Particularmente en nuestros tiempos, de guerras, aunque en todo tiempo, la fuerza y la ciencia del deporte representan una lección: su creatividad, lo preciso de las acciones, la pasión, lo relampagueante de lo que se hace –en algunos casos; en otros, como el levantamiento de pesas, hay momentos de una imponente lentitud--, su juego de conjunto, el esfuerzo por amor a la camiseta, su fortaleza. Todo fascina en las competencias, ¿no les parece a ustedes?
Dentro de todas esas manifestaciones, se halla lo más rico de estos encuentros: la lucha consigo mismo, el esfuerzo por sacar de sí el más alto rendimiento, para, antes de confrontarme, sentir el gozo de que me he superado a mí mismo…
Y, ahora sí, medirme con el adversario, donde va a tener lugar el gran misterio de cualquiera de estas prácticas: que, siendo entre adversarios, busca la comunión.
En fin… es muchísimo lo que el deporte contiene. Nada se le compara.
Futbol femenil
El futbol femenil es una joven revelación en ese mundo. Tuvo que batallar para imponerse en un terreno donde el patriarcado dominaba por entero, ejerciendo la consabida exclusión de la mujer. Mas no solo eso, sino insultos sin más, descalificaciones: hablar mal de la mujer que practicara ese deporte. Hoy en día esas desérticas batallas se han superado, y nadie ve con extrañeza aquella clase de futbol—bueno, eso quiero suponer—.
Deporte de discapacitados
Así las cosas, el deporte practicado por personas con una o más discapacidades eleva las características mencionadas. El esfuerzo por desarrollar lo que, quiérase o no emula al deporte practicado en condiciones normales, es una lección muy completa, para nosotros, los espectadores.
De tal manera, esta modalidad responde a un importante impulso social, que ya tiene sus juegos, los paralímpicos, propios.
El futbol de ciegos
Oh, inventor, crea, invéntales otra luz sin retina.
(Dámaso Alonso, Búsqueda de la luz. Oración)
Hay un paso más, de avance, en esto de explorar nuevos caminos del deporte. Es el futbol a ciegos. Efectivamente: practicado por personas que no ven.
La novedosa práctica se ha concebido montada en el futbol 5 ya existente. Una de esas modalidades que permite jugar futbol sin las obligaciones del soccer tradicional, con varias diferencias: medidas muy diferentes de la cancha, barrera en los cuatro costados, piso de otro material, equipos de menos jugadores y demás.
A eso se agregan las reglas del futbol de ciegas: las porteras sí tienen la vista y orientan a las jugadoras, junto con entrenadores y orientadores, estos últimos ubicados tras la portería contraria, donde por medio de ciertos golpes y ruidos guían a sus compañeras; en su conjunto, son quienes pueden hacerse oír a voces, mientras que las jugadoras deben guardar silencio, así como el público. Más la gran diferencia: el balón es un cascabel —contiene unas cápsulas aceradas— que, al rodar, va ubicando la jugada; además, es algo más pesado y más chico que el balón profesional.
Con el fin de ayudar a su seguridad y previendo desigualdad entre las participantes, las futbolistas de campo portan un antifaz.
Otra particularidad es que, para acometer, cuando se va tras el balón para hacer una jugada, la competidora se anuncia con el grito de “¡Voy!”. Así evita choques de una con otras. Entre las jugadoras de campo es la única forma de comunicarse.
“Estamos en la punta de lanza de algo enorme que podemos hacer a nivel nacional”, expresó ante la Agencia Efe Paulina Hernández, integrante del conjunto. Asimismo, pronosticó: “Mientras más gente sepa que sí existimos, va a haber incluso más competitividad a nivel nacional”.
Otra de sus declaraciones fue “El futbol adaptado creo que es la cosa más maravillosa del mundo porque encontré mi sueño”.
“El deporte para las personas que tenemos alguna discapacidad es una salvación”, afirma la misma competidora, según el diario mexicano La Jornada.
Les falta apoyo
Como en toda acción quijotesca, a las impulsoras de este deporte paralímpico les faltan apoyos, que las instituciones lo promuevan; y no solo las gubernamentales, sino que asimismo las privadas. Anhelan la proyección tan grande que tendrían en caso de ser presentadas en la conferencia matutina de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Esta selección planea acudir en 2026 a la Copa América a celebrarse en Brasil, en el mes de septiembre. En su apoyo, una fundación recaba donativos (semillas.org.mx). Se trata de una instancia que posee amplia trayectoria en coadyuvar a causas de personas vulnerables.
Una gran corriente de simpatía no ha faltado hacia las jugadoras, pero lamentablemente dinero sí, como en tantas situaciones donde un innegable esfuerzo requiere de financiamiento. Consultado el día 1 de julio, el espacio para los donativos había reunido tan solo $79,918.70, menos del 10 por ciento de la meta.















