Corría el año 2007, mes de enero, y un viaje familiar que nos llevaba a un destino diferente, poco común en muchos sentidos: cultura, religión, idioma, alfabeto, idiosincrasia. Era un viaje que requería preparación: estudio previo del lugar, planificación logística e incluso exámenes médicos y vacunas. Esta vez el destino era Oriente Medio, la primera vez. Hay que tener en cuenta que hace un par de años no eran lugares habituales ni populares; no eran destinos pensados para el turismo masivo, incluso hoy en día.
Recorrimos cuatro países, aunque hoy quiero detenerme en uno particular, un sitio especial que se encuentra en peligro: el Monte Sinaí en Egipto.
Tengo hermosos recuerdos de este viaje, a pesar de que tenía 14 años y no era, precisamente, el destino típico para una adolescente. Aun así, lo disfruté muchísimo: aprendí, observé y me enfrenté a una realidad completamente distinta a la que conocía en ese momento. Son de esos viajes que nos abren la cabeza, una forma distinta de ver el mundo y, de cierta manera, nos forman.
Hoy en uno de los lugares más sagrados del mundo, se están construyendo hoteles de lujo, villas y centros comerciales. En 2021, Egipto inició este proyecto de la Gran Transfiguración orientado al turismo y patrocinado por el Estado. Entre otras iniciativas, el plan incluye la ampliación del aeropuerto cercano y la construcción de un teleférico hasta el Monte Sinaí.
Actualmente, las obras se encuentran pausadas por falta de financiamiento; sin embargo, la llanura de El-Raha, con vistas al Monasterio de Santa Catalina, ya se ha transformado y ha perdido esa magia que la caracterizaba como lugar espiritual y de religión. Al mismo tiempo, la construcción de nuevas carreteras continúa avanzando.
Egipto presenta este plan como motor económico y turístico para el país. No obstante, críticos y comunidades locales advierten que podría dañar el paisaje, los modos de vida tradicionales y el valor espiritual del Monte Sinaí, compartido por las tres grandes religiones monoteístas.
Las consecuencias más graves las sufre la comunidad beduina Jebeleya, conocida como los guardianes de Santa Catalina. Está formada por unas 4.000 personas, cuyas casas y campamentos ecológicos han sido demolidos sin apenas compensaciones económicas. Además, la preocupación de organismos internacionales: en 2023 la UNESCO pidió detener las obras y elaborar un plan de conservación, mientras que el World Heritage Watch ha solicitado incluir la zona en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro.
Estamos perdiendo parte de la historia del mundo; el lujo irrumpe en un lugar donde la opulencia no habita. Lo bello y especial del Monte Sinaí está en su preservación a lo largo del tiempo y en que quienes lo visitan lo hacen con una misión y un propósito.
Historia e importancia
También conocido como el monte Horeb, el Monte Sinaí está situado al sur de la península del Sinaí, al nordeste de Egipto, entre África y Asia. La península forma un triángulo delimitado por el mar Mediterráneo al norte, el mar Rojo al sur, el golfo de Suez y la frontera con Israel, lo que la convierte en una zona fronteriza estratégica.
El Monte Sinaí es considerado uno de los lugares más sagrados del mundo y es venerado por las tres religiones monoteístas: judaísmo, cristianismo e islam. Según la tradición bíblica, es el lugar donde Moisés recibió los Diez Mandamientos y donde se forjó el becerro de oro (Éxodo 32). En la cima del monte se encuentra una capilla ortodoxa griega (Santísima Trinidad) construida sobre una roca sagrada considerada fuente de las Tablas de la Ley, así como una pequeña mezquita que aún sigue siendo utilizada.
Allí mismo se ubica el Monasterio de Santa Catalina, construido en el siglo V, considerado el monasterio cristiano en funcionamiento continuo más antiguo del mundo. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2002 y es tradicionalmente reconocido como el lugar de la zarza ardiente.
A partir de mediados del siglo VII, tras la conquista musulmana de Egipto, la península del Sinaí se convirtió en una ruta de tránsito para el califato árabe, utilizada sobre todo por los peregrinos que se dirigían a La Meca. Con el tiempo, el islam y la lengua árabe sustituyeron progresivamente al cristianismo y a la lengua copta. En el siglo XVI, la península fue conquistada por el Imperio otomano e integrada a su territorio. El monte Sinaí también tuvo gran importancia para los ermitaños y peregrinos cristianos. Una de las peregrinaciones más famosas fue la de Helena, emperatriz romana, quien promovió la construcción de numerosas iglesias cristianas, incluida la primera iglesia en el Monte Sinaí, conocida inicialmente como la Capilla de la zarza ardiente. Esta recibió su nombre del arbusto Rubus sanctus que crece en el lugar y que, según la tradición, sería del mismo tipo que el utilizado por Dios en la zarza ardiente.
