Si bien Chile posee diversos lugares atractivos para visitar, entre los que destacan Isla de Pascua, San Pedro de Atacama, Valle de Elqui, Torres del Paine y Patagonia, existe en el norte de este país un refugio sin igual para mucha flora y fauna nativa única en todo el orbe.

Punta de Choros está a 114 km al norte de La Serena, región de Coquimbo, en la Comuna de La Higuera, y se caracteriza por presentar una de las mayores riquezas en biodiversidad en el mundo debido, especialmente, a la corriente de Humboldt, cuyas aguas proporcionan alimento al fitoplancton, productor primario del ecosistema, esenciales para la cadena alimentaria.

Cómo llegar

A quienes nos gusta la aventura, es ideal tomar un rico bus Santiago-La Serena, mucho más agradable que viajar en avión. Son seis horas de viaje. Mas si desea viajar en avión, el trayecto es sólo de una hora.

Si no tienen vehículo, en La Serena pueden arribar un microbús que sale a las 9 a.m puntual, desde la Av. Diaguitas (o Av. De Aguirre), cuyo principal atractivo son sus estatuas al aire libre.

La micro es de Transportes Moyano los cuales trabajan de lunes a lunes, excepto para año nuevo, y regresan a La Serena, desde Punta de Choros, a eso de las 15:30 horas.

El viaje es de unas dos horas y el camino está en perfectas condiciones. Antes era de tierra y, por lo tanto, más complejo llegar. Durante todo el viaje se aprecia todo el litoral y la flora que ha surgido en el Desierto Florido, el que se puede observar y valorar en esta región, al inicio de la primavera.

Punta de Choros

Cuenta con una Plaza Central, caminos de tierra o arena, murales por todas sus calles y dos caletas muy cercanas entre sí.

Está la espectacular opción de pagar tours en botes para cruzar hasta sus islas aledañas. En mi visita, el clima no nos acompañó. Una pena pues no pudimos cruzar a sus dos hermosas islas desde Caleta Corrales donde pueden conocer a funcionarios de la Armada de Chile quienes disponen de toda la información que requieras y, por supuesto, a algunos de sus hospitalarios pescadores.

En Punta de Choros tienen un gremio compuesto de 160 pescadores artesanales, liderados por un alcalde que dirige las actividades y acciones de la misma caleta. Uno de sus pescadores nos contó el rol de dicho alcalde y el trabajo consciente que ahora realizan en el mar pues antes, literalmente, explotaban los recursos que este bello océano nos da día a día.

Desde esta caleta y el Muelle San Agustín, que está a 15 minutos caminando, salen los botes a las islas, en horarios de 8°° a 10°° de la mañana. El valor por persona es de 15 mil pesos chilenos con un máximo de diez personas. Llegan a Isla Choros y luego a Isla Damas donde los visitantes pueden pasear por una hora. Este tour en general tiene una duración de tres horas.

¿Qué pueden ver en este tour? Pingüinos de Humboldt, delfines nariz de botella y, a veces, avistamiento de ballenas. Chungungos, una especie de nutria marina típica de la zona, lobos marinos y una gran diversidad de aves.

También, luego de esta experiencia marítima, pueden recorrer sus roqueríos y playas aledañas caminando. Está la Playa Barranca, una playa muy especial, con poca gente, rica brisa y una arena blanca espectacular. Perfecta para dormir una siestecita y seguir paseando.

El lugar es realmente hermoso por su riqueza natural. No por nada sus pobladores y personas alrededor del mundo se niegan y rechazan el proyecto Dominga, el cual amenaza con construir un megaproyecto minero y portuario en este santuario de la naturaleza, lugar donde conviven muchísimas especies únicas en su tipo.

Frente a esta situación se inició la campaña #NOADOMINGA la cual ha sido una potente presión por parte de los lugareños y de quienes aman esta zona que, se podría decir, es un santuario de la naturaleza.

Otro atractivo es el arte que encontramos en muchos murales donde destacan su flora y fauna: ballenas, chungungos, pingüinos, guanacos, zorros, delfines, cachalotes y muchas aves. Es como un Valparaíso playero, con mucho Street Art.

