El proyecto Entre lo profundo y lo distante, concebido específicamente para el IVAM, parte del libro The spell of the sensuous de David Abram, que, desde la filosofía fenomenológica y concepciones del tiempo presentes en diversas cosmologías indígenas, plantea que el tiempo está inscrito en el paisaje. En su visión, pasado y futuro coexisten en el presente y se sitúan espacialmente: el pasado yace bajo capas de materia —estratos de tierra, anillos de corales, zonas antiguas del cerebro— y sostiene el presente. El futuro, en cambio, está en el horizonte: umbral que une el terreno que habitamos con lo que se extiende más allá, retrocediendo a medida que avanzamos hacia él.
Desde esta idea, la instalación inferior explora las formas del pasado inscrito en el espacio, invisibles a la experiencia, e invita a adentrarse en un territorio desconocido. La obra evoca una sensación de interioridad —caverna, tierra, cuerpo, inframundo o útero— y dispone las piezas de modo que envuelven al espectador, permitiéndole desplazarse entre capas que remiten a anillos de árboles o pliegues de cuevas. En el centro del espacio se insinúa la presencia de una serpiente mítica, habitante ancestral del imaginario subterráneo de múltiples culturas.
En la planta superior, una línea metálica recorre el perímetro de la sala como un horizonte, casi al alcance de la mano, y se interrumpe con esculturas que alteran su curso. La instalación dialoga con el sistema de ceques del mundo andino precolombino, red de líneas sagradas que partían del centro de la ciudad hacia el horizonte, conectando huacas —lugares sagrados— y trazando una correspondencia entre espacio y tiempo. Cada huaca marcaba momentos del calendario inca. En este sentido, las intervenciones que quiebran la línea evocan esas huacas como marcas de tiempo.
Las dos instalaciones se vinculan mediante una intervención en la escalera, de modo que el ascenso evoque el cruce de un umbral, el paso de un estado a otro. Este eje vertical funciona como una interrupción en la continuidad, un “ahora” que atraviesa planos de tiempo. Entre lo profundo y lo distante explora cómo el tiempo se ancla en el paisaje, reconociendo que toda geografía es, en esencia, temporal.
(Texto por Andrea Canepa)













