Salvador Puig Antich fue ejecutado en la cárcel Modelo de Barcelona el 2 de marzo de 1974 por garrote vil ante militares, policías y el cura; Salvador tenía 25 años. Hoy se cumplen 52 años. La noche anterior fue triste y tensa, muchos tuvimos que abandonar nuestros hogares para dormir en pisos francos. Algunos dormimos, no mucho, en el ático de Raurich 6 (Barcelona) justo encima del taller-tienda de máscaras y marionetas "El Ingenio"... Lo recuerdo perfectamente, la veo ahora en mis sueños, porque fue "mi primera vez": la primera vez que compartí cama y pijama con una mujer, activista, piel morena, ojos negros y cabello rizado, la más vital y hermosa, que parecía de origen árabe; también para ella fue su primera vez.
Salvador Puig Antich era miembro del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL) de inspiración anticapitalista y anarquista. Se reunían en un bar de la plaza de Sarriá. Salvador vivía discretamente en el barrio; el cantautor Lluis Llach, que vivía en el mismo edificio, dice que nunca vio a Salvador y que se enteró del asunto por los periódicos.
Contexto
Estamos hablando de la Barcelona de principios de los años 70. El Consejo de Guerra de Burgos fue en 1970, con seis penas de muerte conmutadas gracias a la presión nacional e internacional. Salvador fue detenido el 25 de setiembre de 1973 en el portal del Nº 70 de la calle Girona, un compañero lo había delatado.
El MIL, además de reunirse en un bar, también se dedicaba a atracar bancos. ¿Qué hacían con el dinero? Hasta la mitad de los años 70 las huelgas obreras empezaban por motivos salariales; había despedidos, los piquetes extendían la huelga a otras empresas de la zona; había manifestaciones, a veces la policía disparaba, había heridos.
Martes 3 de abril de 1973. Ese día murió Manuel Fernández Márquez, obrero. Pero no de cansancio, como morimos muchos. Pero no de accidente de trabajo, como seguimos muriendo. Pero no de hambre y de miedo, como quisieran que muriésemos. Murió por gritar que no quería morir por nada de eso.
(…) Los obreros de la central (que construían la central térmica de San Adrián del Besós), más de 2.000, habían hecho una parada en el trabajo para protestar por la subida de los precios. Pedían un aumento de salario de 4.000 pesetas al mes (24 euros de ahora), 40 horas de trabajo semanal en lugar de las 56 que hacían, cobrar el salario íntegro en caso de enfermedad y tener derecho a reunirse en la empresa. Es por ello que estaban concentrados y la policía los vigilaba1.
El polígono industrial de San Adrián del Besós-Barcelona estaba rodeado por policías; los obreros de la construcción tuvieron que marchar sobre la vía del tren hacia la ciudad. La policía disparó, Manuel Fernández Márquez...
… recibió una ráfaga que le provocó la muerte. Tenía 27 años y un hijo de 2, hacía solo tres meses que había llegado a Santa Coloma procedente de Badajoz-Extremadura2 y de trabajar en las minas de carbón.
(Figols-Barcelona)
En esos años murieron asesinados los obreros Cipriano Martos, Victoriano Diego, Francisco Javier Vermejo, Pedro Patiño3...
Hubo más asesinatos y ejecuciones. Algunos cumplieron 25 años de cárcel y muchos más sufrieron torturas.
Se lograban conquistas parando las fábricas y ocupando las calles, nadie confiaba en la "revolución de las sonrisas" ni en los "lacitos de colores" en la solapa: "Quien no llora no mama". Las huelgas estallaban por causas salariales, se alargaban durante meses, muchos trabajadores de otras empresas hacían huelga, paraban las fábricas por solidaridad. Durante las huelgas, los trabajadores no cobraban su salario y las familias necesitaban comer y pagar el alquiler. Se formaban cajas de resistencia, de solidaridad, alimentadas por las aportaciones y colectas públicas. Aquí entra el MIL y otros grupos que se dedicaban a atracar bancos. ¿Qué hacían con el dinero? Mantenían la organización y entregaban el dinero a las cajas de resistencia obrera y de solidaridad. Combinando esos métodos los trabajadores conseguían muchos derechos –como el derecho a la huelga o el derecho a manifestarse–; ahora toca defenderlos."Quien no llora no mama".
