Hay cosas que solo aparecen cuando nos detenemos a mirar. Una presencia, un lugar, una memoria, aquello que fue o aquello que permanece cerca. Un minuto puede ser suficiente para que algo nos interpele y, por un instante, cambie nuestra manera de estar frente al mundo. Quizás sea entonces ese algo el que pide ser retratado, no como una réplica, sino como una forma de hacer permanente aquello que por un momento estuvo frente a nosotros.
En la obra de estos siete artistas, ese instante toma distintas formas y se desplaza entre lo cercano y lo distante, aquello que alguna vez estuvo. Cuando todo continúa moviéndose, cada uno se detiene frente a algo distinto, pero todos se encuentran en esa necesidad de guardar aquello que merece.
Un minuto es apenas un instante en la vida del mundo, pero puede ser suficiente para detener aquello que desaparece, conservar una presencia y volver sobre ella.
Resistencia: nuestra necesidad humana para abatir el principio de desaparición.
(Texto por Mikaela Arias)