La supervivencia del Monasterio de Santa Catalina a lo largo de los siglos, incluso durante las expansiones islámicas del siglo VII, se debe en gran medida al respeto que ha inspirado entre distintas tradiciones. Según fuentes islámicas y la tradición cristiana, el profeta Mahoma otorgó al monasterio una carta de protección conocida como el Ashtiname, que garantizaba su seguridad, libertad religiosa y la protección de sus bienes. Dentro del recinto se encuentra una pequeña mezquita construida durante el periodo fatimí, lo que refuerza el reconocimiento del lugar en el contexto islámico.
Hoy en día, el monasterio sigue siendo hogar de una pequeña comunidad de monjes ortodoxos griegos, actualmente menos de veinte, y se encuentra bajo la jurisdicción autónoma de la Iglesia ortodoxa griega del Monte Sinaí, una condición que se mantiene desde hace siglos. El lugar recibe con frecuencia a investigadores, peregrinos y delegaciones de iglesias orientales, católicas y grupos interreligiosos. A pesar de su ubicación remota, continúa siendo un espacio de diálogo y actividad constante.
Además, alberga la biblioteca en funcionamiento continuo más antigua del mundo, con más de 3.300 ejemplares, considerada una de las más importantes que existen. Entre sus tesoros más destacados se encuentra el Codex Sinaiticus, un manuscrito cristiano del siglo IV que contiene una de las versiones más antiguas conocidas de la Biblia en griego.
Ascenso al Monte Sinaí
Veníamos de visitar previamente Siria y Jordania, por lo que cruzamos a Egipto por mar, tomando un ferry desde el puerto de Áqaba, en Jordania, con destino a Nuwibaa, Egipto. El viaje duró aproximadamente cuatro horas. Allí nos esperaba nuestro guía, Alejandro, quien hablaba perfecto español y nos acompañaría en la subida a la cima del Monte Sinaí. Los hospedajes se encuentran en los alrededores del pueblo de Santa Catalina.
Llegar a la zona del monasterio transmitía una energía especial; el lugar ofrece una combinación de significado espiritual, rica historia y belleza natural que atrae a peregrinos, excursionistas y turistas. Un cielo azul brillante que destacaba el color tierra de las montañas fue uno de los cielos más intensamente azules que he visto, y aún hoy lo recuerdo con claridad.
La excursión arrancaba bien temprano para poder ver el amanecer desde la cima. Nos levantamos aproximadamente a las 2 AM para realizar el ascenso caminando, que duraría entre 2 y 3 horas. Uno puede hacerlo a pie o también hay camellos que se pueden alquilar y te llevan.
Fue una caminata muy emotiva; había peregrinos de todas las nacionalidades. Lo más emocionante fue ver cómo el camino se iluminaba con las linternas que llevaba cada persona; parecían pequeñas luciérnagas avanzando en la oscuridad. La subida se hizo muy amena, ya que íbamos parando en los distintos refugios para tomar algo caliente, ir al baño o descansar.
El ambiente en este lugar era energético; transmitía paz y hermandad. Se podía ver a personas de distintas religiones unidas en un mismo espacio, con un mismo objetivo, y eso lo hacía mágico. Al llegar a la cima, grupos de peregrinos tomados de las manos cantaban alegremente mientras el sol se iba asomando. Era un momento de meditación, de oración y de reflexión.
El amanecer quedó impreso en mis retinas: no existía tecnología avanzada que lograra captar esa belleza. Solo quedaba sentarse a contemplar el sol asomando entre las montañas y percibir, con todo el ser, la energía única de ese lugar.

Mapa de la Península del Sinaí.
Referencia Bibliográfica
Rebecca Denova. Traducido por Edilsa Sofía Monterey. Monte Sinaí. (27 de abril de 2023). World History Encyclopedia. En español.
Vinciani Joly. Breve historia del Sinaí, desierto estratégico y simbólico para Egipto. (10 de noviembre de 2023). La Croix en español.
Arquitectura: El Monasterio del Sinaí, sus fundadores y las dependencias de la sacristía.El Monasterio.
Yolande Knell, El megaresort de lujo que están construyendo en uno de los lugares más sagrados del mundo. (14 de septiembre de 2025). BBC News.El megaresort.
Team Pilgrimaps. El Monasterio de Santa Catalina y la Peregrinación al Monte Sinaí. (27 de junio de 2025). Pilgrimaps.















