En los últimos años, el acceso a la vivienda, la dificultad para independizarse, la despoblación rural, las migraciones internas y externas y la transformación de los modelos de convivencia han redefinido profundamente lo que significa habitar un espacio. Periodos intensos y prolongados de convivencia —ya sea por presiones económicas, dinámicas sociales o circunstancias personales— han desvelado tensiones, contradicciones y vulnerabilidades inherentes a la idea de hogar. Para algunas personas es un lugar de refugio y seguridad, para otras puede convertirse en un espacio de limitación, precariedad o exclusión.

¿No hay nada como el hogar? Cuestiona este dogma en un momento en el que la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones sociales en España. La muestra analiza el concepto de hogar como algo inestable y polifacético, moldeado por condiciones sociales, expectativas culturales, experiencias emocionales y realidades vitales.

Combinando obras sobre diferentes soportes, instalaciones y material audiovisual, la selección de piezas permite explorar el tema desde diversos ángulos: el hogar añorado o inalcanzable, el idealizado, el físico y el mental, el frágil, el peligroso o el inestable. La amplia variedad de perspectivas artísticas presentes en la colección del MUSAC se complementa con cuatro intervenciones de nueva producción que se sumarán al recorrido a lo largo de 2026, realizadas por Cestola (Xoana Almar y Miguel Peralta), Tito Pérez Mora, Sara Alonso y Lara Ruiz. Esta constelación de miradas también tiene en cuenta a quienes carecen de hogar, a quienes lo han dejado atrás y a quienes lo buscan o lo reinventan.