Cada 365 días, el universo nos premia con un acontecimiento único e irrepetible: “nuestro cumpleaños”. Independientemente del día que este marque en el calendario, se trata de nuestra llegada al mundo y poder celebrarlo es un gran privilegio, pues por diversos motivos, muchos no pueden tener esa oportunidad.
En términos energéticos y astrológicos, al cumpleaños se le conoce como el Retorno Solar, este es el momento exacto en que el sol regresa a la misma posición matemática en la que estaba el día que naciste, es decir, en este día se produce una inyección masiva de energía vital directa a tu aura.
Muchas veces, el ritmo acelerado de la vida nos ha hecho ver este acontecimiento como la excusa perfecta para comer pastel o recibir regalos. Incluso, hay quienes descartan el hecho de festejarlos porque este les recuerda que “se están haciendo mayores”.
Pero la realidad es que energéticamente, este día tiene un gran poder. Conmemorarlo sube la autoestima y enseña a valorar la vida, pero, si este día se pasa por alto, las personas pueden sentir una falta de afecto provocada por sentimientos de invisibilidad.
Para mayor información, en este artículo podrás conocer la importancia que tiene este día especial, lo que ocurre si decides no celebrarlo y algunos aspectos curiosos sobre los cumpleaños.
¿Por qué festejarlo es lo ideal?
Celebrar el cumpleaños es un acto de autoafirmación: es el momento perfecto para conmemorar la vida, agradecer a la divina providencia por el milagro de estar vivos, así como también por todos los logros alcanzados, así como por las lecciones aprendidas.
Esta práctica permite abrir y cerrar ciclos a nivel personal. Por eso, este día es ideal para hacer un balance de lo aprendido, soltar lo que ya no te sirve e intencionar todo aquello que desees conseguir en los próximos 12 meses.
Incluso, a través del festejo, es posible conectar con las personas que más te quieren, razón por la cual la energía tanto del amor como de la gratitud, se multiplican y crecen. Al estar rodeados de nuestros afectos, los niveles tanto de oxitocina como de dopamina se elevan para fortalecer el sistema inmunológico.
Aunque no lo creas, celebrar los cumpleaños ayuda a mantener vivas las tradiciones y costumbres tanto familiares como culturales, acción que permite transmitir valores e inclusive un poco de historia a las nuevas generaciones.
Pero, ¿qué pasa si no lo celebramos?
Si, por el contrario, decides que tu cumpleaños es "un día más" que no vale la pena celebrar, estarás rechazando esa energía de renovación inconscientemente. De esta manera, tu campo energético no se limpiará y terminarás arrastrando toda la energía de cansancio, bloqueos e inseguridades hacia el nuevo ciclo que vivirás.
Si no homenajeas tu vida, reflejas energías de baja autoestima o falta de merecimiento. Desde el punto de vista cuántico, al tener esa actitud, le dices al universo que tu existencia no es relevante y como consecuencia, durante el nuevo año de vida tendrás un menor magnetismo para atraer nuevas oportunidades, salud o abundancia.
En el ámbito astrológico, existe un fenómeno llamado “crisis del retorno solar”. Se trata de que, en los días previos, tu energía vieja se agota para dar paso a la nueva. Por tal motivo, en esos días cercanos a tu cumpleaños podrías llegar a sentirte cansado, sensible o incluso irritable. Entonces, al llegar tu día especial, debes hacer un acto consciente de estar alegre y reciproco, pues, de lo contrario, prolongarás ese estado de baja energía durante meses.
Curiosidades sobre los cumpleaños
Esta fecha condensa importantes aspectos curiosos que es importante conocer:
Origen de la celebración: la tradición de festejar los cumpleaños se remonta a civilizaciones antiguas como los egipcios, griegos y romanos. Los egipcios conmemoraban el día en que un faraón alcanzaba un nuevo grado de divinidad. Por su parte, los romanos fueron los primeros en celebrar cumpleaños personales, aunque inicialmente solo se solemnizaban los de personas importantes o de la nobleza.
Pastel, el símbolo principal: la costumbre de hacer pasteles para celebrar un cumpleaños se remonta a la antigua Grecia, donde preparaban tortas redondas que simbolizaban la luna, en honor a la diosa Artemisa, quien es la diosa griega de la caza, la naturaleza salvaje, la castidad, el parto y la luna. Además, se dice que este ícono infaltable en estas fiestas, representa la vida y el sol.
La tradición de ponerle velas tiene varias teorías. Una dice que representan la luz que guía a la persona en su camino; otra sugiere que las velas se ofrecen a los dioses para pedir protección y buena suerte. En muchas culturas, el número de estas en el pastel simboliza la edad, también se dice que debes apagarlas todas en un solo soplido para que se cumpla tu deseo. Posteriormente, se genera un punto de concentración máxima donde el humo transporta esas intenciones al universo.
¿Qué debes hacer para disfrutar mejor de esta energía?
Para recibir tu nuevo año de vida con la máxima potencia, no necesitas una fiesta monumental ni estar rodeado de una multitud, sino sentirte feliz de celebrar tu día. Si deseas que te vaya mejor durante este día, debes seguir estas recomendaciones:
Agradece: al despertar, dedica los primeros minutos a agradecer por el año que se fue y por el que vendrá, incluso por los desafíos, porque te han transformado en la persona que eres hoy.
Crea tu lista de intenciones: escribe todo lo que deseas manifestar para este ciclo que apenas comienza: salud, amor, finanzas, empleo y mucho más.
Estrena algo: ropa, zapatos o accesorios. Toma en cuenta que usar algo nuevo sintoniza tu vibración con la abundancia y la luz solar.
Haz algo que te haga feliz: esta es la recomendación más importante, en este día debes hacer únicamente lo que te guste, desde comer tu comida favorita, caminar por la naturaleza hasta rodearte de gente que te sume. Recuerda que es tu día, así que solo tú dictas la pauta energética de cómo quieres que sea tu año.
Como has podido leer, celebrar el cumpleaños no es un acto de ego, sino un recordatorio vital de nuestra existencia y una posibilidad de empezar de nuevo. Este es el día más especial de cada persona, por eso es fundamental disfrutarlo en grande pero a nuestra manera.















