El tema de la mujer domina por completo la obra de Julio González. Esta selección sin precedentes de la colección del IVAM sobre el tema lo confirma. Retratos familiares o de mujeres de la vida moderna, desnudos académicos o abstractos, figuras reales o idealizadas, alegorías históricas y políticas: todos forman parte de su evolución estilística de las formas plenas a las vacías, de la figuración a la abstracción. Sus esculturas también están cargadas de significado. Reflejan la emancipación de las mujeres contemporáneas, su tránsito de la esfera privada a la pública, del silencio a la palabra.
Esta presentación cronológica y temática de la colección subraya las grandes etapas de su evolución enlazando vida y creación, intimidad e historia: los primeros modelos profesionales, los retratos del entorno familiar, la mujer campesina y la mujer urbana, las maternidades y las lectoras, las figuras reales y los tipos idealizados, las figuras de pie casi abstractas como las alegorías políticas.
También es notable su entorno familiar y su influencia sobre su escultura, relacionada con el taller de orfebrería de sus tías y de su mujer, así como a la producción de sus propios objetos decorativos, ligados en los años 20 y 30 al ornato de un nuevo cuerpo femenino.
Rendir un homenaje a la obra de Julio González es recordar las tres mujeres fuertes que fueron fieles a su memoria. Su hija, la artista abstracta Roberta González cuya obra está todavía por estudiar fuera de la influencia de su padre y las generosas herederas de esta, Carmen Martínez y Viviane Grimminger que ampliaron con sus donaciones los fondos del IVAM.













