Pakistán es un estado nuclear islámico, destacado actor geopolítico en el Oriente Medio, con fronteras largas tanto con la India como con Irán. Mantiene relaciones diplomáticas sólidas tanto con Estados Unidos como con Irán y con la República Popular China.

Pakistán es una República Federal Islámica con 257 millones de habitantes y una economía en desarrollo de ingresos medios bajos. El ejército tiene una gran influencia en la política exterior del país. Depende tanto de los programas de asistencia técnica y financiera del Fondo Monetario Internacional (FMI) como de los préstamos de China y de Arabia Saudita. Mantiene una relación compleja con Afganistán y con China.

Su primer ministro Shebaz Sharif y los altos mandos del ejército pakistaní han mantenido comunicación constante con Washington y con Teherán durante los dos meses de la guerra entre Irán y los Estados que estalló el 28 de febrero de 2026, convirtiendo a Pakistán en el mediador del conflicto y a su capital, Islamabad, en la sede principal de las negociaciones de paz.

Gracias a la mediación pakistaní se logró el cese al fuego entre las partes a partir del 8 de abril de 2026, mientras que Islamabad se convirtió en la sede de las conversaciones del 11 y el 12 de abril. Lamentablemente, a la altura del 25 de abril el presidente Trump canceló la visita a Islamabad de su yerno Jared Kushner y de Steve Witkof como negociadores que estaban a punto de tomar el avión rumbo a Pakistán para continuar con las negociaciones. Según dijo Trump, no era conveniente realizar un viaje de 18 horas de vuelo para luego no llegar a nada con la delegación iraní. Queda entonces pendiente la confirmación de ambas partes de una próxima reunión en Islamabad para continuar con los esfuerzos negociadores. A las pocas horas de que Trump canceló el viaje de sus negociadores a Islamabad, ha llegado a Washington una nueva propuesta de paz de Irán con términos más atractivos pero aún insuficientes para la Casa Blanca.

Entre los objetivos de la mediación pakistaní se destacan los siguientes:

  1. La libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz.

  2. La limitación del programa nuclear y balístico de Irán. Es decir que la teocracia islámica no continúe en sus esfuerzos para convertirse en una potencia nuclear.

  3. La cuestión de las sanciones y bloqueos de los Estados Unidos a Irán.

  4. La firma de un Acuerdo de Paz duradera.

Entre los aspectos favorables al éxito de la mediación de Pakistán se pueden considerar los siguientes: las autoridades de Pakistán mantienen relaciones diplomáticas y una comunicación fluida tanto con Estados Unidos como con Irán. El país es islámico, tiene una larga frontera y lazos históricos con Irán y es miembro de la Organización de Cooperación Islámica, lo que le agrada a los generales de la Guardia Islámica de Irán. La embajada de Pakistán en Washington ha albergado históricamente a la Sección de Intereses de Irán desde 1979.

A la vez, Pakistán tiene una buena relación de cooperación en seguridad con Washington. El general Asim Munir, jefe del ejército de Pakistán tiene buenas relaciones con la administración Trump y fue recibido en la Casa Blanca donde elogió públicamente al presidente Trump.

Entre los obstáculos para la mediación se pueden señalar varios. Por un lado, los gobernantes de Teherán ven a Pakistán como un país muy cercano a los Estados Unidos y también a Arabia Saudita, una potencia regional también islámica pero sunita y no chiita como Irán y rival histórico geopolítico de Irán.

Por otra parte, los Estados Unidos ve a Pakistán como un socio no siempre totalmente fiable y con conflictos severos con la India, un aliado de Washington en Oriente. Dichos conflictos han llegado hasta el borde del abismo y de la guerra nuclear.

Pakistán se ha destacado como mediador del conflicto no solamente por fines idealistas de paz duradera y coexistencia pacífica, sino también por sus propios intereses nacionales.

Efectivamente, más del 90% de las importaciones de combustible de Pakistán pasan por el Estrecho de Ormuz y tanto los bloqueos del estrecho como los ataques de Irán a países del Golfo Pérsico y la guerra en general entre los Estados Unidos, Israel e Irán han afectado gravemente la economía de Pakistán. Por otra parte, Pakistán tiene una frontera de 900 kilómetros con Irán y un conflicto armado en dicho país vecino constituye un riesgo para la seguridad nacional del estado pakistaní. Así también, al participar como mediador del conflicto, Pakistán y sus autoridades ganan perfil y prestigio internacional como promotores de la paz y fortalecen su relación estratégica tanto con los Estados Unidos como con la República Islámica de Irán y con la misma República Popular China que está detrás de las autoridades de Teherán. Según algunos analistas, Irán es la gasolinera de China y su principal socio comercial y aliado estratégico en la región.

Al mejorar su relación con Estados Unidos y con China, las autoridades de Islamabad se posicionan fuertemente ante la India, que es su adversario principal. Por su parte, las autoridades de Nueva Delhi observan atentamente todos los pasos de Islamabad y desconfían de cualquier iniciativa o movimiento que tienda a fortalecer las fuerzas armadas y nucleares de Pakistán.

Por su parte, Israel, el mayor aliado estratégico de los Estados Unidos en el Oriente Medio y el principal socio y aliado militar de Washington en la guerra frente a Irán, ve con algún grado de recelo la neutralidad de Pakistán como mediador del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Pero en este tema ha prevalecido la voluntad de la Casa Blanca.

Así como Israel es el aliado geopolítico y estratégico número uno de los Estados Unidos en el Oriente Medio, así también Irán es el principal socio comercial y aliado político y estratégico de China en dicha región.

La guerra entre Irán y Estados Unidos es indirectamente una lucha por el poder, las esferas de influencia y los recursos energéticos entre las dos mayores potencias económicas y militares del planeta: Estados Unidos y China.

Si la guerra en Oriente Medio se reanuda como confrontación armada entre Israel y los Estados Unidos contra la República Islámica de Irán, también volverán los esfuerzos de mediación de la República Islámica de Pakistán.