Qué más hacer en Punta de Choros

Dentro de todo el atractivo natural y turístico de esta zona, existen diversos lugares donde practicar actividad física con rutas en bicicleta, trekking, kayac y buceo.

Nosotros dimos con el Refugio Humboldt donde además ofrecen servicio de alojamiento.

Dentro de las caminatas, también pueden llegar a un lugar denominado «La cueva del chango», dato que nos entregó una artesana del Muelle San Agustín, donde igualmente ofrecen tours en lanchas o botes, artesanía y gastronomía.

Y si no tienen auto, pueden tomar el microbús de Moyano, que llega a Punta de Choros a eso de las 11:00 am y dirigirse a ¡Chañaral de Aceituno! El paseo es super entretenido y es de una hora aproximado (pues entra a otras caletas dejando pasajeros).

Esta pequeña y hermosa caleta se ubica en Freirina, al sur de la región de Atacama y destaca por que en sus tours pueden avistar ballenas.

Nosotros llegamos al medio día, justo cuando venía una lancha con dos chilenos y dos franceses quienes tuvieron la fortuna de ver cuatro ballenas. Muy emocionante.

Aquí los tours también tienen un valor de 15 mil pesos chilenos por persona (10 cupos) y si no se cubren esos cupos, está la opción de pagar el tour completo.

Gastronomía

En Punta de Choros podrán degustar pescados y mariscos de la zona.

En temporada baja, son pocos los lugares que ofrecen sus delicias. Eso se entiende, por quedar algo retirado de las urbes más cercanas que son la Serena, Coquimbo y Vallenar, por ejemplo.

En Caleta Corrales existe un restaurant que siempre está abierto. Y en temporada alta, abren sus locales con venta de empanadas y delicias del mar. Lo mismo en el Muelle San Agustín.

Nos recomendaron el restaurant Rusticostero, con una amena la atención y productos frescos. Sin embargo, la comida podría ser mucho mejor y acorde a los precios. Además, tienen menú, así es que, si van, pídanlo.

Un restaurant que si recomiendo es el Pingüino, con una linda vista al mar. Allí preguntamos por menú. No tenían, pero nos hicieron uno. Y por ello, fuimos casi todos los días. Pescado o carne, con dos acompañamientos súper buenos. Y los jugos, exquisitos. Estos no venían en el menú. Durante la semana había poquitos comensales, pero el sábado se llenó tempranito. Cuenta con una amplia carta y variedad de buenos vinos, como Miguel Torres, entre otros.

Asimismo, está el restaurant El Barco, un local familiar que también funciona con menú.

En tanto, en Chañaral de Aceituno, sólo pude conocer la propuesta de un restaurant que estaba abierto, pero con pocas opciones para comer. En esta caleta recomendamos pagar en efectivo o efectivo porque no poseen Redbanc y el internet para hacer transferencias es horrendo. Ni les cuento las peripecias que tuvimos que hacer para pagar la cuenta final.

Alojamiento

Por Airbnb encontramos diversos lugares, mas no llamó la atención uno en especial: El Orfebre. Queda cerca de la plaza central, en la calle principal de Punta de Choros y pueden llegar con o sin reserva. Afuera dice Alojamiento y también El Orfebre (o el joyero). No hay cómo perderse.

El lugar cuenta con tres habitaciones muy confortables, con baño privado. Además, una cabaña para cuatro personas y quincho, cocina, y un chillout compartidos.

Está a 5 minutos caminando de la Caleta Corrales y a 15 del Muelle San Agustín, lugares desde donde zarpan los botes para visitar Isla Damas e Isla Choros. Todo un privilegio.

Un lugar tranquilo, muy recomendado e ideal para parejas, amigos o para quienes viajan consigo mismos.

De igual modo, toda la zona dispone de muchas cabañas. Uno que otro restaurant también ofrecen arriendos de habitaciones o cabañitas, y existen muchos domos y también campings para pasar unos relajantes días en este precioso destino.

Un lugar que no deben dejar pasar si están o visitan Chile.