El estado de las cosas reúne dos instalaciones de José Ruiz que surgen del desperdicio. La primera, titulada Los grandes días están por venir, se plantea como un archivo de publicidad política del hemisferio occidental que se debe actualizar hasta el fin de la democracia.

El material recopilado por el artista comprende carteles, calendarios, banderas, vallas, gorras, camisetas, panfletos, periódicos, libros, llaveros y todo tipo de material impreso relacionado con actividad electoral desde la década de 1950. En la instalación las promesas de campaña se repiten entre candidatos de corrientes políticas opuestas, todos prometen cambio, progreso, trabajo, paz e inversión social, en perspectiva gran parte de estas promesas fueron incumplidas.

La primera instalación es una lectura del Estado y la segunda corresponde a las cosas, una recopilación de objetos domésticos representados en las cajas que los almacenan. Esta instalación se plantea como un archivo de novedades que se debe actualizar hasta el fin del capitalismo.