Conocido principalmente por sus esculturas de objetos cotidianos realizados con texturas o dimensiones inesperadas, Claes Oldenburg (1929–2022) declaró una vez: “Estoy a favor de un arte que tome su forma de las líneas de la vida misma”. Sus innovaciones en la escultura surgieron a partir de su práctica del dibujo, que le permitió registrar y transformar rápidamente los contornos del mundo que lo rodeaba. Claes Oldenburg: drawn from life se centra en los dibujos del artista realizados en la década de 1960, en los que reimaginó de manera lúdica los espacios —calles, tiendas, hogares— y los objetos de la vida diaria. Esta selección, proveniente de la extensa colección de obras sobre papel de Oldenburg que posee el Whitney, da cuenta de su amplio rango como dibujante y de su definición expandida del dibujo del natural.
El conjunto más temprano de obras de Oldenburg presente en esta exposición, The street (1959–60), canaliza influencias de modos cotidianos de dibujo —como el graffiti urbano y el arte infantil— en representaciones viscerales de la vida en la ciudad. Oldenburg recurrió al cómic y a la ilustración publicitaria como inspiración para sus dos series posteriores, The store (1961–64) y The home (1963–69), que incluyen dibujos exuberantes de alimentos, prendas de vestir y electrodomésticos, los cuales dieron forma a sus coloridas esculturas “blandas” de estética caricaturesca.
En 1965, Oldenburg comenzó a esbozar versiones agrandadas de sus objetos comunes favoritos —incluyendo hidrantes, papas asadas y osos de peluche— elevándose de manera monumental sobre paisajes urbanos. Aunque estas obras se titularon Proposed colossal monuments (1965–69), permanecieron como ideas fantásticas hasta que Oldenburg comenzó a construir esculturas al aire libre a gran escala en 1969.
















