Slavs and Tatars (S&T) comenzó como un grupo de lectura en 2006, en un momento en que diez nuevos Estados miembros de Europa del Este se incorporaron a la Unión Europea. Antes de consolidarse como colectivo, S&T operó como un llamado a estudiar y a involucrarse, no sólo a nivel de identidad o pertenencia personal, sino con aquello que se encuentra fuera del yo. Desde el inicio, los libros y la lectura colectiva surgieron como una práctica social central y como un medio para involucrar múltiples subjetividades. La lectura se desvinculó de su comprensión convencional como un acto solitario y pasó a entenderse como una dinámica inscrita en el intercambio social y en procesos orales.
El nombre del colectivo traza una imaginación geopolítica, evo cando regiones y pueblos que se extienden desde Berlín hasta el oeste de la Gran Muralla China; un vasto territorio comúnmente conocido como Eurasia. “Slavs” se refiere a un grupo lingüístico y étnico distribuido a lo largo de Europa Central, Oriental y Sudoriental; “Tatars”, en cambio, designa una categoría mucho más compleja e inestable.
Tártaro evoca imágenes de tierras lejanas, la Horda de Oro,1 ejércitos saqueadores, las llamadas decapitaciones “bárbaras”, como aparecen en caricaturas medievales. El término acumuló una pesada carga histórica, convirtiéndose en una categoría intermedia utilizada por orientalistas y viajeros coloniales para nombrar a pueblos que no podían clasificar de otro modo. Aunque históricamente los tártaros se asentaron en regiones como Crimea, el Volga y los Urales, no son étnicamente homogéneos ni están directamente relacionados entre sí. El nombre es a la vez ficticio y real, problemático y disputado. Como artistas, Slavs and Tatars toman esta ambigüedad, este no saber, como punto de partida. Al operar como una facción de la política y de las intimidades, su práctica explora la geopolítica y las tradiciones literarias de Eurasia, complejizando la manera en que se comprenden el lenguaje, el ritual y la identidad.
Traducción, transliteración
El lenguaje se encuentra en el corazón de la práctica de Slavs and Tatars. Dada la densa diversidad lingüística de Eurasia, la política del lenguaje constituye un compromiso profundo para S&T; dentro de este marco, la traducción se vuelve igualmente central. Su práctica se despliega a través de ciclos de trabajo sustentados en una extensa investigación, que suelen abarcar un mínimo de tres años. Estos ciclos se traducen en obras, publicaciones y lectura-performances, en las que el juego, la familiaridad y la sátira emergen de manera constante como estrategias clave.
Obras como RiverBed [Lecho de río], presentada internacionalmente, pertenecen al ciclo de trabajo Régions d’être. Esta “región del ser” opera simultáneamente como una geografía imaginada y poética; como un territorio político e histórico concreto. Para S&T, encontrar se con un objeto familiar dentro de una institución artística —como un takht, también referido como riverbed por su carácter comunitario— es un gesto deliberado orientado a generar afinidad y proximidad con el público. Estas camas regionales/tradicionales, comúnmente presentes en santuarios, entradas de mezquitas y contextos de hospitalidad en Irán y Asia Central, anclan la obra en una memoria cultural compartida.
El humor y la sátira también son herra mientas esenciales para establecer intimidad y conexión con el público, como se observa en obras como Tranny tease (pour Marcel), una de las series más longevas desarrolladas por S&T desde 2009. Este cuerpo de trabajo se adentra en la política del alfabeto inscrita en los procesos de transliteración —particularmente en regiones donde las poblaciones han experimentado múltiples cambios de escritura durante el último siglo—. Cada panel termoformado traduce el lenguaje hablado a un alfabeto no correspondiente —como el cirílico, el latino o el árabe— produciendo un choque visual entre sonido y escritura que pone en primer plano el desplazamiento lingüístico y la ruptura histórica en una amplia gama de geografías.
Actos del lenguaje
El ciclo de trabajo Language arts [Artes del lenguaje] desentraña la política de los alfabetos fonéticos: los intentos problemáticos, a menudo olvidados pero aún palpables, de naciones, culturas e ideologías por asignar una letra específica a un sonido.2 Esta indagación pone necesariamente en primer plano la oralidad del lenguaje y su dimensión performativa. Narices, lenguas, bocas y cabellos aparecen como sustitutos visuales del sonido y el habla en lenguas eslavas —particularmente el polaco— túrquicas e incluso mayas.
En su exposición reciente Mayatepek (2025) en Galerie Nordenhake, en Ciudad de México, S&T entrelazan una conexión improbable entre las lenguas túrquicas y mayas. La exposición toma como punto de partida a Hasan Tahsin Mayatepek, el primer embajador turco en México tras la caída del Imperio Otomano, cuya investigación lingüística buscó raíces y resonancias comunes entre el turco, el español y las lenguas mayas. En False friends [Falsos amigos] (2025), dos espejos invertidos muestran palabras representadas gráficamente como “Señor” —Kaan en maya y Khan en turco— y “Té” —Çay en turco y Tai en maya— revelando una herencia compartida especulativa y afinidades casi fonéticas entre ambas culturas.
