Dennis Oppenheim, artista conceptual que trabajó en instalaciones escultóricas, performance, fotografía y cine, se hizo conocido principalmente por sus esculturas al aire libre, conocidas como land art o earthworks, creadas mediante intervenciones en entornos urbanos y naturales.
Oppenheim realizó por primera vez Wishing the mountains madness en 1977 como parte de un taller de artistas visitantes en la Universidad de Montana. La obra original consistía en una distribución aleatoria de cincuenta estrellas de madera contrachapada de 1,2 metros de ancho —algunas pintadas de blanco, otras en tonos pálidos de rojo o azul— sobre una ladera cubierta de hierba de casi un hectárea. Si bien hacía referencia al bicentenario de la nación del año anterior, la obra sugiere una conmoción cósmica que trae estrellas a la Tierra. El título alude a lo que el artista percibía como una diferencia chocante entre el paisaje natural de Montana, "muy bello y sereno", y la diversidad y energía de la ciudad de Nueva York a finales de la década de 1970: una especie de "locura" creativa que, según él, faltaba en el estilo de vida bucólico de la región.
Debido al carácter efímero y la remota ubicación de Wishing the mountains madness, Oppenheim documentó la obra combinando fotografía aérea con mapas de la zona. La documentación, instalada en el vestíbulo, acompaña la recreación del proyecto original de Oppenheim en Parrish's Meadow.