La detención y condena de Salvador
¿Qué pasó mientras detenían a Salvador Puig Antich?
Los chicos del MIL tenían una reunión clandestina el 25 de septiembre de 1973 en el bar Funicular de Barcelona para organizar el paso de un militante a Francia y autodisolver el MIL. Los policías de la Brigada Político Social (BPS) conocían todos sus pasos desde tiempo atrás; había un infiltrado en el grupo. Tres policías de la BPS les habían tendido una emboscada cerca del bar, les estaban esperando. Salvador descubrió a los policías camuflados de paisano, intentó huir, le golpearon en la cabeza varias veces con la culata de la pistola y le quitaron a Salvador la pistola que llevaba en el bolsillo de la chaqueta. Dos policías arrastraron a Salvador hasta el portal de c. Girona, 70. Le golpearon otra vez en la cabeza con la culata. Salvador —herido, sangrando y conmocionado por los culatazos en la cabeza— se agachó para sacar la segunda pistola que llevaba escondida... Empezó un tiroteo. Salvador quedó herido de 2 balas y el subinspector de policía Francisco Anguas Barragán murió por 5 o más balazos4.
Salvador fue acusado de atraco a un banco y de matar al subinspector. Se sabía que el subinspector muerto estaba prometido en matrimonio con la hija de un constructor muy influyente en los círculos políticos de Barcelona: la hija quedaba "viuda y sin perspectivas matrimoniales".
Eran tiempos convulsos bajo la dictadura franquista. El Almirante Luis Carrero Blanco, presidente del Gobierno, y presunto continuador del régimen había muerto (20 de diciembre de 1973) –pocos meses antes del juicio– en un atentado5 de ETA cerca de la Embajada EE.UU. donde dormía Henry Kissinger.
Antes del juicio a Salvador, los policías manipularon el informe –así lo declaró el hijo del inspector jefe en 20236 –, destruyeron pruebas, no aparecieron las 5 balas que recibió el policía, no hubo prueba pericial de balística, destruyeron pruebas exculpatorias. El juicio a Salvador fue una farsa7.
Salvador fue condenado a pena de muerte por un Tribunal Militar... Solo la extrema izquierda clandestina (libertarios, trotskistas y algún maoísta) defendió la vida de Salvador en las calles con huelgas y manifestaciones. La izquierda reformista (PSUC, PCE, PSC) y la Asamblea de Cataluña no hicieron nada para salvarlo8 , incluso un dirigente estalinista (que luego llegó a diputado) dijo en público que será "Uno menos", un izquierdista menos. Hubo muchas respuestas armadas en Barcelona, Madrid, Bilbao, Francia, Zúrich y Milán9
Los tiempos fueron revueltos en España bajo la dictadura y con fracturas dentro del régimen hasta la mitad de los años 70; hubo ejecuciones por pena de muerte hasta el 27 de septiembre de 1975. El dictador Franco murió el 20 de noviembre de 1975; Juan Carlos había jurado continuar con el régimen, luego apoyó la transición hacia la democracia y legalizó al PSOE y al PCE en 1977. El Gobierno de España declaró la sentencia a Salvador Puig Antich ilegal y nula el 16 de octubre de 202410.
La detención y condena de Salvador Puig Antich fue una prueba más de que siempre hubo infiltrados policiales dentro de las organizaciones de izquierda, y los hay ahora en 2026, y del poder que ejercían, y ejercen ahora, los poderes fácticos.
La relación con Ana María —así se llama mi morena— duró pocos meses; la perdí en una parada de autobús de la línea número 7: se fue con otro.
Notas
1 El Periódico.
2 El Periódico.
3 Balazos.
4 Atentado.
5 El asesinato de Carrero Blanco. Historia, teorías conspirativas y ficción.
6 El hijo del policía responsable de manipular las pruebas pide disculpas.
7 Juego sucio.
8 Carme Puig Antich.
9 Respuesta armada.
10 El Gobierno de España, 2024.