En Rahlé for Richard [Rahlé para Ricardo] (2014), una gran lengua sobresale del rahlé— un soporte para libros sagrados en culturas orientales y un elemento recurrente en la práctica de S&T, dado su sostenido compromiso con los libros y el lenguaje que se convierte en la forma escultórica central. Este gesto posee una cualidad ingeniosa, con inflexiones pop, pero la obra también propone el rahlé como un sujeto corporal, suspendido entre la tradición oral y la cultura impresa. Inspirándose en el artista estadounidense Richard Artschwager, particularmente en su obra Pianofart (2008), el volumen y la masa del rahlé, junto con su superficie pintada, establecen un puente figurativo hacia los dientes y la boca, simulando profundidad e interioridad.
En Sonoridad Samovar en el Museo Jumex, los rahlés sostienen publicaciones abiertas para ser leídas y recorridas, mientras los visitantes se sientan sobre un kilim persa y escuchan los sonidos intensificados de samovares. En lugar de proponer un encuentro silencioso o solitario, la instalación invita a un modo de lectura colectivo, performativo y dramatúrgico. Por esta razón, las lecturas performáticas ocupan un lugar expansivo dentro de la práctica de S&T. Aunque a menudo estructuradas como conferencias históricas, están atravesadas por momentos de sátira que desestabilizan la autoridad y la seriedad típicamente asociadas con ese formato. S&T describen estos eventos como “conferencias tentaculares”,3 que se extienden simultáneamente hacia lo lúdico, lo histórico y la representación teatral.
El Samovar parlante
Como recipiente metálico en el que se hierve el té, el samovar porta el peso de vastas continuidades culturales a lo largo de Eurasia. Aunque comúnmente se entiende como una invención rusa, surgida a mediados del siglo XVIII, sus tradiciones también resuenan en con textos domésticos y comunitarios en Irán, Turquía y Cachemira. Diseñado para servir té a grandes grupos, el samovar crea un momento de pertenencia a través del ritual compartido. En Sonoridad Samovar, funciona como un medio para liberar vapor en un mundo cada vez más sobrecalentado —un gesto de descompresión que no se diluye, sino que se impregna de discurso y convivialidad—.
S&T han referido anteriormente al samovar en su práctica. En 2021, instalaron un samovar de gran escala en la Hayward Gallery de Londres como símbolo para abordar la historia colonial del té en la cultura británica. Recientemente, en la exposición colectiva Columna rota en el Museo de la Ciudad de México, la obra Creep and steep [Infiltrar e infusionar] (2025) —un biombo con tres samovares— activa las historias estratificadas del samovar, subrayando sus afinidades materiales y artesanales con la metalistería mexicana.
Más que representar el lenguaje, Slavs and Tatars lo activa. Podríamos entonces preguntarnos: si un samovar hablara, ¿qué nos diría? En la instalación actual en el Museo Jumex, una serie de seis samovares entonan cantos a un ritmo multivocal, liberando vapor a través de sus tuberías ampliadas. Todos están sincronizados con una pieza sonora comisionada de té en ebullición del compositor y artista sonoro polaco Lubomir Grzelak, también conocido como Lutto Lento. Al actuar como un samovar parlante, la instalación escenifica un encuentro performativo en el que un coro multilingüe se reúne, tendiendo puentes no sólo entre motivos euroasiáticos, sino también con contextos latinoamericanos.
A lo largo de una serie de performances presentados en el marco del programa público, ensayamos maneras de traducirnos a nosotros mismos y a los demás. El programa se despliega a través de múltiples formatos —sesiones colectivas de té, lecturas de poesía y experimen tos dramatúrgicos— escuchando de cerca a otros colectivos y sus mé todos para revelar modos de lenguaje, política y colectividad.
(Texto de Rosela del Bosque)
Notas
1 La Horda de Oro fue un kanato mongol que gobernó amplias regiones de Europa del Este
y Asia Central entre los siglos XIII y XV, fundado por Batu Kan, nieto de Gengis Kan, tras las conquistas
mongolas de la región.
2 ¨Slavs and Tatars¨,Work cycle: language arts, acceso en diciembre de 2025.
3 Mikey Muhanna, anfitrión. Slavs and Tatars | Eurasian narratives & the linguistic history of the Muslim world. Afikra. January 10, 2025, publicado por Afrika, 13 de octubre de 2013. YouTube, 34 min., 3 seg.
















