Pensemos en la novela como en una película, o como una obra de teatro, en la que cada lugar mencionado necesita su armado previamente con la iluminación apropiada y toda la parafernalia escenográfica.
En mi formación como Técnica en Dramaturgia (escritura creativa para puestas en escena), aprendí el arte del inciso y la acotación, aplicando la técnica para que aquellos textos que no suelen ser más que comentarios técnicos, se vuelvan piezas cargadas de belleza, dignas de leer en voz alta.
Las novelas también tienen suertes de acotaciones. Son las descripciones claras que ayudan al lector a armar el escenario imaginario, sin esto, son solo pensamientos y diálogos flotando en el vacío. Incluso, las recopilaciones de cartas y poemas evocan algún sitio.
Trabajando con consignas
Debes saber que hay dos tipos de locaciones, las reales y las inventadas, usaremos los mismos procedimientos para cualquiera de las dos.
Ahora bien, vas a pensar en todas las locaciones existentes en tu historia hasta ahora y harás una lista con nombres como: "Casa de Eliza", "Vereda de Juan", "El más allá", "El aeropuerto de México, zona de embarque", etc. Extendete todo lo que creas necesario e intenta imaginarte vivamente todos los escenarios mencionados en tu historia.
Ya terminada tu extensa lista, vas a elegir 3 locaciones para trabajar puntualmente en esta oportunidad. Una debe ser de un espacio privado, real o inventado, la otra debe ser de un lugar inventado y la última, debe ser real y en el exterior (si es una ficción, te inspirarás en un lugar real y le pondrás otro nombre, el cometido aquí es practicar y crear).
Ten en cuenta lo siguiente: Describir detalladamente solo aquello que aporta a la historia sin irse por las ramas en detalles que no aportan, ser fiel al estilo propio y usar descripciones tridimensionales, poniendo en juego los cinco sentidos.
Locación 1
Esta es fácil, si fueras a montar una obra de teatro y tuvieras que elegir un espacio interior en donde los personajes desarrollan la trama, ¿cómo lo encararías?, ¿qué elementos estarían bajo un foco de luz blanco y cuáles estarían en la periferia? Ten en cuenta el siguiente principio dramatúrgico: si hay un arma sobre la mesa en el primer acto, en el tercero hay que dispararla.
Si, por ejemplo, vas a describir un cuarto, ¿de quién es?, ¿qué dice de su personalidad? Si describes una oficina, tienes que tener claro lo que esta representa. Lo mismo si se trata de una sala de reunión vikinga, vas a tener que ponerte a buscar data histórica.
En mi caso, siguiendo el hilo de mi novela, voy a mostrarte la casa de una de las parejas de Eliza, vamos a ahondar un poco en su personalidad y en la época en la que este vive.
Consigna:
Espacio interior, casual, de uso diario.
Debe haber un sentido que predomine, más allá de la vista (tacto, olfato, gusto, oído).
Incluir un elemento o varios que representen la personalidad del o de los personajes que allí interactúen.
¿Qué va a pasar? De forma velada sugiere o prepara el terreno para un acontecimiento importante.
"Casa de John"
Dieciocho escalones de mármol blanco –manchado– hasta la entrada. Se sube directo desde la calle, sin pasar por pasillos o vecinos.
Al abrir, unos metros más al fondo, sobresale la puerta siempre entreabierta del baño que deja ver la mampara de la ducha. A la derecha, la cocina está bien equipada y comparte espacio con el lavarropas, lo suficientemente bajo y fuerte para usarlo de diván, aunque bastante frío al tacto de la piel desnuda e incómodo para la espalda después de un rato de amores improvisados.
El cuarto es más bien un armario con cama, pequeño y desordenado. El sillón del living está mejor equipado para descansar frente al televisor con una pequeña mesa a un costado que nunca está limpia, porque al rato ya va a volver a comer ahí, así que ¿qué caso tiene? Se nota que usa el servicio de limpieza que ofrece el edificio una vez a la semana, el piso está limpio y no hay polvo polulando, los utensilios están en su lugar y no hay papeles ni mugue arriba de los muebles, solo alguna revista abierta, las llaves del auto, tarjetas de restoranes con ofertas imperdibles y algún que otro teléfono escrito a mano.
Esa sala es el corazón del apartamento y el centro de comando, por la ventana que está al lado de la mesa para comer –inútil, porque no la usa–, hay una ventana con un pequeño balcón y por la que monitorea todo la cuadra, las parrandas del vencino y quien para frente a la casa con intenciones de entrar.
Locación 2
Consigna:
Espacio inventado. Exterior o interior.
Usar referencias de la realidad para incluir al lector en tu mundo.
Más allá de usar los cinco sentidos, crea sinestencia (proceso neuronal en el que el estímulo provocado por un sentido, activa automáticamente otro sentido, fusionando ambos).
Tiene que haber, al menos, un elemento que sea completamente inventado (puede ser del estilo ciencia ficción o una metáfora).
"La cuarta dimensión"
La isla está sacada de proporción. No se sabe si las hojas de terciopelo están tocándote el rostro o si se están haciendo tierra a los pies de la torre guerrera, eclipsada por cipreses con una altura de veinte hombres apilados unos sobre las cabezas de los otros, todos sanos y norteños.
El sonido de una gota cayendo en repetitivos intervalos moja el ritmo asfixiante del aljibe protegido por una especie de manzano extinto. Con su altura de roble, protege de sombra a unos quince metros cuadrados y sus frutos ovaladamente caprichosos, se desangran sobre el suelo cada 146 ciclos enteros, creando un río de sangre que a fin de cuentas, termina bañando el agua del pozo. Aún está todo seco, en los alrededores solo hay piedra, no crece ni una sola flor, las semillas del árbol son tan mortíferas que no deja crecer nada.
Locación 3
Consigna:
Espacio exterior.
Real. No tienes que usar el nombre del lugar, puedes ponerle otro, lo importante es hacer el ejercicio de describir.
Usa todos los sentidos que estén a tu disposición para darle vida.
Contextualiza el espacio. ¿Qué ha pasado ahí hasta el momento? ¿Quién frecuenta ese espacio? ¿Para qué se usa?
Elige un punto específico que tenga importancia dramática dentro de la historia, sin revelar qué va a pasar ahí. Imagina que es como cuando en Breaking Bad muestran constantemente el cigarrillo de Jesse, al principio no entiendes, pero es un elemento importante para darle un vuelco a la trama más adelante.
“Los aljibes”
A los matorrales del monte hay que encararlos a punta de machete, arrastrándose y esquivando las espinas y las telas de arañas. Pero a caballo es una masacre, el equino todo bien, se mueve con entereza por esa oscuridad de medio día, creada por tanto follaje enano. Si no hubiese un cartel al final del caminito abandonado hace casi ciento cuarenta años, no sabría uno en donde está parado. “Camino a los aljibes”, dice el cartel y, al contrario de lo que se podría pensar, desde ahí el camino es más alto, menos doloroso.
Ahora bien, lector y escritor, ¿cómo vas con tu novela? Te recomiendo desarrollar todas las locaciones que aparezcan en tu lista, usando las pautas de las consignas a discreción.















