El Museo del Fútbol cruza las fronteras brasileñas y se adentra en el universo del fútbol sudamericano para compartir y discutir la historia de los países que conforman la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL). La nueva exposición temporal ¡Cancha brava! Fútbol sudamericano en disputa invita al público a experimentar no solo las conquistas y los enfrentamientos en el campo, sino también la arrolladora pasión que impulsa a los sudamericanos, sus conflictos y contradicciones, haciendo del fútbol una de las manifestaciones culturales más llamativas del continente.

Un viaje histórico, político y poético

La curaduría de Luiza Romão, Matias Pinto y Gisele de Paula propone un recorrido histórico, político y poético por el subcontinente basado en el fútbol, explorando instalaciones audiovisuales, paisajes sonoros, experiencias interactivas, fotografías y obras de arte, muchas producidas exclusivamente para la exposición. La muestra está patrocinada por Mercado Livre, Arkema, Goodyear, Farmacêutica EMS e Itaú; y cuenta con el apoyo de Adidas, Grupo Globo, Pinheiro Neto, Zanchetta y Sabesp, todo a través de la Ley Federal de Incentivos a la Cultura – Ley Rouanet.

Como anuncia el propio título, la exposición es bilingüe y explora las intersecciones entre el portugués y el castellano. Cancha, palabra de origen quechua, significa tanto “campo” como “palomitas”. Brava no necesita explicaciones. Juntas, describen a los hinchas que apoyan y siguen a sus equipos de forma intensa e incondicional, en todas partes, en los buenos y en los malos momentos. ¡Cancha brava!, así, es una síntesis de la historia de nuestro fútbol, hecha de mucha pasión, particularidades y pelotas divididas.

«La palabra ‘cancha’ ya lleva consigo una memoria ancestral, indígena, anterior al fútbol mismo. Y cuando a eso le sumamos el ‘brava’ ganamos la fuerza de la forma sudamericana de vivir el juego: intensa, vibrante, colectiva y, a menudo, conflictiva. Este título no expresa una esencia fija, sino una manera particular de transformar el fútbol en parte de nuestra cultura”, concluye la curadora Gisele de Paula.

Luiza Romão destaca las capas extra-campo del fútbol sudamericano. Para ella, el deporte “revela tanto lo que nos acerca como lo que nos hace únicos”, estando marcado por la celebración y la competición. La política también ocupó este territorio, con regímenes dictatoriales que usaban los estadios como propaganda y centros de represión. “La historia del fútbol sudamericano está hecha de tensiones, pero también de fiesta, pasión, música, poesía y arte”, resume.

Fiesta e resistencia

Así, ¡Cancha brava! El fútbol sudamericano en disputa celebra el fútbol como un invento colectivo, de resistencia y fiesta. De esa manera, la exposición discute cómo el fútbol está permeado no sólo de fiesta y pasión, sino también de los diversos conflictos presentes en Sudamérica, como el colonialismo, la discriminación racial, la desigualdad, el autoritarismo y la violencia, como una invitación al público a entrar a la cancha con la memoria, el afecto y la lucha de pueblos que resisten jugando.

La muestra se divide entre los ejes temáticos “Robar la pelota”, “Un siglo de fiesta y rivalidad”, “Interludio”, “Juego Sucio”, “Aquí estamos pa ‘que te recuerde” y “Carnaval Toda la Vida”.

Justo al comienzo de la exposición, el público es recibido por una instalación sonora interactiva en la que pueden elegir, en un dial de radio gigante, una «estación» que corresponda a uno de los diez países de la región. En un mapa interactivo, se iluminará el país seleccionado, mientras se reproduce una canción local y la información general de demografía, geografía y fútbol es narrada por un hablante nativo, en portugués, pero con su acento castellano. Son voces de locutores y de personas comunes nacidas en los varios países y residentes en Brasil que, de alguna manera, están involucradas en la producción de la exposición.

En el espacio central de la muestra, una tribuna evoca el ambiente festivo de los estadios con canciones de 25 hinchadas sudamericanas que son parodias de canciones conocidas. La tribuna fue construida con un mecanismo bass shaker, que la hace vibrar junto con el sonido.

Obras de arte

Entre las obras inéditas producidas para la exposición se encuentra el mural “Un siglo de fiesta y rivalidad”, de los artistas Marina Ceglie y Cleber TTC, que tiene una vista en perspectiva dentro de un estadio de fútbol, con más de 180 personajes retratando personalidades o historias relacionadas con el fútbol sudamericano – el público tendrá el reto de descubrir cuáles son.

También inédita es la obra “Escalera de la Memoria”, de Sabrina Savani, una intervención site-specific en la escalera que conectaba el antiguo vestuario de Pacaembu con el campo. Los visitantes podrán caminar a través de un piso de vidrio sobre la obra, que propone una confrontación poética y política a la historia reciente de Sudamérica desde la memoria de las víctimas de las dictaduras militares.

Jaime Lauriano estará presente con la obra Nunca fue suerte, hecha de acrílico con pegatinas, impresión fotográfica y miniaturas de madera. Mientras la artista Shirley Espejo conmueve la memoria del público con un collage de jugadores bolivianos que eran importantes y poco conocidos. También están presentes con obras los artistas Mulambo, Roberta Estrela D’Alva y Frente 3 de Fevereiro.

Lengua y literatura

La exposición presenta además cómo la literatura sudamericana se relaciona con el fútbol y el arte popular. Frases de autores como el uruguayo Eduardo Galeano, el colombiano Gabriel García Márquez y el brasileño Mario de Andrade se destacan en diversas técnicas visuales, como el bordado de arpilleras de Chile y los «abridores de letras» de Brasil, una técnica utilizada en la pintura de barcos en Belém (PA).

La interacción entre portugués y castellano también aparece en un glosario interactivo en el que los visitantes pueden elegir una palabra relacionada con el universo del fútbol y descubrir sus equivalentes en ambos idiomas y en sus variaciones de un país a otro. Entre los diversos dispositivos de accesibilidad de la exposición, en esta instalación habrá una mesa braille con los términos disponibles, con la posibilidad de que personas ciegas activen el dispositivo por comando de voz.

Sobre la experiencia del visitante, Luiza Romão dice: “Intentamos crear un recorrido que tanto aporte información (histórica, cultural, etc.) como provoque experiencias inmersivas en el público. Para ello, la exposición cuenta con varios documentos, fotografías, libros e instalaciones sonoras, juegos interactivos y materialidades de hinchas”.

Matías Pinto dice que espera que el público se reconozca en la diversidad sudamericana: “Los visitantes encontrarán una mezcla de información y sentimiento. Buscamos las historias y personajes más interesantes de nuestro continente, pasando por celebridades de la pelota y de la cultura y por casi anónimos. El mural diseñado por el dúo Marina Ceglie y Cleber TTC y la instalación de Sabrina Savani son dos obras que solo se pueden contemplar en esta exposición”.