la parte orientada y recortada de la información.

Algunos dirán: bueno, mejor eso que nada. ¿Es mejor tener el lado de la noticia que quieren unos o es mejor no tener nada? Dudo que sea bueno escuchar lo que Israel quiere que escuchemos, porque es su propaganda, no es la verdad. La verdad nos haría saltar por los aires y pedir, ahora mismo y sin dudarlo, la paz y el fin de esta guerra ilegal.

¿Cómo informarnos entonces?

No hay manera. Si los medios aceptan y se pliegan a la censura que se establece, si los gobiernos de los países que se hacen llamar democráticos no ponen los medios para que la información veraz y contrastada llegue hasta nosotros, no hay manera de asegurar la libre información de los ciudadanos. Estados Unidos es el primero que presiona por tener controlada la información y siempre que no haya fuentes fiables dentro del conflicto, no podremos saber nada de la verdad. Ya ocurrió en Gaza, donde Israel asesinó a cientos de periodistas por el solo hecho de querer informar. Se permite, se acepta, se ha definido que será así y ninguno tiene fuerzas para oponerse, porque es una arma de guerra, que funciona y seguirá funcionando mientras todos nosotros encendamos la televisión y miremos internet, mientras sigamos comprando la propaganda de los asesinos.

La historia siempre la escriben los vencedores, aunque, algunas veces, son otros los que vencen y la historia, entonces y solo entonces, se queda sin ser escrita.