Abarcando las galerías del segundo piso del museo, MCA Denver presenta Ana María Hernando: Seguir cantando, que marca la mayor exposición individual en un museo de la artista argentina residente en Colorado en una década. Ana María Hernando presenta obras nuevas y recientes, realizadas en sus materiales característicos: tul, textiles, pinturas y obras sobre papel, para explorar cómo el color, la canción y la poesía son potentes emblemas de fuerza, persistencia y renacimiento. Hernando es una artista multidisciplinaria cuyo trabajo se centra en lo femenino, utilizando la empatía para hacer visible lo invisible y cuestionar nuestras preconcepciones sobre el otro y sobre cada uno de nosotros, incluyendo la naturaleza y la tierra, su valor y valía.
La exposición explora los temas de la abundancia y la emergencia como símbolos de fuerza y regeneración. Para Hernando, la abundancia significa poder y colectividad, una fuerza imparable. Esta noción se manifestará visualmente a través de la materialidad de su obra: el tul fluye y llena densamente los espacios con una sensación de impulso (hacia adelante). Desde 2018, la artista argentina residente en Denver ha transformado el tul, un material prototípicamente femenino, en esculturas a gran escala que parecen emerger de paredes, techos, ventanas o surgir verticalmente del suelo. Para Hernando, el tul alude a una fantasía de complaciente fragilidad femenina, contra la cual se rebela, presentando el material con tal abundancia que la suavidad deja de ser una cualidad discreta para convertirse en una función de poder, tanto formal como simbólica.
En el MCA Denver, la exposición se desarrollará cromáticamente, comenzando con obras realizadas en carboncillo negro, tul gris y pintura oscura, pasando por tul blanco y bordado, hasta llegar a nuevas obras llenas de color. Al resaltar los cambios tonales de oscuro a claro, Hernando aplana las jerarquías de color para dar paso a un reconocimiento emergente de los sutiles detalles y las diferencias entre nosotros y el mundo que nos rodea.
La exposición se centra en una nueva escultura titulada Seguimos cantando (Waterfalls), ubicada en la galería más grande de MCA Denver, que ocupa más de 1400 pies cuadrados. Seguimos cantando consistirá en dos cascadas a gran escala representadas en un tul rosa vivo. Las formas montañosas están sostenidas por una estructura interior de madera y malla de alambre para darle forma y estabilidad. Midiendo aproximadamente 12 pies de alto y de 8 a 10 pies de ancho cada una, las formas emergerán directamente de las paredes de la galería, fluyendo una hacia la otra en una casi convergencia en el piso. Se invitará a los visitantes a moverse a través de este espacio, experimentando el entorno inmersivo y brillante activado por los tragaluces que se extienden a lo largo de la sala. Esta obra es una vívida expresión de abundancia, generosidad y poder. La cascada, evocadora de fuerza y milagro natural, sirve aquí como símbolo de vitalidad, dignidad y potencial interior. La verticalidad de las instalaciones sugiere una negativa a ser tímido; Es un llamado a la presencia, una demostración de integridad y una ofrenda de belleza transformadora. La obra resalta la idea de efervescencia, movimiento y calidez, ofreciendo un faro de alegría y vitalidad al público del museo.
Otra nueva obra, titulada Una cama para la luna, es una ofrenda colectiva a la naturaleza. Esta escultura circular de baja altura se suspenderá frente al ventanal del MCA, que permite vistas a la calle y, desde el exterior, al museo. Hernando contemplaba cómo la luna nos ilumina durante la noche e imagina esta escultura como un gesto de cariño que los humanos ofrecen al planeta. La obra se realizará colectivamente, y los participantes ayudarán al artista a tejer tul a través de la estructura metálica de la escultura para completar su forma.
El título de la exposición, Seguir cantando, toma prestado el estribillo de “Como La Cigarra” (1972), canción de María Elena Walsh, escritora, compositora, poeta y música argentina. Walsh escribió la letra reflexionando sobre su vida y trayectoria artística, comparando sus fluctuaciones con el ciclo vital de la cigarra. Sin embargo, durante la dictadura militar argentina (1976−1983), la canción adquirió un nuevo significado y se convirtió en un poderoso himno de resistencia y fuerza. En el contexto de la exposición de Hernando en el MCA, la frase “seguir cantando” se convierte en una inspiración para perseverar con alegría en medio de la adversidad.
















